
Vaca Muerta se consolida como eje estratégico del shale en Sudamérica:
Neuquén lidera la expansión regional del shale, con proyectos clave en Chile, Brasil y Estados Unidos, mientras se prepara para un futuro marcado por el gas natural licuado (GNL).
El desarrollo de Vaca Muerta sigue siendo una de las apuestas más importantes para el futuro energético de Argentina y la región. Con la mirada puesta en la próxima década, cuando el gas natural licuado (GNL) podría cambiar el juego en el escenario energético global, Neuquén avanza con una agenda estratégica que busca consolidar su posición como un actor clave en Sudamérica.
Una historia de expansión y acuerdos internacionales
La relación de Neuquén con el shale no es nueva. Desde los primeros pasos dados por Jorge Sapag, tras su visita a Alberta, Canadá, hasta las misiones comerciales a Houston que marcaron la pauta en los años 90 y 2000, la provincia ha estado a la vanguardia en la exploración y desarrollo de recursos no convencionales. En la actualidad, el gobernador Rolando Figueroa continúa esa tradición, reforzando los lazos con mercados clave como Chile y Brasil, y explorando nuevas oportunidades en Estados Unidos.
Uno de los acuerdos más recientes y de gran importancia es con la región del Biobío en Chile. Esta colaboración no solo fortalecerá la infraestructura necesaria para el transporte de gas y petróleo, sino que también abrirá una nueva puerta para las exportaciones de Vaca Muerta hacia el Pacífico. Esta expansión, que incluye vías férreas y rutas viales, podría significar un salto cualitativo en la integración energética entre ambos países.
Brasil y Estados Unidos en la mira
No solo Chile está en el radar de Neuquén. La reciente visita a Brasil, donde se discutió el potencial del shale gas para abastecer al complejo industrial paulista, es otro ejemplo de cómo la provincia busca diversificar sus mercados. Este tipo de acuerdos son fundamentales para Neuquén, no solo por la inyección de capital que representan, sino también por el impacto a largo plazo en el desarrollo económico de la región.
En paralelo, las relaciones con Estados Unidos, y en particular con Houston, siguen siendo un pilar en la estrategia neuquina. La búsqueda de inversiones y la transferencia de tecnología son aspectos críticos para que Vaca Muerta continúe su crecimiento, especialmente en el contexto de una transición energética global.
El camino hacia el GNL
Mientras Neuquén afianza su presencia en mercados internacionales, el desarrollo del gas natural licuado (GNL) se perfila como el próximo gran desafío. Con proyecciones que apuntan a la necesidad de una infraestructura robusta y acuerdos de largo plazo con socios internacionales, el GNL podría ser la clave para que Argentina aproveche al máximo su potencial energético.
La posibilidad de una doble salida entre el Atlántico y el Pacífico, con corredores que conecten Bahía Blanca y Concepción, es una de las apuestas más ambiciosas. Si bien enfrenta desafíos logísticos y políticos, la realización de este proyecto podría posicionar a Vaca Muerta como un proveedor de GNL no solo para Sudamérica, sino también para mercados más distantes en Asia y Europa.
Conclusión: Neuquén en el centro de la estrategia energética
En un momento de incertidumbre económica y política a nivel nacional, Neuquén sigue mostrando que es posible trazar un camino de crecimiento sostenido y con visión de futuro. Con el shale como protagonista, la provincia no solo busca incrementar su producción, sino también extender los beneficios a toda su población, distribuyendo oportunidades y generando un impacto positivo que trascienda sus fronteras.
La historia de Vaca Muerta está lejos de terminarse, y con cada nuevo acuerdo y proyecto, Neuquén sigue escribiendo un capítulo que podría redefinir el futuro energético de Argentina y la región.
Fuente: VMO