
Colapso de torre en Sierras Blancas
Alerta máxima en Vaca Muerta por un accidente que rozó la tragedia.
Un grave incidente industrial se registró el martes a las 7 de la mañana en el bloque Sierras Blancas, operado por Shell, cuando la subestructura del equipo de perforación Rig 771 de Ensign colapsó durante una maniobra de desmontaje (DTM). El mástil se desvió hacia un lateral y cayó sobre un tráiler vivienda que, afortunadamente, se encontraba desocupado. No hubo heridos, pero los daños materiales fueron totales y las pérdidas económicas podrían superar los 20 millones de dólares, según estimaciones de especialistas del sector.
¿Qué ocurrió con el Rig 771?
El accidente se produjo mientras se realizaba el descenso hidráulico de la subestructura, una maniobra clave previa al traslado del equipo a otro pozo. La hipótesis preliminar indica que uno de los pistones encargados del sostén y movimiento del mástil habría fallado, generando un colapso completo del sistema.
Este tipo de pistones hidráulicos están diseñados para soportar cargas estructurales extremas y permitir maniobras controladas. Sin embargo, su mal funcionamiento puede derivar en eventos catastróficos como el registrado, más aún si existen deficiencias en rutinas de mantenimiento, inspección preventiva o si se obvian señales de alerta.

Impacto en operaciones y cadena de servicios
El Rig 771 es uno de los equipos clave de Shell en Argentina, capaz de realizar perforaciones tanto verticales como horizontales de hasta 6.000 metros de rama lateral. Su salida de servicio no solo implica una disminución inmediata de la capacidad operativa del yacimiento, sino también posibles demoras en los objetivos de producción.
Esto afecta directamente a empresas de servicios conexas —desde cementación hasta logística— que dependen del ritmo de actividad de estos equipos de alta performance.
Reparación, recertificación y consecuencias
La recuperación del equipo será compleja. Estos equipos deben ser sometidos a inspecciones estructurales, recertificación de mástiles y subestructuras, y reposición de componentes críticos. Expertos estiman que este proceso puede llevar meses, agravando el impacto económico de la operadora y la contratista.
Seguridad y lecciones pendientes
Este nuevo incidente vuelve a encender las alarmas sobre los procedimientos de seguridad en maniobras DTM. ¿Se aplicaron correctamente los protocolos? ¿Se realizaron los análisis de riesgo adecuados? ¿Hubo presión por parte de la operadora para acelerar los traslados?
Shell y Ensign confirmaron que se inició una investigación interna técnica y que el siniestro no generó impactos ambientales ni afectó instalaciones productivas. Sin embargo, el hecho pone sobre la mesa la necesidad de auditorías externas independientes que garanticen transparencia y prevengan futuros incidentes.
Fuente: vmo