
VMOS acelera y entra en su fase decisiva
Pruebas en Allen y cruce del río Negro acercan la exportación de petróleo.
El proyecto Vaca Muerta Oil Sur empieza a mostrar su verdadero peso estratégico. Con un avance del 58% al cierre de marzo, la obra que conectará Vaca Muerta con el Atlántico ya dejó atrás su etapa inicial y entra en el tramo final hacia las exportaciones.
Los últimos hitos técnicos —la prueba hidrostática en Allen y el cruce del río Negro— no son menores: son señales claras de que el proyecto está alineado con su objetivo de comenzar a operar en diciembre de 2026.
Allen: el corazón operativo ya está en prueba
En la Estación Cabecera de Allen se completó la prueba hidrostática de uno de los tanques principales, una instancia crítica que valida la seguridad estructural del sistema.
El tanque, con capacidad de 70.000 m³, marca el inicio del sistema de almacenamiento que permitirá regular el flujo hacia exportación.
Detrás de este avance hay dos claves:
- uso de tecnología constructiva avanzada (sistema Cantoni)
- reducción de tiempos y riesgos operativos
Allen no solo será un nodo técnico, sino también un centro logístico clave del proyecto.
El cruce del río Negro: ingeniería de alto nivel
Uno de los desafíos más complejos ya fue superado: el cruce subterráneo del río Negro mediante perforación horizontal dirigida.
La operación implicó:
- 800 metros de perforación
- 30 pulgadas de diámetro
- 25 metros de profundidad
Este tipo de obras no solo requieren precisión técnica, sino también estándares ambientales estrictos.
El resultado: conexión efectiva entre tramos clave del ducto sin impacto superficial.
Una obra que redefine la logística petrolera
El VMOS no es solo un oleoducto. Es un cambio estructural en la forma en que Argentina exporta petróleo.
Hoy, el principal cuello de botella de Vaca Muerta no es la producción, sino la evacuación.
Este proyecto viene a resolver justamente eso:
- conecta directamente con el Atlántico
- elimina dependencia de rutas saturadas
- habilita exportaciones a gran escala
Los números que explican todo
- Inversión: entre US$ 2.500 y 3.000 millones
- Capacidad inicial (2026): 180.000 barriles/día
- Capacidad proyectada (2028): 550.000 barriles/día
- Exportaciones estimadas: más de US$ 15.000 millones anuales
Detrás del proyecto hay un consorcio de peso:
YPF, Vista Energy, Pan American Energy, Pampa Energía, Chevron, Shell, Tecpetrol y Pluspetrol.
Punta Colorada: la llave exportadora
El otro gran componente del proyecto es la terminal en Punta Colorada, en Río Negro.
Ahí se va a jugar el partido final:
- seis tanques de gran escala
- dos monoboyas offshore
- carga de buques de hasta 2 millones de barriles
Esto convierte a la costa rionegrina en un nuevo hub exportador del Atlántico Sur.
Más que petróleo: dólares y posicionamiento global
El impacto del VMOS va mucho más allá de la obra en sí.
Significa:
- ingreso masivo de divisas
- mayor competitividad del shale argentino
- posicionamiento como exportador global
Además, fue uno de los primeros proyectos en ingresar al RIGI, lo que refuerza su carácter estratégico.
La etapa que viene: ejecución fina
Con la ingeniería resuelta y los hitos cumplidos, ahora empieza la parte más exigente:
- coordinación logística
- cumplimiento de plazos
- integración de sistemas
El margen de error se reduce al mínimo.
La conclusión: el proyecto que puede cambiar todo
El VMOS es, hoy, la obra más importante del sector energético argentino.
Si se cumple el cronograma:
- Vaca Muerta deja de ser promesa
- Argentina entra en el negocio exportador en serio
- el petróleo se convierte en generador estructural de divisas
El 58% de avance no es solo un número.
Es la señal de que el proyecto que puede cambiar la historia energética del país… ya está en marcha.
Fuente: vmo