
2025: el año que más podría temblar Vaca Muerta
Los registros de sismicidad inducida en Neuquén muestran que 2025 podría convertirse en el año con más movimientos vinculados al fracking desde que comenzaron las operaciones no convencionales.
Según el Observatorio de Sismicidad Inducida (OSI), durante la primera quincena de agosto se contabilizaron 9 temblores en la zona de Vaca Muerta, que se suman a un total de 72 sismos en lo que va del año en la provincia. De ellos, solo 12 se consideran naturales, mientras que 60 están relacionados con la fractura hidráulica.
Un récord en marcha
“El primer semestre de 2025 fue el período con más temblores inducidos desde que se tienen registros en 2018. Todo indica que será un año récord”, explicó Javier Grosso, geógrafo e integrante del OSI.
El especialista detalló que entre el 8 y el 13 de agosto se dieron cuatro días consecutivos con dos sismos diarios superiores a 2,5 grados de magnitud, con profundidades de entre 8 y 12 kilómetros. Todos ellos se localizaron en áreas donde se estaban realizando fracturas hidráulicas: La Amarga Chica (YPF-Petronas, cerca de Añelo) y El Trapial (Chevron Argentina, cerca de Rincón de los Sauces).
El debate por el “semáforo sísmico”
Frente a este escenario, el OSI impulsa un proyecto en la Legislatura neuquina para regular el actual sistema de “semáforo sísmico” que utilizan las operadoras.
Hoy, las empresas detienen operaciones (semáforo rojo) recién cuando ocurre un sismo de magnitud 4. Grosso recordó que en 2020 Shell suspendió fracturas tras un evento de esa magnitud.
El Observatorio plantea que el Estado intervenga en este mecanismo, poniendo el foco no solo en la seguridad de los pozos y del personal, sino también en la prevención social y comunitaria.
La comparación internacional es reveladora: mientras en Neuquén el semáforo rojo se activa en magnitud 4, en Inglaterra el límite está en 1,7, lo que en la práctica restringió fuertemente la actividad.
Sismos que se sienten más
Un elemento clave es la profundidad. Mientras que los temblores naturales en la región suelen producirse a más de 140 km, los asociados a la fractura hidráulica ocurren entre 5 y 12 km.
“Mientras menor es la profundidad, más se sienten en superficie, aunque la magnitud sea baja”, explicó Grosso. El ejemplo fue el sismo del 3 de abril en Añelo, de 3,4 grados, que en términos geológicos es leve, pero que generó fuerte alarma en la población.
Una discusión abierta
El aumento de la sismicidad inducida reabre el debate sobre cómo avanzar en el desarrollo no convencional con mayor control y transparencia. La experiencia internacional demuestra que regular la actividad con criterios estrictos puede prevenir daños y generar confianza social.
Mientras tanto, Vaca Muerta sigue sumando fracturas en simultáneo a los registros de sismos. Si la tendencia continúa, 2025 quedará marcado como el año en que más tembló la formación neuquina.
Fuente: vmo