
Alerta en las góndolas
Alimentos se aceleraron en la segunda semana de mayo, pero el "ancla" de YPF moderaría el índice general.
Tras el 2,6% registrado en abril, los relevamientos privados detectaron subas del 1% semanal en consumo masivo. Sin embargo, las consultoras estiman que la inflación general podría perforar el piso del mes pasado gracias al congelamiento de los combustibles.
Buenos Aires, mayo de 2026. — La carrera contra los precios muestra una de cal y una de arena en lo que va de mayo. Luego de la marcada desaceleración de abril, que dejó el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec en un 2,6%, las luces de alerta volvieron a encenderse en el sector de consumo masivo. Diferentes consultoras privadas detectaron una aceleración en el rubro clave de "Alimentos y bebidas" durante la segunda semana del mes, abriendo el debate sobre si la tendencia a la baja logrará consolidarse en el corto plazo.
De acuerdo con los monitoreos de las firmas Analytica y EconViews, la canasta de alimentos y bebidas comercializada en cadenas de supermercados registró un incremento del 1% en solo siete días. Con este repunte, el promedio móvil de cuatro semanas para este segmento se ubicó entre el 1,5% y el 2,0%, impulsado principalmente por el fuerte salto en el precio de las verduras (+7,8%) y los pescados (+4,2%), mientras que rubros de alto impacto como la carne (+0,7%) y las frutas (-4,9%) ayudaron a contener una disparada mayor.
El "efecto buffer" de YPF: el aliado del equipo económico
A pesar de la presión en las góndolas, los analistas estiman que el índice general de mayo podría ser incluso menor al de abril. Desde Analytica proyectan un alza mensual del 2,4% para el nivel general de precios, lo que significaría una mejora de 0,2 puntos porcentuales respecto al mes anterior.
La clave de este optimismo radica en la reciente estrategia oficial sobre los precios regulados, particularmente los combustibles. Tras un ajuste inicial del 1% implementado el pasado jueves 14 de mayo, el presidente de YPF, Horacio Marín, anunció la activación de un "sistema de buffer". Este mecanismo mantendrá los precios congelados en los surtidores por un plazo de 45 días, funcionando como un amortiguador clave frente a la volatilidad del petróleo internacional provocada por los conflictos en Medio Oriente.
El desafío de perforar el 2% mensual
Mirando hacia el mediano plazo, la consultora Invecq ratificó su proyección de una inflación anual del 30% para diciembre de 2026, una cifra en sintonía con el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central.
Sin embargo, los economistas advierten que el camino no estará libre de obstáculos. En lo que va del año, la inflación minorista se ha movido a un ritmo del 2,5% mensual. Para cumplir con la meta del 30% anual, el índice general debería descender a un promedio del 1,9% mensual a partir de este mes.
La desaceleración de la inflación núcleo —que en abril tocó un mínimo de 2,3%, el menor nivel desde octubre de 2025— demuestra que el componente estructural de los precios viene cediendo. La gran incógnita para los próximos meses será el comportamiento de las tarifas de servicios públicos y el transporte, teniendo en cuenta que el Gobierno ya dejó oficializados nuevos esquemas de aumentos para los colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y los trenes.
Fuente: vmo