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Bajo la gestión de Horacio Marín, YPF tiene la intención de abrir el juego en su acuerdo de gas natural licuado (GNL) con Petronas.

Marín, en su rol de nuevo presidente de YPF, busca ampliar la participación en el proyecto del GNL, que es clave para el desarrollo del gas no convencional de Vaca Muerta.

El gas natural licuado (GNL) representa una apuesta de gran envergadura para el desarrollo del gas no convencional de Vaca Muerta. Con Horacio Marín asumiendo la presidencia de YPF, la compañía busca acelerar en un nuevo paradigma que incluye maximizar su valor en el mercado, optimizar costos y enfocarse en el potencial del shale gas hacia el 2030.

Este cambio de enfoque implica un cambio significativo en la escala de inversiones y en las posibilidades tanto para YPF como para Argentina en general. La empresa planea abrir el juego a otros actores del sector oil and gas para llevar adelante el megaproyecto del GNL, que incluye el desarrollo de una planta de licuefacción en la costa atlántica y al menos tres gasoductos para el transporte del shale gas desde Neuquén hacia dicha planta.

Marín ha sostenido reuniones con directivos de Petronas, su socia estratégica en este proyecto, y les ha comunicado que sería poco factible cumplir con los enormes objetivos de inversión sin la participación de otros actores del sector. A partir de marzo, YPF comenzará reuniones formales con las principales productoras del país para sumarlas al proyecto, recibiendo ya interés por parte de otras empresas para participar en un desarrollo sin precedentes en Argentina.

El proyecto de GNL implica una inversión significativa, con estimaciones que sugieren alrededor de 10.000 millones de dólares para una planta de licuefacción de tamaño considerable. Sin embargo, existen alternativas con inversiones menores que permiten una escala menos ambiciosa pero igualmente significativa.

 

En cuanto a la producción de gas, se espera que el desarrollo del gas no convencional pueda alcanzar unos 450 millones de metros cúbicos diarios para el año 2050, con un horizonte de desarrollo extenso. El proyecto de GNL busca una producción inicial de 120 millones de metros cúbicos diarios para el 2027, aumentando progresivamente hasta alcanzar los 80 millones de metros cúbicos diarios para el 2030/31.

Este proyecto se sitúa en un contexto de creciente demanda mundial de gas, especialmente como combustible durante la transición energética. Marín promueve que el acuerdo con Petronas comience a rendir frutos en 2027, abriendo a Argentina al mercado mundial del GNL.

La invitación a otros jugadores de la industria petrolera para participar en este desarrollo clave implica que, a partir del 2030, entre cuatro y cinco empresas podrían sumarse a la inversión y compartir los réditos del gas procesado, distribuyendo el 50% para YPF y Petronas y el 50% para el resto de los actores que se sumen al plan.

 

 

 

 

 

Fuente: vmo

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