
La otra deuda de Vaca Muerta
Rutas colapsadas, traspasos a las provincias y el debate por un "peaje petrolero".
El deterioro de la infraestructura vial volvió al centro de la discusión nacional. Mientras la producción de petróleo y gas continúa batiendo récords, las rutas por donde circula la actividad muestran un desgaste creciente. Gobernadores reclaman el traspaso de corredores estratégicos, la Justicia exige reparaciones y La Pampa impulsa un polémico canon para el transporte pesado vinculado a Vaca Muerta.
Por estos días, el debate energético argentino dejó de concentrarse únicamente en la producción de petróleo y gas. La infraestructura vial se convirtió en una preocupación creciente para gobernadores, empresas y transportistas que diariamente sostienen la logística de Vaca Muerta y de otras economías regionales.
El crecimiento de la actividad hidrocarburífera exige cada vez más movimiento de equipos de perforación, arenas para fractura, tubos, combustibles, maquinaria pesada y personal especializado. Sin embargo, buena parte de esa expansión se desarrolla sobre rutas nacionales que muestran años de falta de mantenimiento.
El problema ya no es solamente económico: comienza a convertirse en un factor de seguridad vial, competitividad y costos logísticos.
La Justicia también puso el foco sobre las rutas
En las últimas semanas, dos fallos judiciales marcaron un punto de inflexión.
En Santa Fe, la Justicia Federal ordenó la reparación urgente de las rutas nacionales 7, 8 y 33 tras considerar acreditado el deterioro de las calzadas y el incumplimiento de las obligaciones de mantenimiento.
En paralelo, una jueza federal de Salta solicitó información detallada sobre los accidentes registrados en un tramo de la Ruta Nacional 34, otra vía estratégica para el transporte de cargas del norte argentino.
Las resoluciones reflejan una realidad que atraviesa gran parte del país: la infraestructura vial comienza a transformarse en una cuestión judicial además de política.
Río Negro insiste por la Ruta Nacional 151
Uno de los casos más sensibles para la industria energética es el de la Ruta Nacional 151.
Se trata de uno de los principales accesos logísticos hacia Vaca Muerta y soporta diariamente el tránsito de camiones que transportan arena de fractura, caños, equipos de perforación, insumos industriales y maquinaria pesada.
El gobernador Alberto Weretilneck volvió a reclamar al Gobierno nacional el traspaso de la Ruta 151 y también de la Ruta Nacional 22 para poder ejecutar obras de recuperación.
Desde la provincia sostienen que Nación ya dejó en claro que no realizará inversiones importantes sobre esos corredores y consideran que el traspaso permitiría comenzar de inmediato con las tareas de reconstrucción.
Durante julio, los servicios de emergencia asistieron un promedio de seis vehículos por día con daños severos sobre la Ruta 151, una cifra que refleja el deterioro acelerado de la calzada.
San Juan, Santa Fe y Córdoba ya avanzan
Mientras Río Negro continúa negociando, otras provincias comenzaron a asumir la administración de rutas nacionales.
San Juan firmó un convenio con la Nación para hacerse cargo durante veinte años de varios corredores estratégicos.
Santa Fe administrará la Ruta Nacional A012, clave para conectar el complejo portuario del Gran Rosario.
Córdoba también busca el traspaso definitivo de la Ruta Nacional 19 para completar su transformación en autopista y garantizar el mantenimiento futuro.
La tendencia comienza a consolidarse: frente al retiro de la inversión nacional, las provincias intentan asumir la gestión de corredores fundamentales para sostener la producción.
El polémico "peaje petrolero"
La Pampa abrió otro frente de discusión.
El gobierno de Sergio Ziliotto impulsa un proyecto para cobrar un canon a los camiones pesados de cinco o más ejes que atraviesen la provincia rumbo a Vaca Muerta y que no tributen el impuesto automotor en territorio pampeano.
El objetivo es que los recursos obtenidos financien el mantenimiento de las rutas provinciales, cada vez más exigidas por el tránsito vinculado a la industria petrolera.
La iniciativa genera opiniones divididas.
Desde La Pampa sostienen que gran parte del deterioro es consecuencia del transporte asociado al desarrollo neuquino y consideran que quienes utilizan la infraestructura deben contribuir a su conservación.
Sin embargo, transportistas y empresas advierten que un nuevo costo logístico terminaría impactando sobre toda la cadena de valor de Vaca Muerta.
Un cuello de botella para el crecimiento
Un informe elaborado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) identifica el deterioro de la infraestructura vial como uno de los principales obstáculos estructurales para el crecimiento de sectores estratégicos como los hidrocarburos, la minería y el agro.
El documento advierte que la falta de mantenimiento y la paralización de obras comienzan a limitar la competitividad de actividades que hoy generan buena parte de las exportaciones argentinas.
Para Vaca Muerta, donde el movimiento de cargas aumenta año tras año, la disponibilidad de rutas seguras y eficientes será tan importante como la construcción de nuevos oleoductos, gasoductos o terminales de exportación.
El impuesto que pagan los argentinos y la pregunta que vuelve
Otro de los puntos que reavivó la discusión es el destino del Impuesto a los Combustibles Líquidos.
Diversos estudios sostienen que una parte significativa de esos recursos tiene asignación específica para infraestructura vial, mientras las rutas nacionales continúan mostrando un marcado deterioro.
La discusión vuelve a instalar una pregunta de fondo: ¿los recursos recaudados para el mantenimiento vial están llegando efectivamente a las rutas?
Análisis de Vacamuertaonline
La infraestructura vial dejó de ser un tema secundario para convertirse en una variable estratégica del desarrollo energético argentino.
Vaca Muerta produce cada vez más petróleo y gas, pero también exige una logística cada vez más intensa. Sin rutas en condiciones, aumentan los costos operativos, se incrementan los riesgos de accidentes y se reduce la competitividad de toda la cadena productiva.
El desafío ya no pasa únicamente por perforar más pozos o construir nuevos ductos. La Argentina también deberá definir quién financiará y administrará las rutas que sostienen el crecimiento de la principal formación no convencional del país.
La discusión recién comienza, pero una certeza ya aparece sobre la mesa: el futuro de Vaca Muerta también se juega sobre el asfalto.
Fuente: VMO