
El poder del fracking en Vaca Muerta: quién manda, quién acelera y cómo se reordena el shale argentino
YPF concentra más de la mitad de las fracturas en la Cuenca Neuquina, mientras Pluspetrol irrumpe en el podio y Pampa Energía emerge como uno de los grandes ganadores del año.
El mapa del fracking que anticipa el salto exportador.
Vaca Muerta cerró 2025 con una señal clara: el shale argentino dejó atrás la etapa de consolidación y entró en una fase de expansión sostenida. La actividad de fractura hidráulica volvió a marcar récords, alineada con las proyecciones del sector y con la infraestructura que empieza a destrabar los límites históricos de la cuenca.
Según el relevamiento de Fundación Contactos Petroleros, basado en los registros de Luciano Fucello (NCS Multistage), durante el año pasado se completaron 23.784 etapas de fractura, apenas por debajo del umbral de las 24.000 proyectadas y con un crecimiento interanual del 34%, equivalente a 5.988 punciones más que en 2024.
Pero más allá del volumen total, el dato clave está en cómo se repartió la actividad y qué empresas lograron capitalizar mejor el nuevo ciclo del shale.
YPF, un dominio que no admite discusión
YPF volvió a confirmar su rol de locomotora de Vaca Muerta. La petrolera de mayoría estatal ejecutó 12.438 etapas de fractura en 2025, lo que representó el 52% de toda la actividad shale de la Cuenca Neuquina.
El liderazgo se explica por la madurez operativa de sus bloques estratégicos —Loma Campana, Bandurria Sur y La Amarga Chica— y por una estrategia de crecimiento que ya proyecta mayor escala para 2026, apalancada en la reciente adquisición de activos a TotalEnergies.
En los hechos, YPF fractura más que todas las demás operadoras combinadas, un dato que condiciona cualquier análisis sobre producción, servicios especiales y demanda logística en Vaca Muerta.
Vista y Pluspetrol: dos modelos que pisan fuerte
En el segundo escalón aparece Vista Energy, que consolidó su perfil de operadora shale pura. La compañía liderada por Miguel Galuccio completó 2.655 punciones, equivalentes al 11% del total, y se afianza como el principal competidor privado de YPF en términos de ritmo y eficiencia.
El verdadero salto, sin embargo, lo dio Pluspetrol. La empresa de capitales nacionales registró 1.888 etapas de fractura, con un crecimiento del 52% interanual, lo que le permitió subirse al podio del fracking por primera vez.
El dato no es menor: la actividad de Pluspetrol se dividió entre La Calera (1.575 punciones) y los activos adquiridos a ExxonMobil en Bajo del Choique – La Invernada (313 fracturas), confirmando que la compra empieza a reflejarse en resultados concretos.
Pampa, Tecpetrol y PAE: los pesos pesados que empujan el récord
El mapa del shale 2025 también dejó en evidencia el avance de Pampa Energía, que fue la segunda empresa que más creció en términos absolutos. Sumó 1.591 etapas de fractura, un incremento de 1.341 operaciones respecto a 2024, explicado principalmente por el desarrollo de Rincón de Aranda, su apuesta fuerte en shale oil.
Tecpetrol, por su parte, cerró el año con 1.414 punciones, representando el 6% del total, mientras que Pan American Energy (PAE) ejecutó 1.209 etapas, alcanzando el 5% de la actividad.
Estas tres compañías explican buena parte del crecimiento agregado del año y sostienen el nivel de actividad necesario para que los servicios especiales operen a plena capacidad.
El resto del tablero: actores clave para sostener el ritmo
El ranking se completa con un grupo de operadoras que, si bien no superaron las mil fracturas, cumplen un rol estratégico en la dinámica de la cuenca:
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Shell: 883 etapas
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Chevron: 784 punciones
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TotalEnergies: 418 operaciones
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Phoenix Global Resources: 302 fracturas
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Capex: 202 punciones
En conjunto, estas compañías aportan diversidad operativa y sostienen la competencia técnica en un escenario cada vez más exigente.
Un 2026 que promete otro récord
Las proyecciones para este año refuerzan el optimismo del sector. De acuerdo con Fundación Contactos Petroleros, Vaca Muerta podría superar las 28.000 etapas de fractura en 2026, lo que implicaría un nuevo récord histórico y un crecimiento interanual cercano al 22%.
Con el avance del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, los proyectos de GNL y una agenda exportadora cada vez más clara, el fracking vuelve a ser el termómetro más preciso del pulso productivo del shale argentino.
Fuente: vmo