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Escándalo por el gas de invierno

Enarsa rechazó una oferta por "cara" pero terminó pagando un 47% más en una polémica subasta.

Escándalo por el gas de invierno

Enarsa rechazó una oferta por "cara" pero terminó pagando un 47% más en una polémica subasta.

La empresa estatal convalidó un precio de u$s 5,16 por millón de BTU tras dar de baja una licitación privada. Las aceiteras y cerealeras exigen explicaciones técnicas urgentes. El impacto de la crisis global y el freno de la industria: Loma Negra apaga su horno principal hasta noviembre.


Buenos Aires, martes 19 de mayo de 2026. — La aparente calma en el frente energético para este invierno se quebró de manera abrupta. En medio de un escenario internacional ultra volátil por la crisis en Medio Oriente y el bloqueo en el estrecho de Ormuz, una controvertida decisión de la empresa estatal Enarsa desató una fuerte polémica con el sector industrial. El organismo público terminó convalidando un sobrecosto del 47% en la última subasta de Gas Natural Licuado (GNL) respecto a los valores que el propio Gobierno había rechazado días atrás por considerarlos "elevados".

El conflicto se originó cuando el Ministerio de Economía, liderado por Luis Caputo, decidió dar de baja una licitación clave que buscaba delegar en un agregador comercial privado (donde competían firmas como Naturgy y Trafigura) la compra y reventa del GNL. El argumento oficial era no convalidar la propuesta integral de u$s 4,51 por millón de BTU. Sin embargo, en la última subasta del Mercado Electrónico del Gas (Megsa), Enarsa terminó pagando u$s 5,16 por millón de BTU, una cifra muy lejana a los u$s 3,50 que el propio organismo había proyectado originalmente.

El duro reclamo del campo y las industrias

La falta de previsión y el cambio repentino en las reglas de juego generaron una reacción inmediata del sector privado. La Cámara de la Industria Aceitera y el Centro Exportador de Cereales (CIARA-CEC) envió una carta formal a la Secretaría de Energía exigiendo explicaciones técnicas urgentes.

Desde el sector agroexportador criticaron con dureza que el costo de regasificación se haya comunicado apenas horas antes de la subasta, obligando a las empresas a operar a ciegas. "Esta divergencia requiere una explicación técnica. Es un monto altamente sensible en un costo que ya es muy elevado para asumir por el sector, con la posibilidad cierta de tener que operar a contra margen", advirtieron desde CIARA-CEC.

Gasto en alza: Las estimaciones privadas calculan que la importación de GNL para cubrir los picos de frío requerirá la llegada de hasta 25 barcos metaneros, lo que implicará un desembolso total superior a los u$s 1.000 millones durante la temporada invernal.


La estocada final: Loma Negra apaga sus motores

El impacto de este encarecimiento energético y las nuevas normativas oficiales ya comenzaron a cobrarse las primeras víctimas en el sector productivo. A diferencia de inviernos anteriores, donde el Estado absorbía el diferencial y subsidiaba a las fábricas, ahora las grandes industrias deben reservar y pagar su gas por adelantado. Quien no lo haga, sufrirá cortes directos en los días de Ola de Frío.

Ante este panorama de costos asfixiantes, Loma Negra, la cementera más grande de la Argentina, tomó la drástica decisión de apagar su horno principal en la ciudad bonaerense de Olavarría hasta noviembre de 2026. El factor energético fue el golpe de gracia para paralizar la planta, evidenciando que la falta de infraestructura de transporte local sigue dañando la actividad fabril pese al superávit comercial que exhiben las petroleras en Vaca Muerta.

LA PARADOJA ENERGÉTICA DEL INVIERNO
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├── Hidrocarburos en el subsuelo: Producción récord en Vaca Muerta.
├── El cuello de botella: Caños insuficientes obligan a importar GNL de emergencia.
└── El costo del parche: Enarsa convalidó u$s 5,16 el millón de BTU (47% más caro).

Contradicciones internas y un subsidio de $1,4 billones

Desde Enarsa intentaron bajarle el tono a la polémica argumentando que "no hubo descoordinación" con el Poder Ejecutivo, sino una "falla de comunicación" y que la volatilidad internacional distorsionó los precios de origen.

Sin embargo, la polémica por los costos industriales choca de frente con otra decisión de alto impacto fiscal tomada por la Casa Rosada. Para evitar que la inflación mayorista (que hoy saltó al 5,2%) se traslade directo a los hogares, el Gobierno decidió frenar temporalmente la quita de subsidios a los usuarios residenciales particulares.

La planilla oficial del Palacio de Hacienda revela que se destinaron $1,4 billones para pisar las tarifas de luz y gas de la gente en este invierno, lo que representa un alza real del 150% en el gasto de subsidios. Una encrucijada total para el equipo económico: el Estado gasta fortunas para contener el bolsillo residencial mientras el costo de la energía empieza a apagar los motores de la industria pesada nacional.

Fuente: vmo

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