
El tren a Vaca Muerta: YPF busca socios internacionales y se reaviva la carrera por la logística
YPF volvió a instalar en la agenda un viejo anhelo de la industria: la construcción de un tren que conecte Neuquén con Añelo y Rincón de los Sauces, en el corazón de Vaca Muerta.
El presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, confirmó que mantiene conversaciones con potenciales inversores internacionales, y que ya hubo contactos con una empresa de capitales estadounidenses interesada en sumarse al negocio de la movilidad en la cuenca neuquina.
La propuesta contempla un esquema mixto de transporte: cargas para la industria y pasajeros para los trabajadores petroleros. El objetivo es reducir costos y mejorar la seguridad vial en los traslados diarios hacia los yacimientos, donde hoy predominan los viajes en combis y colectivos.
Una logística que le cuesta millones a la industria
Según Marín, YPF destina cerca de 50 millones de dólares anuales en servicios de transporte de personal, mientras que el gasto total del sector se ubica entre 100 y 110 millones de dólares por año. Un tren podría absorber buena parte de esa demanda y, al mismo tiempo, ofrecer una alternativa más segura frente a la saturación de las rutas petroleras, donde se registran accidentes con frecuencia.
“El costo actual de movilidad justifica de por sí una inversión ferroviaria. Un sistema de transporte masivo no solo abarata los traslados, también ordena el tránsito, reduce la huella ambiental y le da un plus de calidad de vida a los trabajadores y a la comunidad”, remarcó el directivo.
El tablero de proyectos ferroviarios en Vaca Muerta
La idea de un tren para la cuenca neuquina no es exclusiva de YPF. Hoy existen al menos dos iniciativas en competencia. Una de ellas es la liderada por Toro Brokers SA (TBSA), que asegura contar con financiamiento cerrado por más de 600 millones de dólares y ya firmó una carta de intención con el gobierno provincial. Su plan prevé un corredor Bahía Blanca–Añelo, hubs logísticos cada 30 kilómetros y hasta un aeropuerto de cargas. La promesa: reducir en un 40% los costos logísticos de las operadoras.
Frente a ello, la apuesta de YPF se diferencia por el agregado de pasajeros, un factor que podría convertirse en ventaja social y política en una provincia donde miles de familias dependen del trabajo en el shale.
Inversiones y estrategia
El proyecto ferroviario se enmarca en la Capex Week que YPF realizará en los próximos días, donde la compañía definirá su cartera de inversiones para el próximo año. Allí se jerarquizan proyectos de infraestructura, financiamiento y desarrollo de pozos, en un contexto donde Marín calcula que la formación podría demandar hasta 220.000 millones de dólares en inversiones futuras.
La clave, según explicó el CEO, está en combinar financiamiento, evacuación de producción y reducción de costos. Un tren, en este esquema, no solo representa eficiencia logística, sino también competitividad frente a otros polos energéticos del mundo.
Más que un tren, un cambio de paradigma
Si logra concretarse, el tren a Vaca Muerta no solo aliviará rutas saturadas y abaratará la movilidad de personal. También podría transformar la forma en que se conciben los grandes proyectos energéticos en Argentina: con infraestructura compartida, alianzas público-privadas y visión de largo plazo.
Hoy, la pelota está en la cancha de las negociaciones. Mientras YPF avanza en la búsqueda de socios internacionales, y TBSA insiste con su financiamiento asegurado, la gran pregunta es cuál de los proyectos tomará la delantera y si finalmente Vaca Muerta podrá contar con un tren que, desde hace años, parece avanzar más lento de lo que el shale demanda.
Fuente: vmo