
La Corte ordenó frenar la explotación petrolera en el Parque Calilegua y exige la remediación total antes de 2030
La Corte Suprema de Justicia de la Nación resolvió poner fin a la explotación hidrocarburífera en el Parque Nacional Calilegua, en Jujuy.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación resolvió poner fin a la explotación hidrocarburífera en el Parque Nacional Calilegua, en Jujuy, y fijó como plazo máximo el año 2030 para la recomposición ambiental del área afectada. El fallo responsabiliza tanto al Estado Nacional como a la provincia por incumplir con sus deberes de control durante décadas en el yacimiento Caimancito, explotado desde 1979.
La decisión fue adoptada con los votos de los jueces Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, y la adhesión concurrente de Ricardo Lorenzetti, quien vinculó el caso con los compromisos internacionales asumidos por Argentina en materia de cambio climático, como la Agenda 2030 de la ONU y el Acuerdo de París.
Un plan “irrazonable”
El tribunal cuestionó con dureza el plan de remediación presentado por la provincia de Jujuy, que preveía extender las tareas hasta 2049. Para la Corte, esos plazos resultaban “irrazonables” a la luz del artículo 41 de la Constitución, que establece el deber de recomposición ambiental.
En consecuencia, ordenó que la reparación integral del parque concluya como fecha límite el 31 de diciembre de 2030, reduciendo casi dos décadas el cronograma oficial.
Responsabilidades compartidas
El fallo determinó que tanto la Nación como la provincia de Jujuy son responsables de los daños generados, al haber permitido que YPF Sociedad del Estado y empresas concesionarias operaran durante años sin un control ambiental adecuado.
Los magistrados hicieron hincapié en los impactos acumulados: derrames de petróleo, salinización del agua, abandono de pozos y estructuras dentro de un ecosistema de alta biodiversidad, propio de la ecorregión de las Yungas.
Respecto de las demandas contra empresas privadas, la Corte resolvió desestimarlas por falta de precisión sobre el grado de responsabilidad, aunque dejó abierta la posibilidad de que en el futuro los Estados reclamen gastos por las tareas de reparación.
El valor del Parque Calilegua
El Parque Nacional Calilegua abarca más de 76.000 hectáreas y fue constituido a partir de una donación de tierras con el objetivo de proteger la megadiversidad de las yungas. Allí habitan especies de alto valor de conservación como el yaguareté, el tapir, el puma, el pecarí labiado y una amplia variedad de aves y vegetación autóctona.
Desde 2014, vecinos y organizaciones ambientales venían reclamando en la Justicia el cese de la actividad petrolera dentro del parque, señalando la existencia de “serios riesgos ambientales”.
Un fallo con impacto regional
La sentencia marca un precedente clave en materia de protección ambiental, al reconocer que los tiempos de la industria no pueden imponerse sobre los compromisos de conservación y las normas constitucionales.
En palabras del juez Lorenzetti, se trata de “armonizar el desarrollo productivo con los compromisos ambientales internacionales”. El caso también se convierte en un llamado de atención para otras provincias con proyectos en áreas sensibles: el modelo de explotación dentro de parques o reservas naturales tiene ahora un límite judicial mucho más estricto.
Fuente: vmo