
Río Negro empieza a sentir el efecto Vaca Muerta y revierte la caída de su producción petrolera
La provincia registró en enero su mayor nivel de extracción de petróleo en cinco años. El repunte se explica por el desarrollo de pozos no convencionales vinculados a la formación Vaca Muerta.
La expansión del desarrollo shale comienza a mostrar efectos concretos más allá de la provincia de Neuquén. Durante enero de 2026, Río Negro registró su mayor nivel de producción petrolera en los últimos cinco años, logrando revertir una tendencia de declino que afectaba a sus yacimientos convencionales.
El dato marca un punto de inflexión para la provincia, que hasta hace pocos años observaba una caída sostenida en su producción de crudo. Ahora, gracias al avance del desarrollo no convencional, el escenario comenzó a cambiar.
El impulso de los pozos no convencionales
Aunque la actividad shale en Río Negro todavía es incipiente, el salto productivo se logró con apenas siete pozos no convencionales, lo que muestra el enorme potencial de la formación.
Estos proyectos están vinculados a la extensión geológica de Vaca Muerta, una de las principales reservas de hidrocarburos no convencionales del mundo y el principal motor de crecimiento de la industria energética argentina.
La formación se encuentra a aproximadamente 2.500 metros de profundidad y se extiende por varias provincias de la cuenca neuquina, aunque hasta ahora la mayor parte de la actividad se concentraba en Neuquén.
El efecto regional del desarrollo shale
El nuevo escenario confirma que el impacto de Vaca Muerta comienza a expandirse hacia otras jurisdicciones.
Hasta hace algunos años, la provincia de Neuquén era prácticamente la única que capitalizaba el desarrollo del shale. Sin embargo, el avance tecnológico y la expansión de las áreas de exploración están permitiendo que otras provincias también comiencen a aprovechar el potencial de la formación.
En el caso de Río Negro, el repunte productivo no solo mejora las perspectivas de la industria local, sino que también puede traducirse en mayores ingresos por regalías y mayor actividad económica vinculada al sector energético.
Una señal para el futuro del petróleo en la región
El crecimiento de la producción en Río Negro representa una señal importante para el futuro del desarrollo hidrocarburífero en la región.
Si bien la escala actual todavía es menor en comparación con el volumen que se produce en Neuquén, el resultado obtenido con un número reducido de pozos demuestra que el potencial de expansión es significativo.
Con nuevas inversiones, más perforaciones y el desarrollo de infraestructura energética, la participación de Río Negro dentro del mapa petrolero argentino podría seguir creciendo en los próximos años.
En ese contexto, el avance del shale vuelve a mostrar cómo Vaca Muerta no solo transformó a Neuquén, sino que también comienza a redefinir el futuro energético de toda la cuenca neuquina.
Fuente: vmo