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Alerta en Vaca Muerta: la saturación de rutas y la falta de inversión vial ponen en riesgo a trabajadores y frenan el desarrollo

El IAPG revela que las rutas están colapsadas, mal mantenidas y sin condiciones mínimas de seguridad. El tránsito pesado y el crecimiento de la actividad chocan con una infraestructura vial.

Alerta en Vaca Muerta: la saturación de rutas y la falta de inversión vial ponen en riesgo a trabajadores y frenan el desarrollo

El IAPG revela que las rutas están colapsadas, mal mantenidas y sin condiciones mínimas de seguridad. El tránsito pesado y el crecimiento de la actividad chocan con una infraestructura vial.

El crecimiento de Vaca Muerta sigue sin estar acompañado por una infraestructura vial acorde al desarrollo que la región demanda. Un reciente informe del Instituto Argentino del Petróleo y Gas (IAPG) encendió una señal de alerta: las rutas de la Cuenca Neuquina están saturadas, deterioradas y no cumplen con condiciones mínimas de seguridad, lo que pone en riesgo la vida de miles de trabajadores que circulan diariamente hacia los yacimientos.

El estudio, elaborado por la Subcomisión de Movilidad Terrestre del IAPG, se basó en datos de 15 puestos de medición distribuidos entre Neuquén y Río Negro, monitoreados en tiempo real mediante tecnología satelital. El resultado es contundente: los picos de circulación entre las 7 y las 9 y entre las 18 y las 20 —coincidiendo con los cambios de turno— presentan los mayores niveles de siniestralidad, especialmente por colisiones por alcance y vuelcos.

“Es tan peligroso llegar al trabajo como volver a casa. El estado de las rutas es lamentable, con pozos que te los tenés que tragar o chocar con otro si intentás esquivarlos”, relató a Vacamuertaonline.com.ar un operario que recorre a diario la Ruta 7.

Uno de los tramos más críticos identificados es el que une Tratayén con Vista Alegre, por la Ruta Provincial 7, donde el tránsito liviano representa más del 60% y el pesado alcanza el 17,6%. En la Ruta Nacional 151, en Barda del Medio, el tránsito pesado también supera el 13%. En ambas zonas hay tramos de ripio, calzadas únicas, falta de señalización y una evidente ausencia de planificación vial.

“Entre las 6:30 y las 8:30 no se debería permitir la circulación de vehículos de alto porte. Es una locura compartir calzada con equipos especiales, camiones de agua o arenas de fractura cuando todos estamos entrando a trabajar”, opinó un chofer de transporte de personal.

El informe del IAPG advierte que, si bien las zonas urbanas como la capital neuquina han reducido los siniestros mediante políticas locales, en el resto de la cuenca no hay avances. Las rutas siguen siendo las mismas que hace más de 10 años, cuando la producción hidrocarburífera era muy inferior y la población mucho menor.

Además, el aumento del tránsito pesado, vinculado a la logística propia de la industria (equipos, insumos, personal), agrava una situación ya de por sí crítica. A pesar de ello, desde el gobierno provincial aún no se anunciaron medidas concretas ni planes de inversión integrales para resolver el problema.

“La tensión que manejamos es altísima. A veces son dos horas por día, pero en esas horas podés no volver a tu casa. No hay banquinas, hay pozos enormes, la visibilidad es mala y el tránsito es un infierno”, expresó otro trabajador que viaja desde Centenario a Añelo.

El documento del IAPG concluye que sin un plan de movilidad y obras estructurales, la seguridad de los trabajadores y transportistas estará cada vez más comprometida, y el desarrollo de Vaca Muerta encontrará un nuevo límite: el colapso vial.

¿Qué falta?

  • Un plan integral de infraestructura que incluya autopistas seguras.

  • Horarios regulados para el tránsito pesado.

  • Mantenimiento y señalización urgente.

  • Inversión pública y privada en caminos alternativos y zonas de desacople logístico.

Fuente: vmo

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