
Crisis del biodiésel: las pymes paralizan su producción y advierten riesgo de desabastecimiento
La industria del biodiésel, un sector clave para la matriz energética y la economía regional, entró en una crisis profunda.
Las 25 plantas que abastecen al mercado interno paralizaron por completo su producción debido al atraso en los precios regulados, que —según denuncian— ya acumula más de 15 meses sin actualización.
Precios por debajo de los costos
El valor fijado por la Secretaría de Energía es de $1.408.687 por tonelada, mientras que el costo real de producción asciende a $1.641.000, según la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (Cepreb).
Si se aplicara la fórmula prevista por la Ley 27.640, el precio debería ubicarse en torno a $1.691.000, contemplando un margen mínimo de rentabilidad. “Hoy vender biodiésel significa perder plata en cada tonelada”, remarcan desde el sector.
El desfase ya provocó pérdidas acumuladas por más de u$s80 millones desde mediados de 2024, agravadas por el hecho de que más del 90% de los insumos —aceite de soja y metanol— están dolarizados.
Un corte que no se cumple
Por ley, el gasoil debe incorporar un corte obligatorio de 7,5% con biodiésel. Sin embargo, en los últimos meses ese porcentaje estuvo muy por debajo: en noviembre fue apenas del 4%, y en febrero y marzo no superó el 6%.
De continuar el conflicto, el riesgo de desabastecimiento de gasoil podría sentirse en los próximos meses, afectando directamente al transporte, la producción y la economía en general.
Reclamo a la Secretaría de Energía
Las tres cámaras que agrupan a la totalidad de las plantas —Cepreb, Casfer y Capba— apuntan contra la Secretaría de Energía por no actualizar los precios de acuerdo con la fórmula legal, sino en función de criterios de “control de la inflación”.
El argumento oficial de evitar subas en el surtidor es cuestionado por el sector: una actualización plena del biodiésel implicaría un aumento de apenas $19 por litro de gasoil, cifra que —aseguran— podría ser absorbida por las refinadoras que ya aplicaron incrementos mayores en los combustibles líquidos.
Una industria estratégica en riesgo
Las pymes del biodiésel destacan su importancia en la generación de empleo en el interior, el ahorro de divisas al reemplazar importaciones de gasoil y el aporte a la transición energética. Sin embargo, hoy se encuentran con plantas paralizadas, balances en rojo y la amenaza de suspensiones o despidos si no hay definiciones inmediatas.
“El biodiésel está atado artificialmente, mientras el aceite de soja y el gasoil tienen precios liberados. La asfixia regulatoria nos obliga a apagar las calderas”, advirtieron desde el sector.
Con la producción detenida, la pelota queda en manos del Gobierno: si no corrige los precios en el corto plazo, el impacto podría sentirse en las estaciones de servicio y en la cadena logística del país.
Fuente: vmo