
El RIGI impulsa inversiones en Vaca Muerta
Argentina recupera protagonismo energético con más de U$S 34.000 millones en proyectos:
Con más de U$S 34.000 millones en proyectos presentados y un foco claro en energía y minería, Argentina vuelve a ocupar un lugar en el mapa global de la inversión estratégica.
El dato no es menor: el 65% de las propuestas registradas bajo el RIGI corresponden al sector minero y el 33% al energético. En otras palabras, el corazón de las inversiones late hoy en el norte y el sur del país —entre el litio del NOA y el gas y petróleo de Vaca Muerta—, allí donde el trabajo y los recursos naturales se convierten en motor de desarrollo.
Un país que empieza a recuperar confianza
Para quienes trabajamos hace años en el sector energético, la llegada de inversiones de esta magnitud representa algo más que capital: significa credibilidad. Durante mucho tiempo Argentina fue vista con desconfianza, pero la estabilidad técnica del RIGI —sumada al potencial de Vaca Muerta y al auge del cobre y el litio— está reconstruyendo el puente entre los grandes fondos internacionales y la economía real del país.
Según un informe de la Universidad Austral, los proyectos aprobados ya superan los U$S 13.600 millones, y otros tantos están en evaluación. La tendencia es clara: las supermajors y los fondos globales miran hacia Argentina porque el mundo necesita energía y minerales, y nosotros tenemos ambos.
Vaca Muerta, litio y cobre: los tres ejes de la nueva agenda productiva
El GNL de Vaca Muerta aparece como uno de los grandes pilares del futuro exportador argentino. El proyecto liderado por YPF, Shell y Eni prevé una inversión cercana a U$S 20.000 millones, y con él se abre la puerta a un nuevo ciclo de crecimiento, con impacto en miles de empleos directos e indirectos.
En paralelo, el litio del NOA continúa atrayendo capitales de Europa, China y Estados Unidos, mientras que el cobre de San Juan y Catamarca se consolida como un recurso estratégico ante la demanda global de electrificación. El caso de Los Azules, de McEwen Copper, es emblemático: podría convertirse en una de las cinco minas de cobre más grandes del mundo.
El regreso de GeoPark a Vaca Muerta
En ese contexto, la provincia del Neuquén dio otro paso clave con la aprobación del acuerdo entre el Ministerio de Energía y Recursos Naturales y GeoPark Argentina SA, que retoma oficialmente su operación en la cuenca neuquina.
El decreto 1270/25, firmado por el gobernador Rolando Figueroa, otorga a GeoPark una Concesión de Explotación No Convencional de Hidrocarburos (CENCH) en el área Puesto Silva Oeste, por 35 años, junto con una autorización para el transporte de gas hasta el gasoducto Neuba II.
El plan incluye un piloto inicial de 14,5 millones de dólares, con un pozo horizontal de 2.500 metros y 42 etapas de fractura. Si el rendimiento es exitoso, la empresa perforará hasta dos pozos adicionales. Además, la compañía abonará a la provincia 4 millones de dólares en Bono de Infraestructura, 362.500 dólares en Responsabilidad Social Empresaria, y un aporte anual de 20.000 dólares para capacitación y fiscalización energética.
La inversión total proyectada de GeoPark en Neuquén podría alcanzar los 600 millones de dólares hasta 2028, con el objetivo de producir 20.000 barriles diarios y consolidar un hub propio con planta de procesamiento y oleoducto.
Desafíos y oportunidades
El RIGI, y proyectos como el de GeoPark, confirman que la Argentina energética se está reactivando. Pero el desafío es claro: falta infraestructura, previsibilidad y financiamiento. Sin rutas, ductos y estabilidad normativa, la oportunidad podría frenarse antes de consolidarse.
Por eso, más allá de los grandes números, el foco debe estar en la integración regional y en el papel de las pymes locales, que transforman la inversión en trabajo real.
Argentina tiene la energía, los minerales y el talento humano. El desafío ahora es construir un modelo productivo que no dependa del viento político, sino de una estrategia nacional de desarrollo.
El RIGI puede ser el comienzo de una nueva etapa, donde Vaca Muerta, el litio y el cobre sean sinónimo de progreso, empleo y soberanía energética.
Por Diego Gabriel Chauqui
Fundador de Vacamuertaonline.com.ar
Fuente: vmo