
Las rutas que busca Vaca Muerta
Neuquén cerró un acuerdo millonario con las petroleras.
La Provincia y las principales operadoras hidrocarburíferas acordaron un esquema de prefinanciamiento por hasta US$154,5 millones para pavimentar y repavimentar unos 160 kilómetros de rutas estratégicas. El pago se compensará con regalías, cánones y futuros peajes.
Neuquén dio un nuevo paso para acompañar con infraestructura el crecimiento de Vaca Muerta. El gobernador Rolando Figueroa firmó en Buenos Aires un acuerdo marco con la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) y las principales compañías que operan en la formación para acelerar un conjunto de obras viales consideradas estratégicas para la actividad hidrocarburífera.
El convenio contempla que las empresas prefinancien obras por hasta US$154,5 millones, con la posibilidad de ampliar ese monto hasta un 15% una vez finalizados los procesos licitatorios. A cambio, los aportes podrán ser computados posteriormente contra las obligaciones que las compañías tengan en concepto de regalías, canon extraordinario de producción y, eventualmente, peajes por el uso de la infraestructura vial provincial.
El mecanismo busca resolver uno de los principales cuellos de botella que enfrenta el desarrollo de Vaca Muerta: la infraestructura de transporte.
Durante la firma, Figueroa definió el esquema como un “win-win” para el Estado provincial y las empresas. Según explicó, la Provincia podrá acelerar obras que, de otro modo, demandarían más tiempo de ejecución, mientras que las operadoras contarán con mejores condiciones para movilizar equipos, insumos y producción.
“Se acelera la curva de concreción de las rutas que necesitamos en Neuquén”, sostuvo el gobernador, quien remarcó que la industria también se beneficia al poder transitar por rutas pavimentadas.
Un adelanto de recursos para transformar infraestructura
El acuerdo establece que las empresas podrán deducir automáticamente los aportes realizados de los pagos periódicos de regalías y del canon extraordinario de producción.
Sin embargo, el mecanismo tiene un límite: las deducciones no podrán superar, en conjunto, el 20% de las regalías y/o del canon extraordinario correspondiente a cada mes. De esta manera, el 80% restante deberá continuar siendo abonado íntegramente a la Provincia.
Para Figueroa, la lógica detrás del convenio es utilizar en forma anticipada parte de los recursos que genera la actividad hidrocarburífera para convertirlos en infraestructura.
“Volcamos en obras la monetización de los recursos que genera Vaca Muerta”, planteó el mandatario.
El esquema no implica que las empresas pasen a ser propietarias de las rutas. La Provincia mantiene la responsabilidad sobre la ejecución de las obras y sus complementarias, mientras que las compañías aportan el financiamiento inicial.
Las rutas que están en el centro del acuerdo
El paquete de obras priorizadas alcanza distintos corredores fundamentales para la circulación dentro del área de influencia de Vaca Muerta.
Entre los trabajos previstos se encuentra la pavimentación de la ruta provincial 8, desde el empalme con la ruta 6 hasta el denominado Camino de la Tortuga.
También se contempla la pavimentación y repavimentación de la ruta 51, entre los empalmes con las rutas 8 y 17.
A esto se suma la repavimentación de la ruta 8 entre los empalmes con las rutas 51 y 7, junto con una nueva intersección en el cruce de las rutas 7 y 8.
El plan se completa con la repavimentación de la ruta provincial 7, desde el límite con Río Negro hasta su empalme con la ruta 8.
En total, las obras priorizadas y los trabajos de repavimentación contemplados en el esquema alcanzan alrededor de 160 kilómetros.
Una red vial pensada para una industria más pesada
La transformación no se limita a recuperar el estado de las rutas. El acuerdo establece que los proyectos deberán contemplar, siempre que resulte técnicamente factible, el tránsito de bitrenes y otros vehículos de gran capacidad de carga.
La decisión responde a una realidad concreta de Vaca Muerta: el crecimiento de la producción implica también un aumento sostenido del movimiento de camiones, equipos y materiales.
En ese contexto, mejorar las rutas no es solamente una cuestión de conectividad. También significa reducir tiempos logísticos, mejorar la seguridad vial y acompañar una actividad que demanda cada vez mayor capacidad de transporte.
Figueroa recordó que el tránsito por Añelo llegó a representar para la industria un costo estimado de US$22 millones anuales, una cifra que expone el impacto económico que tiene una infraestructura que no acompaña el ritmo de expansión hidrocarburífera.
El plan vial que ya está en marcha
El nuevo acuerdo se suma a un conjunto de obras que Neuquén ya ejecuta o terminó con recursos propios.
Entre ellas figuran el Bypass de Añelo, sobre las rutas provinciales 7 y 17; la repavimentación de la ruta 5, entre las rutas 6 y 7; la recuperación de la ruta 6, entre los empalmes con las rutas 5 y 8; y la pavimentación y duplicación de la ruta 67, entre la ruta nacional 22 y la ruta provincial 51.
Además, la Provincia proyecta avanzar con la duplicación de calzada de las rutas 7 y 51, dos corredores centrales para la circulación vinculada con Vaca Muerta.
El objetivo es conformar progresivamente una red capaz de absorber el crecimiento de la actividad y reducir los puntos de congestión que durante años acompañaron la expansión de la producción.
De la negociación a las obras
El acuerdo firmado ahora tiene como antecedente el Memorándum de Entendimiento suscripto el 10 de febrero de 2026 entre la Provincia y las empresas. Ese documento estableció las bases para avanzar en la negociación.
El proceso continuó el 29 de abril, cuando las partes firmaron una adenda que permitió definir cuáles serían las obras consideradas prioritarias.
Con el acuerdo marco, Neuquén busca convertir ese entendimiento en obras concretas y acelerar los tiempos de ejecución.
La apuesta de fondo es que el crecimiento de Vaca Muerta no quede limitado a los yacimientos. El desafío para la Provincia es transformar parte de los ingresos que genera la formación en infraestructura capaz de sostener la próxima etapa de expansión.
Y en ese escenario, las rutas aparecen como una pieza clave: más producción exige más transporte, y más transporte requiere una red vial preparada para soportarlo.
Fuente: VMO