
YPF se retira de Santa Cruz: incertidumbre y preocupación entre los trabajadores petroleros
La salida de la empresa estatal genera alarma en la comunidad ante posibles despidos masivos y el impacto socioeconómico en la región.
La reciente decisión de YPF de cesar sus operaciones en el norte de Santa Cruz ha generado una profunda preocupación entre los trabajadores petroleros y la comunidad en general. Con una transición programada para culminar el 28 de febrero de 2025, la empresa ha ofrecido un programa de retiros voluntarios que afecta a aproximadamente 2.500 operarios y contratistas. Hasta la fecha, alrededor de 400 empleados han aceptado esta propuesta.
El plan de retiros voluntarios contempla una indemnización especial del 120% para quienes se adhieran antes del 31 de enero, reduciéndose al 100% durante febrero. Sin embargo, esta medida ha sido recibida con escepticismo por parte de los sindicatos y trabajadores, quienes temen que aquellos que no aceptan el retiro podrán enfrentar despidos forzosos una vez que CGC, la empresa que asumirá el control de las operaciones, tome las riendas.
La preocupación no se limita únicamente al ámbito laboral. La posible reducción de personal y la salida de YPF podrían transformar a las ciudades dependientes de la actividad petrolera en "ciudades fantasmas", afectando gravemente a comercios locales, propietarios de viviendas en alquiler y a toda la economía regional que gira en torno a la industria.
Los sindicatos han expresado su descontento y preocupación ante esta situación. Han mantenido reuniones con representantes de YPF y empresas contratistas para buscar soluciones que minimicen el impacto laboral. Sin embargo, hasta el momento, no se han anunciado medidas concretas que garanticen la continuidad laboral de los operarios que decidan no acogerse al plan de retiros voluntarios.
El gobierno nacional también enfrenta cuestionamientos respecto a su rol en esta situación. La comunidad y los líderes locales exigen una intervención más activa para proteger los puestos de trabajo y asegurar que la transición de operaciones no desemboque en una crisis social y económica en la región.
La incertidumbre se cierra sobre Santa Cruz, y la falta de respuestas claras por parte de YPF, los sindicatos y el gobierno nacional mantiene en vilo a millas de familias que dependen directa o indirectamente de la actividad petrolera. La comunidad espera acciones concretas que brinden seguridad y estabilidad en medio de este panorama desalentador.
Fuente: VMO