
La preocupación del sindicato de Camioneros ante la posible pérdida de 2.000 puestos de trabajo
El secretario general de Camioneros de Neuquén, Carlos Rojas, ha dejado en claro que están tomando medidas para proteger los intereses de los trabajadores del gremio.
El secretario general de Camioneros de Neuquén, Carlos Rojas, ha hecho declaraciones en las que expresa la preocupación del sindicato ante la posible decisión de YPF de enviar a los trabajadores a sus hogares con un salario reducido durante cuatro meses, lo que podría significar una pérdida significativa de ingresos para los empleados. Rojas ha expresado su oposición a esta medida, ya que considera que dejaría a numerosos trabajadores desempleados.
Según Rojas, esta acción de YPF parece ser una forma encubierta de privatización, en la que la empresa pretende desligarse de ciertas áreas y permitir que otras operadoras se hagan cargo de ellas. El sindicato de Camioneros no se opone a los cambios propuestos por YPF, pero insiste en que es fundamental garantizar la continuidad de los puestos de trabajo para los empleados afectados.
Rojas ha dejado claro que, en caso de que YPF proceda con esta medida que ponga en riesgo los empleos de los trabajadores, el sindicato tomará medidas para proteger a su gente. Esto incluye la posibilidad de realizar acciones de protesta, como bloquear accesos a instalaciones de YPF tanto en destilerías como en yacimientos.
Estas declaraciones reflejan la preocupación y determinación del sindicato de Camioneros en la defensa de los derechos laborales de sus afiliados y la importancia de garantizar la estabilidad laboral en un contexto de posibles cambios en la industria petrolera.
“Si a nuestra gente la mandan a la casa, vamos a tomar medidas. Esperemos que YPF revierta esta situación y que la gente de camioneros que en el país no se vea afectada. La medida está lanzada, está latente, y se van a tomar en todo lo que es YPF, tanto en las destilerías como en los yacimientos”, expresó en radio Nacional. En esta línea, comunicó que YPF pretende enviar a la gente a sus casas durante un periodo de cuatro meses con un salario menor de un 80%, mientras tanto los trabajadores estarán paralizados. “Nosotros no queremos eso porque es gente que se va a quedar sin trabajo”, sostuvo. Indicó que lo que quieren hacer es una privatización encubierta que involucra que otra operadora venga a las áreas de las cuales pretende desligarse YPF. Rojas señaló que “no se oponen a la medida, pero buscan asegurarse de que se dé continuidad a los puestos de trabajo”.