
Electricidad bajo presión
El Gobierno ajusta reglas del mercado ante la crisis global de combustibles.
En un contexto internacional cada vez más volátil, el sistema eléctrico argentino empieza a moverse. A través de la Resolución 99/2026 de la Secretaría de Energía, el Gobierno introdujo cambios clave en el funcionamiento del Mercado Eléctrico Mayorista, con un objetivo claro: adaptar el sistema a un escenario donde el combustible ya no está garantizado ni en precio ni en disponibilidad.
No es una medida técnica más. Es una señal de época.
El problema de fondo: la logística energética global
La decisión no se explica puertas adentro. Viene de afuera.
Las tensiones internacionales —con foco en Medio Oriente y rutas críticas como el Estrecho de Ormuz— están impactando directamente en:
- Costos de combustibles
- Tiempos de entrega
- Seguros marítimos
- Disponibilidad real
👉 Lo que antes era una variable estable, hoy es un factor de riesgo.
Qué cambia en el sistema eléctrico
La resolución introduce dos modificaciones de fondo:
1. Ajuste en el recupero de costos
Se incorpora un nuevo criterio para que los generadores puedan:
- Recuperar costos reales de combustible
- Adaptarse a variaciones logísticas y de mercado
- Evitar quedar desfasados frente a precios internacionales
👉 En términos simples:
se reconoce que generar energía hoy es más caro… y más incierto.
2. Fin de las penalidades automáticas (Deliver or Pay)
Se elimina el esquema de penalización conocido como Deliver or Pay (DOP) cuando el generador no puede cumplir por falta de combustible.
Esto cambia la lógica del sistema:
Antes:
➡️ No cumplías → multa
Ahora:
➡️ Se analiza el contexto (logística, mercado, disponibilidad)
👉 Es un giro importante: el sistema deja de castigar automáticamente y empieza a interpretar la realidad operativa.
Lectura técnica: más realismo, menos rigidez
El cambio apunta a algo clave:
- Evitar distorsiones económicas
- Mejorar la toma de decisiones operativas
- Alinear costos, precios y disponibilidad
En otras palabras:
el sistema eléctrico deja de operar con supuestos ideales y pasa a trabajar con condiciones reales.
El rol de CAMMESA
La implementación quedará en manos de CAMMESA, que deberá:
- Ajustar el despacho eléctrico
- Adaptar la gestión de combustibles
- Incorporar los nuevos criterios regulatorios
Esto implica cambios operativos concretos en cómo se planifica y ejecuta la generación.
Lo que hay detrás de la medida
Aunque no se diga explícitamente, hay tres factores que explican este movimiento:
1. Mayor dependencia de combustibles líquidos
Cuando falta gas, el sistema recurre a gasoil o fuel oil… más caros y más expuestos a la logística global.
2. Volatilidad internacional
El precio del petróleo y derivados ya no responde solo a oferta y demanda, sino a conflictos geopolíticos.
3. Riesgo de abastecimiento
No siempre el problema es el precio… a veces es directamente conseguir el combustible.
Impacto real: qué cambia para el sistema
- Más flexibilidad operativa
- Menor riesgo de quiebre para generadores
- Mejor adaptación a crisis externas
- Mayor complejidad en la gestión del sistema
Pero también:
👉 Se traslada parte del riesgo al sistema en su conjunto
👉 Y, en última instancia, al costo de la energía
Lectura final
Argentina está entrando en una nueva etapa energética:
donde el problema ya no es solo producir energía…
sino asegurar con qué combustible se genera y a qué costo.
La Resolución 99/2026 no cambia el modelo, pero sí lo prepara para un escenario más duro:
- más incierto
- más caro
- y mucho más dependiente del contexto global
Fuente: vmo