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Paro petrolero en Santa Cruz

Nación dicta conciliación obligatoria y busca frenar una crisis que ya golpea la producción.

Paro petrolero en Santa Cruz

Nación dicta conciliación obligatoria y busca frenar una crisis que ya golpea la producción.

El conflicto petrolero en Santa Cruz escaló este fin de semana hasta obligar la intervención del Gobierno nacional, que dictó la conciliación obligatoria por 15 días para frenar el paro impulsado por el gremio SIPGER.

La medida alcanza al enfrentamiento entre el sindicato y las operadoras del sector, luego de una protesta que incluyó un paro general en toda la provincia y que comenzó a impactar directamente en la actividad hidrocarburífera.

Un paro con raíces profundas: menos equipos, menos producción, menos empleo

El detonante fue una masiva asamblea en Pico Truncado, donde más de 6.000 trabajadores respaldaron la medida de fuerza ante un escenario que el gremio define como crítico: caída de la actividad, falta de inversiones y pérdida sostenida de puestos laborales.

El dirigente Rafael Güenchenen fue contundente al describir el cuadro:

“Hace cerca de dos años que no se perfora un solo pozo. Bajaron los perforadores, cayó la producción”.

La advertencia no es menor. En la lógica petrolera, la falta de perforación es una sentencia: sin nuevos pozos, la declinación natural de los yacimientos acelera la caída productiva y arrastra empleo, servicios y actividad regional.

YPF en el centro de la discusión

El gremio también cuestionó el plan de salida y remediación acordado con YPF, al considerarlo insuficiente para sostener el nivel de empleo.

Detrás de ese planteo aparece un problema estructural: la retirada progresiva de inversiones en cuencas maduras, donde los costos son altos y la productividad menor frente al atractivo de desarrollos no convencionales como Vaca Muerta.

Conciliación obligatoria: pausa forzada en un conflicto abierto

La intervención del Gobierno se dio a través de la Secretaría de Trabajo, bajo el marco de la Ley 14.786, con un objetivo claro: evitar que el conflicto escale y termine afectando el abastecimiento energético.

Durante los 15 días de conciliación:

  • El gremio deberá levantar el paro y cualquier medida de fuerza.
  • Las empresas deberán garantizar condiciones normales de trabajo y no aplicar sanciones.
  • Ambas partes deberán volver a la mesa de negociación.

El incumplimiento podría derivar en sanciones, lo que pone presión tanto sobre el sindicato como sobre las operadoras.

La verdadera discusión: el futuro de las cuencas convencionales

Más allá de la coyuntura, lo que está en juego es mucho más profundo:

  • Desinversión en campos maduros
  • Migración de capital hacia Vaca Muerta
  • Reconversión laboral pendiente
  • Tensión social creciente en provincias dependientes del petróleo

Santa Cruz está mostrando hoy lo que puede replicarse en otras cuencas si no hay un plan claro de transición.

Lectura estratégica: alerta para toda la industria

Este conflicto deja tres señales fuertes:

  1. Sin perforación, no hay industria: lo que hoy denuncia el gremio es técnicamente correcto.
  2. La transición no está ordenada: el paso del convencional al no convencional está generando ganadores y perdedores.
  3. El conflicto laboral puede escalar rápido: 6.000 trabajadores en asamblea no es un dato menor.

Fuente: vmo

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