
El mapa hidrocarburífero del Atlántico Sur
Reconfiguración en aguas argentinas y la ofensiva legal contra el proyecto ilegítimo Sea Lion.
El escenario exploratorio en las cuencas australes atraviesa una fase de reajuste técnico y comercial entre las grandes petroleras globales. Mientras en la plataforma continental argentina convergen devoluciones de bloques y apuestas operativas de largo plazo, el Reino Unido e Israel impulsan unilateralmente la Cuenca Malvinas Norte bajo el cerco regulatorio de Buenos Aires.
Buenos Aires – 25 de Julio de 2026 — La soberanía sobre las Islas Malvinas y el control de los recursos estratégicos en el Atlántico Sur han vuelto a situarse en el centro de la agenda global. Más allá de la resonancia diplomática y cultural que mantiene el reclamo argentino, la disputa territorial se proyecta directamente sobre el subsuelo marítimo, donde las principales cuencas hidrocarburíferas (Malvinas Oeste, Austral y Malvinas Norte) concentran tanto el interés técnico de los gigantes del oil & gas como una compleja entramada jurídica e internacional.
El análisis del mapa operativo permite trazar una clara divisoria entre las actividades reguladas bajo la soberanía argentina y el proyecto unilateral impulsado en la zona ocupada por el Reino Unido.
1. Reversión de áreas y filtro económico en la Cuenca Malvinas Oeste
La exploración en aguas ultraprofundas de la Cuenca Malvinas Oeste ha atravesado un riguroso proceso de tamizado comercial. El elevado riesgo exploratorio y los análisis geológicos desfavorables derivaron en la devolución de varios bloques licitados durante la Ronda 1 de Costa Afuera.
- ExxonMobil y Qatar Petroleum (QP): Fueron las primeras firmas en oficializar su repliegue. En marzo de 2024, mediante las Resoluciones 27, 28 y 32 del Ministerio de Economía, el consorcio restituyó al Estado argentino los bloques MLO 113, MLO 117 y MLO 118, tras determinar que las prospecciones no arrojaban indicadores de viabilidad comercial.
- Tullow Oil, Pluspetrol y Wintershall DEA (Harbour Energy): En noviembre de 2025, a través de las Resoluciones 447 y 448, se formalizó la renuncia a las áreas MLO 114 y MLO 119, motivada principalmente por los altos costos operativos y la recalibración de riesgo financiero de las operadoras.
2. El núcleo activo: quiénes operan en la plataforma continental argentina
Pese a los repliegues, un selecto grupo de operadoras internacionales mantiene compromisos de trabajo y proyectos activos en jurisdicción argentina, consolidando su presencia en las cuencas Malvinas Oeste y Austral:
- Equinor: La compañía estatal noruega se posiciona como el actor con mayor despliegue en la región marítima sur. Controla el 100% del área MLO 121, posee participación clave en MLO 123 y opera de manera exclusiva los dos únicos bloques adjudicados en la Cuenca Austral: AUS 105 y AUS 106.
- TotalEnergies: La firma francesa encabeza el consorcio del bloque MLO 123 junto a YPF y Equinor, donde se continúan ejecutando estudios exploratorios. Paralelamente, la compañía reafirma su liderazgo productivo offshore en el consorcio CMA-1 (Cuenca Marina Austral), en asociación con Pan American Energy (PAE) y Harbour Energy.
- ENI: La petrolera italiana opera el bloque MLO 124 en sociedad con la nacional Tecpetrol y la japonesa Mitsui. La presencia de ENI en el país se complementa con su participación estratégica en el proyecto Argentina LNG para la exportación de gas no convencional.
- Tullow Oil: Aunque devolvió los bloques operados en consorcio, la firma británica conserva la titularidad y operación al 100% del área MLO 122.
3. Cuenca Malvinas Norte: el desarrollo de Sea Lion y la respuesta diplomática argentina
En el sector bajo ocupación británica, la atención de la industria está concentrada en la Cuenca Malvinas Norte, donde la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration avanzan en el proyecto hidrocarburífero Sea Lion, cuya meta es iniciar la etapa de producción hacia el año 2028.
A finales de 2025, las empresas anunciaron la Decisión Final de Inversión (FID, por sus siglas en inglés), lo que desencadenó un firme rechazo por parte de la Cancillería argentina. El Gobierno nacional ratificó la vigencia de la Resolución 31/49 de las Naciones Unidas, la cual prohíbe las modificaciones unilaterales en la zona disputada mientras se mantenga abierta la controversia de soberanía.
4. El marco sancionatorio de la Ley de Hidrocarburos
Para neutralizar el desarrollo ilegítimo de recursos en las islas, el Estado argentino mantiene un estricto blindaje legal respaldado por la Ley 26.659 (promulgada en 2011) y su modificación mediante la Ley 26.915 (2013).
Este plexo normativo establece sanciones administrativas y penales que prohíben de manera expresa explorar o explotar hidrocarburos en la plataforma continental argentina sin la autorización previa de las autoridades nacionales. Las firmas que operen sin permiso en la zona ocupada quedan sujetas a:
- La inhabilitación absoluta para licitar o participar en bloques de exploración y explotación en todo el territorio argentino.
- La inhabilitación para operar en la plataforma continental bajo jurisdicción de la República Argentina.
- Embargos y acciones judiciales internacionales sobre sus activos.
De este modo, el tablero energético en el mar austral dibuja dos realidades contrapuestas: la de las grandes operadoras globales que reevalúan la factibilidad técnica dentro del marco legal argentino, y la de proyectos controvertidos en el área ocupada que avanzan bajo la amenaza latente de inhabilitación comercial y litigios diplomáticos.
Fuente: VMO