
YPF, la petrolera estatal argentina, reportó una ganancia
De casi 1.200 millones de dólares en el primer semestre del año, impulsada en gran medida por las exportaciones derivadas de la producción en Vaca Muerta.
Este desempeño positivo contrasta con la disminución en las ventas de combustibles en el mercado local, lo que llevó a la empresa a suspender las importaciones de gasoil.
El segundo trimestre fue particularmente favorable para YPF, gracias a la creciente producción de hidrocarburos en Vaca Muerta, una de las reservas de shale más grandes del mundo. Las exportaciones se convirtieron en un motor clave de las ganancias, compensando la debilidad en el consumo interno de combustibles.
La decisión de suprimir la importación de gasoil refleja un ajuste en la estrategia de la compañía frente a las fluctuaciones del mercado interno. Este ajuste permitió a YPF optimizar su estructura de costos y mantener un flujo de caja saludable, lo que se tradujo en un sólido resultado financiero.
El balance del semestre subraya la importancia de Vaca Muerta para el crecimiento de YPF, posicionándola como una de las principales fuentes de ingresos de la compañía y consolidando su rol en el sector energético de Argentina.
YPF destacó un sólido crecimiento en el segundo trimestre del año, con una producción total de hidrocarburos que promedió 539.000 barriles equivalentes de petróleo por día. Esto representa un aumento del 2% respecto al trimestre anterior y del 5% en comparación con el mismo período del año pasado.
La producción de petróleo alcanzó los 248.800 barriles por día, con 113.100 provenientes de Vaca Muerta y 2.400 del tight oil. Aunque la producción convencional cayó un 7,3% interanual, la producción de shale oil en Vaca Muerta creció un 19,8%, subrayando la importancia de esta formación para YPF.
En cuanto a la producción de gas, YPF reportó un incremento interanual del 6,4%, alcanzando un promedio diario de 38,8 millones de metros cúbicos. Vaca Muerta fue nuevamente protagonista, con un crecimiento del 19,6% en la producción de shale gas, llegando a 34,5 millones de metros cúbicos diarios.
El aumento en la producción de gas fue crucial para este trimestre, debido a la alta demanda invernal. YPF logró no solo incrementar sus ventas en un 7%, sino también obtener un mejor precio, con un promedio de 4 dólares por millón de BTU, una mejora del 35% respecto al año anterior.
Las exportaciones de petróleo, impulsadas por Vaca Muerta, permitieron a YPF obtener un precio promedio de 70,8 dólares por barril, un 4% más que en el primer trimestre del año. Esto fue posible gracias al Oleoducto Trasandino, que permitió exportar un promedio de 28.600 barriles diarios, marcando un incremento interanual del 373%.
A pesar de una caída del 2% en las ventas de combustibles en comparación con el primer trimestre, YPF logró un buen balance financiero, con un EBITDA ajustado de 1.204 millones de dólares, un 20% más interanual. Sin embargo, el EBITDA fue un 3% menor que en el trimestre anterior debido a mayores costos en dólares y la menor producción de petróleo convencional.
YPF cerró el segundo trimestre con una ganancia neta de 535 millones de dólares, un 40,8% más que el año anterior, aunque un 18,6% menos que el trimestre anterior debido a la devaluación. El semestre completo arrojó un resultado positivo de 1.192 millones de dólares, un 65,3% más que el año pasado.
En términos de inversión, YPF destinó 1.200 millones de dólares en el trimestre, con más del 70% de esa cifra enfocada en el segmento Upstream, principalmente en Vaca Muerta, alineado con su estrategia de crecimiento.
Fuente: VMO