
Neuquén crea empleo mientras el país pierde trabajo: el efecto Vaca Muerta en números y en la calle
La provincia volvió a liderar el crecimiento del empleo privado en 2025, impulsada por la actividad hidrocarburífera. Pero el desafío sigue siendo transformar ese dinamismo en desarrollo sostenible.
Neuquén volvió a marcar el pulso del empleo privado en la Argentina. En octubre de 2025, la provincia se consolidó como la jurisdicción con mayor crecimiento interanual de puestos de trabajo registrados, en un escenario nacional donde el mercado laboral todavía no logra recomponerse tras la fuerte caída de los últimos dos años.
Según datos oficiales del Ministerio de Trabajo y del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), Neuquén acumuló un incremento del 2,2% en el empleo privado respecto de noviembre de 2023, lo que equivale a 3.212 nuevos puestos de trabajo. El dato cobra mayor relevancia si se lo contrasta con el promedio nacional: en el mismo período, el empleo privado cayó 2,8%, con una pérdida cercana a 177 mil puestos en todo el país.
Vaca Muerta, el motor que no se apaga
El principal factor detrás de este crecimiento sigue siendo Vaca Muerta. La expansión sostenida de la actividad hidrocarburífera no solo impulsa el empleo directo en el sector petrolero, sino que derrama sobre una amplia cadena de servicios: transporte, logística, construcción, mantenimiento, metalmecánica y pymes locales que dependen del ritmo de los yacimientos.
A diferencia de otras provincias, donde el freno de la obra pública y la caída del consumo golpearon con fuerza al empleo, en Neuquén la actividad energética funcionó como un amortiguador social y económico. La demanda de mano de obra se mantuvo activa y permitió sostener, e incluso ampliar, el empleo registrado.
Obras, servicios y empleo indirecto
En los últimos meses, a la actividad estrictamente petrolera se sumaron obras de infraestructura clave: rutas, accesos, redes de gas, agua potable y ampliaciones urbanas vinculadas al crecimiento poblacional que genera Vaca Muerta. Estas obras también empujaron la creación de empleo directo e indirecto, especialmente en el sector de la construcción.
Este fenómeno explica por qué Neuquén no solo lidera en petróleo, sino también en sectores complementarios que acompañan el desarrollo energético.
Un liderazgo que contrasta con el resto del país
El contraste con otras provincias es marcado. Mientras Neuquén crece, la mayoría del país sigue en rojo. Algunas jurisdicciones muestran retrocesos leves, como San Juan, pero otras enfrentan verdaderas crisis laborales, con caídas de dos dígitos, como La Rioja o Santa Cruz.
Incluso dentro de la Patagonia, Neuquén se despega. Río Negro mostró un crecimiento moderado, mientras que Chubut y Santa Cruz continúan perdiendo empleo privado, lo que refuerza el rol central de la provincia como el polo laboral más dinámico del sur argentino.
El desafío pendiente
El dato positivo no oculta una discusión de fondo: cuánto de este crecimiento se traduce en empleo estable, bien remunerado y con arraigo local. La rotación, la llegada de trabajadores de otras provincias y la presión sobre los servicios públicos siguen siendo temas sensibles.
Neuquén genera trabajo, pero el desafío es convertir ese crecimiento en desarrollo integral, evitando que Vaca Muerta sea solo una isla de empleo en un país que todavía busca recuperar su mercado laboral.
Fuente: vmo