
Vaca Muerta no frena: rompe su techo con más de 85.000 etapas de fracking
Con 2.588 etapas solo en mayo, el shale neuquino alcanzó su mayor nivel de actividad desde el inicio del desarrollo masivo en 2016.
La tendencia sostiene un ritmo superior a las 2.000 fracturas mensuales y consolida a Vaca Muerta como la joya energética de Argentina.
El motor no se detiene. Vaca Muerta cerró mayo con 2.588 etapas de fractura hidráulica, el valor mensual más alto registrado desde que comenzó la migración hacia pozos horizontales hace casi una década. Con este impulso, la formación no convencional alcanzó un total acumulado de 85.000 fracturas entre enero de 2016 y mayo de 2025, consolidando su protagonismo en la matriz energética argentina.
Los datos, relevados por la Fundación Contactos Energéticos y elaborados por el ingeniero Luciano Fucello, confirman un crecimiento sostenido que proyecta más de 25.000 etapas para el cierre de este año, si se mantiene el promedio actual de 2.000 fracturas mensuales.
Un ecosistema que madura: operadores, sets y estrategia
El liderazgo en fracking sigue en manos de YPF, que solo en mayo concentró el 51,5% del total de etapas, con servicios provistos en su mayoría por Halliburton, aunque también participa con otras compañías como SLB, Calfrac y Baker Hughes. Desde 2016, la petrolera estatal concretó más de 4.200 etapas de fractura, siendo la locomotora del desarrollo shale argentino.
Hoy, Vaca Muerta cuenta con 12 sets activos de fractura: cuatro de Halliburton, tres de SLB, dos de Calfrac, dos de Tenaris (ex Baker Hughes) y uno recientemente adquirido por Pluspetrol tras su compra de activos a Weatherford. El número puede subir a 13 si se activan equipos de refuerzo para proyectos puntuales.
Producción en alza, infraestructura en expansión
Aunque el número de fracturas no se traduce automáticamente en producción, sí permite preparar pozos para una rápida conexión. En abril, la provincia de Neuquén alcanzó una producción de 462.061 barriles diarios de petróleo, mientras avanzan obras estratégicas como los sistemas de Oldelval y Otasa, que buscan garantizar la evacuación y exportación del crudo hacia mercados internacionales.
En paralelo, la expansión territorial continúa: YPF y CGC ya perforaron en Palermo Aike (Santa Cruz); PAE anunció Aurora Austral, una incursión en la formación D-129 en busca de shale gas; y en la porción mendocina de Vaca Muerta se reactivan tareas exploratorias clave.
Un 2025 clave para la consolidación del shale
Con más de 10.500 fracturas en lo que va del año (el 59% de todas las realizadas en 2024), la tendencia señala que Vaca Muerta está entrando en una nueva fase de madurez técnica y volumen sostenido, incluso en un contexto de precios volátiles y desafíos macroeconómicos.
La mirada ya no está puesta solo en abastecer el mercado interno, sino en ganar terreno en el comercio global de energía. Con infraestructura adecuada, eficiencia operativa y reglas claras, la oportunidad de transformar a Vaca Muerta en un polo exportador de clase mundial está más cerca que nunca.
Fuente: vmo