
Mendoza reactiva el convencional
Más empresas, más riesgo y una señal clara al mercado petrolero.
En un contexto donde toda la atención parece concentrarse en Vaca Muerta, Mendoza decidió jugar su propia carta: reactivar el petróleo convencional con reglas claras, licitaciones ágiles y una apuesta concreta a sostener producción y empleo.
La apertura de los Sobres B —con las ofertas económicas— dejó un dato político y empresarial fuerte: cinco compañías compitiendo por áreas hidrocarburíferas, incluyendo bloques exploratorios sin actividad previa. No es un detalle menor en un país donde muchas veces falta inversión de riesgo.
Quiénes van por el petróleo mendocino
El proceso licitatorio avanzó con actores conocidos y nuevos jugadores:
- Hattrick Energy S.A.S. por Atuel Exploración Sur
- Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) por Río Atuel
- Petróleos Sudamericanos S.A. por Atamisqui
Aunque el interés se concentró en solo 4 de las 17 áreas ofrecidas, el dato relevante es otro:
hay empresas dispuestas a invertir incluso donde hoy no hay producción.
Eso, en la lógica petrolera, significa una sola cosa:
apuesta a futuro.
De la pasividad a la estrategia permanente
La provincia cambió el enfoque. Pasó de licitaciones esporádicas a un modelo de licitación continua, que busca evitar tiempos muertos y mantener las áreas en movimiento.
La ministra Jimena Latorre lo dejó claro: el objetivo es sostener actividad con reglas estables y atraer inversión incluso en campos maduros.
Y ahí está la clave del modelo mendocino:
entender que el convencional no está muerto, pero necesita otra lógica.
El negocio del convencional: menos glamour, más trabajo técnico
A diferencia del shale, el petróleo convencional requiere:
- Recuperación secundaria y terciaria (EOR)
- Workovers constantes
- Optimización pozo por pozo
Mendoza logró algo que pocas provincias pueden mostrar:
la menor tasa de declinación del país en campos maduros post pandemia.
No es casualidad. Es gestión técnica.
La señal al mercado: todavía hay negocio fuera del shale
Mientras el foco nacional está en el no convencional, Mendoza envía un mensaje claro:
- Hay reservas por desarrollar
- Hay tecnología para mejorar recuperación
- Hay margen para invertir si las reglas acompañan
Y sobre todo:
hay trabajo para pymes, servicios y mano de obra local.
Vaca Muerta, pero con estrategia propia
Aunque el eje de la licitación es el convencional, Mendoza no pierde de vista su porción de Vaca Muerta en la lengua norte.
La estrategia es inteligente:
- Sostener producción convencional (caja inmediata)
- Explorar y reducir riesgo geológico
- Preparar condiciones para escalar el no convencional
Es decir, no apostar todo a una sola carta.
El contraste que deja la licitación
Hay un dato que no pasa desapercibido:
en 2019 hubo un solo oferente para un solo bloque.
Hoy hay cinco empresas compitiendo.
Eso no es solo un cambio de contexto.
Es un cambio de gestión.
Lo que viene: inversión real o promesa
Con la apertura de ofertas, ahora empieza la parte más importante:
- Evaluación técnica y económica
- Adjudicación por decreto
- Entrada real de equipos al campo
Porque en petróleo, la diferencia entre anuncio y realidad es simple:
si no hay equipos perforando, no hay desarrollo.
Lectura final: Mendoza entendió algo clave
Mientras gran parte del país mira solo el boom del shale, Mendoza está construyendo un modelo más silencioso pero sólido:
- Sostener lo que ya produce
- Mejorar eficiencia
- Atraer inversión con reglas claras
- Prepararse para el futuro
No genera titulares como Vaca Muerta.
Pero puede generar algo igual de importante:
actividad sostenida en el tiempo.
Fuente: vmo