
Emergencia vial en Vaca Muerta: obras, restricciones y colaboración público-privada para frenar el caos
Neuquén enfrenta un punto de quiebre logístico en Vaca Muerta.
Tras una alarmante seguidilla de accidentes viales en rutas clave para el desarrollo hidrocarburífero, el gobierno provincial declaró la emergencia vial y activó un paquete de medidas para ordenar el tránsito y garantizar la seguridad en los accesos al principal polo energético del país.
Solo en los primeros cinco meses del año se registraron 55 accidentes, con cinco víctimas fatales, y desde 2023 se acumulan más de 250 siniestros. El colapso es evidente: rutas provinciales como la 7 y la 51 concentran un flujo permanente de camiones pesados y vehículos que trasladan trabajadores petroleros, en condiciones que ya no resisten la demanda.
Medidas urgentes y plan estratégico
Entre las acciones inmediatas, se impusieron restricciones horarias al tránsito pesado, que no podrá circular entre las 7 a 10 y las 18 a 21, además de una reducción de velocidad en tramos críticos y controles viales cada 10 kilómetros, tanto fijos como móviles. Se suman obras de señalización, reparación de calzadas, reprogramación de semáforos, creación de playas de camiones y reactivación de balanzas.
A nivel institucional, se creó el Consejo Provincial de Tránsito, un espacio que reúne al gobierno, fuerzas de seguridad, gremios y empresas del sector, para articular una respuesta integral.
Las petroleras financian infraestructura
La emergencia puso en marcha un esquema inédito de colaboración público-privada. Diez empresas de la industria, entre ellas YPF, PAE, Tecpetrol, Shell, Vista y Pluspetrol, financiarán con US$ 50 millones la pavimentación de un bypass de 51 km entre las rutas 8 y 17, alrededor de Añelo. El objetivo: descomprimir el tránsito sobre la colapsada Ruta 7.
La obra será realizada bajo el modelo de donación con cargo, y el mantenimiento se financiará mediante un sistema de peaje, administrado por el Estado provincial.
Advertencia del IAPG y reclamos a Nación
El Instituto Argentino del Petróleo y Gas (IAPG) advirtió sobre el estado crítico de los accesos a Vaca Muerta. Según su informe, la Ruta 7 entre Tratayén y Vista Alegre y la Ruta 151 en Barda del Medio presentan niveles de saturación que superan el 13% de tránsito pesado, agravando el riesgo de siniestros.
En paralelo, provincias como Neuquén y Río Negro elevaron críticas al gobierno nacional por la falta de inversión en rutas estratégicas. Como parte de una estrategia descentralizadora, Neuquén firmó el traspaso del tramo urbano de la Ruta Nacional 22, para encarar obras clave como puentes, duplicación de calzada y reordenamiento vial.
Infraestructura, logística y desarrollo: una ecuación urgente
El gobernador Rolando Figueroa fue claro: sin mejoras estructurales, Vaca Muerta pierde hasta US$ 70 millones al año por demoras logísticas. La emergencia vial no es solo un parche momentáneo, sino el primer paso hacia una transformación integral del sistema de transporte y conectividad en la región.
En un contexto de recorte nacional en obra pública, la alianza entre Estado y empresas aparece como la vía más eficaz para sostener el crecimiento del yacimiento. La planificación territorial, la seguridad vial y la inversión en rutas se consolidan como pilares del desarrollo energético argentino.
Fuente: vmo