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Vaca Muerta entra en su fase de hiperactividad y se encamina a las 100.000 fracturas

La eficiencia operativa, la tecnología y el shale exportador empujan un salto histórico en las etapas de estimulación rumbo a 2026.

Vaca Muerta entra en su fase de hiperactividad y se encamina a las 100.000 fracturas

La eficiencia operativa, la tecnología y el shale exportador empujan un salto histórico en las etapas de estimulación rumbo a 2026.

Vaca Muerta atraviesa un punto de inflexión silencioso pero decisivo. La formación no convencional neuquina está a semanas de alcanzar un umbral simbólico y técnico: las primeras 100.000 etapas de fractura hidráulica desde que comenzó el desarrollo masivo del shale argentino. Un número que no solo refleja volumen de actividad, sino madurez operativa, aprendizaje acumulado y una escala cada vez más competitiva a nivel global.

Las etapas de fractura son el verdadero termómetro del shale. Cada punción —producto de la inyección de agua y arena a alta presión— define la productividad futura de un pozo. En una roca tan compacta como Vaca Muerta, comparable en dureza al granito, la eficiencia en esta etapa es la que transforma recursos en reservas comerciales.

De los pozos verticales al shale industrial

El conteo sistemático de etapas comenzó en 2016, cuando el desarrollo dio el salto definitivo hacia los pozos horizontales, dejando atrás una etapa inicial de perforación vertical que limitaba el aprovechamiento del recurso. Ese año se registraron apenas 1.716 fracturas.

Desde entonces, la curva fue clara:

  • 2017: 2.970 etapas

  • 2018: 4.823

  • 2019: 6.405

El quiebre llegó en 2020, con la pandemia y la cuarentena: solo 3.276 etapas, casi la mitad del año previo. Pero lejos de frenar el desarrollo, ese período funcionó como catalizador de eficiencia. La industria ajustó procesos, logística y tiempos muertos.

El resultado fue inmediato:

  • 2021: 10.254 etapas

  • 2022: 12.522

  • 2023: 14.747

  • 2024: 17.814

Y 2025 marca un nuevo salto estructural. A noviembre ya se contabilizaban 22.045 etapas, con una proyección de cierre cercana a 24.000, lo que implica un crecimiento interanual superior al 33%.

Más fracturas sin más equipos: la clave del modelo

El dato más relevante no es solo el volumen, sino cómo se logró. Vaca Muerta aumentó de forma agresiva la cantidad de etapas sin incrementar en la misma proporción los sets de fractura, que hoy se mantienen en torno a 13 equipos activos.

La explicación está en:

  • Simulfrac y dual frac, que permiten fracturar dos pozos en simultáneo.

  • Optimización logística integral (arena, agua, químicos).

  • Uso intensivo de tapones solubles y reducción de tiempos no productivos.

  • Integración de inteligencia artificial y monitoreo en tiempo real.

El mejor ejemplo llegó este año, cuando YPF junto a SLB logró un hito operativo: 22 etapas de fractura en un solo día, con 21,4 horas de bombeo continuo, un registro que acerca a Vaca Muerta a los estándares más altos de Estados Unidos.

Tecnología, datos y shale 4.0

La incorporación de sistemas como el Real Time Intelligence Center (RTIC) de YPF marca el ingreso pleno del shale argentino a una etapa de operaciones data-driven, donde cada segundo de bombeo se ajusta con algoritmos, sensores y análisis predictivo.

Este enfoque no solo eleva la productividad, sino que reduce costos unitarios, una condición clave para sostener el crecimiento en un contexto de competencia global por capital y servicios.

Comparación inevitable: Eagle Ford

El contraste con Eagle Ford, uno de los plays shale históricos de EE.UU., ayuda a dimensionar el momento de Vaca Muerta.

  • Eagle Ford produce ~1,1 millón de barriles diarios de petróleo shale.

  • Vaca Muerta ronda los 570.000 barriles diarios.

  • En gas, Eagle Ford duplica los volúmenes neuquinos.

En fracturas, la diferencia sigue siendo de escala:

  • Eagle Ford: 3.500 a 4.500 etapas mensuales.

  • Vaca Muerta: récord de 2.588 etapas en un mes.

Pero hay una diferencia clave: Eagle Ford ya pasó su pico hace casi una década. Vaca Muerta, en cambio, recién está entrando en su fase de aceleración estructural, impulsada por exportaciones de petróleo y el horizonte del GNL.

Lo que viene: 2026 y el salto definitivo

Las proyecciones para 2026 refuerzan esta lectura. Según estimaciones de Luciano Fucello (NCS Multistage), Vaca Muerta podría alcanzar 28.000 etapas de fractura, con un crecimiento adicional del 22% interanual.

Ese volumen consolidaría al shale argentino como un jugador relevante a escala internacional y abriría la puerta a:

  • Mayor ingreso de servicios desde EE.UU. ante la baja de actividad allí.

  • Más competencia y reducción de costos.

  • Un nuevo equilibrio entre equipos, tecnología y escala.

Vaca Muerta, más allá del número

Al borde de las 100.000 fracturas, Vaca Muerta deja de ser una promesa y se afirma como un sistema industrial complejo, donde cada avance técnico tiene impacto directo en producción, empleo, exportaciones y balanza energética.

No se trata solo de romper la roca. Se trata de romper límites operativos, ganar previsibilidad y sostener un desarrollo que, esta vez, parece decidido a jugar en primera división.

Fuente: vmo

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