
Brent cerca de los US$ 70 y VMOS
La variable que sigue de cerca el gobierno neuquino.
El precio del crudo Brent, referencia para el petróleo que se produce en Vaca Muerta, volvió a ubicarse en torno a los US$ 70 por barril y encendió una señal de atención en el gobierno de Neuquén. La cotización cerró la semana en US$ 69,75, tras haber superado ese umbral en los últimos días, impulsada por un escenario internacional marcado por la escalada geopolítica en Medio Oriente, con foco en Irán y la advertencia de una posible intervención de Estados Unidos.
El repunte del barril respondió a los temores sobre la seguridad del suministro global, un factor que rápidamente se trasladó al mercado petrolero. Para Neuquén, que concentra cerca del 70% de la producción nacional de hidrocarburos, la evolución del precio internacional del crudo es una variable central para el equilibrio fiscal.
Cada dólar adicional en el valor del Brent tiene impacto directo sobre los ingresos por regalías, que actualmente explican alrededor del 45% de la recaudación provincial. En un contexto de cuentas ajustadas y alta dependencia de los recursos propios, la estabilidad del precio se volvió un elemento clave para la planificación presupuestaria.
El actual nivel del barril le permite al Ejecutivo neuquino transitar un escenario algo más previsible, en medio de un fuerte compromiso de inversión en infraestructura. La provincia avanza con un plan de obras que demanda alrededor de US$ 1.000 millones, cuyo financiamiento depende en gran medida del desempeño de las regalías.
En paralelo, el crecimiento sostenido de la producción de shale oil sigue apuntalando la recaudación, mientras el sector espera un impulso adicional con la puesta en marcha del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el proyecto exportador que, según estimaciones de la industria, comenzaría a operar hacia finales de este año.
Si bien el precio actual del Brent se mantiene por debajo de los máximos registrados en 2022 y 2023, la estabilidad en la franja de los US$ 70 mejora la previsibilidad tanto para la provincia como para las operadoras que invierten en el upstream no convencional, en un ciclo marcado por la necesidad de sostener y ampliar los programas de perforación.
A nivel nacional, resta observar si este nuevo impulso del crudo se trasladará al precio de los combustibles en el mercado interno, una variable con impacto directo sobre la inflación, en un contexto macroeconómico aún frágil.
Un piso fiscal más cómodo, pero con presión estructural
Las regalías funcionan como el principal termómetro de la economía neuquina. En diciembre de 2025, la provincia recaudó $209.435 millones por regalías y canon a la producción, apenas por debajo de noviembre, cuando los ingresos habían alcanzado los $210.603 millones. La variación mensual fue levemente negativa (-0,6%), pese a que la producción petrolera se mantiene en máximos históricos.
El petróleo no convencional explica la mayor parte de esos recursos. En diciembre, las regalías petroleras sumaron $170.418 millones (81,4% del total), mientras que el gas aportó $35.862 millones (17,1%). La leve corrección mensual estuvo asociada, principalmente, a la baja en los ingresos por gas.
En el gobierno neuquino reconocen que el umbral de los US$ 70 por barril funciona como un piso de mayor comodidad fiscal. Por debajo de ese nivel, la presión sobre las cuentas públicas se intensifica, especialmente en un escenario de dólar menos contenido y una inflación que continúa erosionando los ingresos reales.
En este marco, el Ejecutivo provincial informó esta semana una reducción del 38% en la deuda pública, una señal que busca fortalecer el perfil financiero de la provincia. Sin embargo, los reclamos por fondos federales siguen formando parte de la relación con la Nación, en un delicado equilibrio entre el respaldo político y la defensa de los recursos provinciales.
Todo ocurre en un contexto global atravesado por alta volatilidad, tensiones geopolíticas y movimientos abruptos en el precio del crudo. El desafío de fondo para Neuquén es sostener previsibilidad fiscal cuando su principal fuente de ingresos depende de una variable que se mueve al ritmo de esa incertidumbre, aun cuando el Brent, por ahora, ofrece un respiro.
Fuente: vmo