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Retenciones y promesas: el plan que divide al Golfo San Jorge entre el recuerdo de los despidos y la esperanza de una reactivación

Tras la reunión entre Ignacio Torres y Luis Caputo por la eliminación de retenciones al petróleo, en Chubut.

Retenciones y promesas: el plan que divide al Golfo San Jorge entre el recuerdo de los despidos y la esperanza de una reactivación

Tras la reunión entre Ignacio Torres y Luis Caputo por la eliminación de retenciones al petróleo, en Chubut.

En Chubut crece el debate sobre si esta medida realmente generará nuevos empleos o si es parte de un proceso más amplio de reformas laborales que terminará afectando a los trabajadores.


🔹 Nota editorial:

El gobernador del Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, se reunió con el ministro de Economía, Luis Caputo, para insistir en la eliminación de las retenciones a la exportación de petróleo convencional.
El encuentro, del que participaron el jefe de Gabinete Guillermo Francos, el intendente de Comodoro Rivadavia Othar Macharashvili, representantes sindicales y operadoras, fue presentado como un paso clave para “recuperar la competitividad y generar nuevos puestos de trabajo”.

Sin embargo, en la Cuenca del Golfo San Jorge, muchos trabajadores se preguntan si esa promesa llega tarde.
Después de los miles de despidos registrados en los últimos meses y de la paralización de decenas de equipos, el mensaje de “reactivación” se escucha con cautela.
Porque mientras se habla de “defender el empleo”, en paralelo avanza el debate por la reforma laboral que podría modificar el régimen de contratación petrolero.
Y la pregunta es inevitable:
¿quiénes ganan realmente con la eliminación de retenciones, y cuántos volverán a tener trabajo?


🔹 El discurso y la realidad

Torres argumentó que el 8% de retenciones “agrava la situación del sector y frena inversiones”, y aseguró que su baja permitiría exportar más y generar empleo genuino.
El gobernador recordó que la provincia ya redujo regalías en áreas marginales y que las operadoras se comprometieron a reinvertir los fondos que se ahorren si se quitan las retenciones.
Pero los trabajadores, que fueron los primeros en ajustar, se preguntan cuántos equipos podrían volver realmente si se concreta la medida, y si los puestos que se prometen serán los mismos que se perdieron o nuevos empleos bajo otras condiciones laborales.


🔹 El peso del pasado

Durante el encuentro, el intendente Othar Macharashvili fue claro al describir la situación: “La cuenca está en crisis y no podemos seguir esperando”.
La frase resume el sentir de una región que durante más de un siglo fue el corazón energético del país, pero que hoy enfrenta costos altos, menor rentabilidad y una transición política y económica incierta.

El apoyo nacional a la eliminación de retenciones genera expectativas, pero también sospechas.
¿Es una política de incentivo o parte de un plan más grande para reconfigurar el mapa laboral del petróleo en la Patagonia?
¿Volverán las empresas que se fueron, o solo se abrirá la puerta para nuevos jugadores con reglas más flexibles?


🔹 Un acuerdo que deja dudas

Desde el Gobierno provincial celebraron la reunión como un “acuerdo histórico de competitividad”, con participación de Nación, gremios y municipios.
Sin embargo, detrás del consenso formal, persisten los interrogantes.
El Golfo San Jorge fue durante décadas sinónimo de trabajo estable, rotaciones duras pero previsibles y convenios fuertes. Hoy, todo eso está en discusión.

Si las retenciones bajan, ¿cuántos equipos volverán realmente a la actividad?
¿Y cuánta mano de obra necesitarán las empresas bajo el nuevo esquema?
Son preguntas que resuenan entre los trabajadores y que, por ahora, no tienen respuesta clara.


🔹 Entre el discurso y el futuro

Mientras el gobernador insiste en que la medida “garantizará la sustentabilidad de la industria”, los gremios y las comunidades petroleras saben que la verdadera discusión recién empieza.
Porque no se trata solo de impuestos, sino de quién paga el costo del cambio.

Lo cierto es que, más allá de los anuncios, el Golfo San Jorge sigue esperando certezas: sobre los equipos que volverán, los trabajadores que podrán reincorporarse y las condiciones en las que lo harán.
Porque si algo aprendió la región es que las promesas no perforan pozos, ni pagan sueldos.

Fuente: vmo

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