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PAE y Santa Cruz

El empleo petrolero se convierte en condición para discutir la continuidad de las áreas.

PAE y Santa Cruz

El empleo petrolero se convierte en condición para discutir la continuidad de las áreas.

El sindicato petrolero santacruceño llegará a la reunión con Pan American Energy con una posición endurecida. Reclama incorporación de trabajadores locales, mayor actividad e inversiones adicionales y advierte que no acompañará una eventual prórroga si no existe un compromiso concreto sobre empleo y producción.

La discusión por el futuro de Pan American Energy (PAE) en Santa Cruz entró en una etapa decisiva.

El Sindicato Petrolero, Gas Privado y Energías Renovables de Santa Cruz (SIPGER) confirmó que mantendrá el estado de alerta y movilización antes de la reunión que la compañía y la organización sindical mantendrán este miércoles 26 de agosto en Buenos Aires.

La diferencia ya no pasa solamente por la composición de las dotaciones.

Para el gremio, cualquier discusión sobre la continuidad de PAE en áreas de la provincia debe estar acompañada por más actividad, nuevas inversiones y una incorporación efectiva de trabajadores santacruceños.

El secretario general del sindicato, Rafael Güenchenen, planteó que la empresa deberá llegar al encuentro con una propuesta concreta y un cronograma de cumplimiento.

La posición sindical es contundente: sin una solución para el empleo local, no habrá acompañamiento a una eventual prórroga.

El empleo local, en el centro de la discusión

Uno de los principales puntos de conflicto es la presencia de trabajadores trasladados desde otras provincias.

El SIPGER sostiene que PAE debe modificar la composición de sus equipos y avanzar con la incorporación de trabajadores de Santa Cruz, en línea con el régimen establecido por la legislación provincial.

El sindicato invoca particularmente la Ley Provincial 3141 y su modificación mediante la Ley 3960, que establece el esquema de empleo conocido como 90/10.

Según la interpretación sindical, la obligación no debería aplicarse únicamente cuando se produzcan vacantes, sino que debe existir una adecuación concreta de las dotaciones actuales.

La discusión, por lo tanto, excede una cuestión interna de personal y se transforma en un debate sobre cómo se distribuye el empleo generado por la actividad hidrocarburífera dentro de la provincia productora.

El sindicato pide inversiones nuevas

El segundo eje es económico y productivo.

El SIPGER reclama que cualquier acuerdo de continuidad esté respaldado por nuevos equipos, mayor actividad, incorporación de reservas y un programa de inversiones verificable.

La conducción gremial cuestiona que determinados trabajos puedan presentarse como nuevas inversiones cuando, según su interpretación, forman parte de compromisos previamente asumidos por la compañía.

La diferencia no es menor.

En una eventual negociación de prórroga, la provincia deberá determinar qué compromisos fueron efectivamente cumplidos, cuáles permanecen pendientes y cuáles constituyen inversiones adicionales para extender la presencia de la operadora.

Meseta Cerón Chico, otro punto sensible

Uno de los bloques que aparece en la discusión es Meseta Cerón Chico.

El sindicato puso bajo análisis el cumplimiento de los compromisos asumidos durante la etapa exploratoria y reclama conocer con precisión qué trabajos fueron realizados, cuáles fueron certificados y qué obligaciones permanecen pendientes.

La cuestión adquiere relevancia porque cualquier discusión sobre continuidad de áreas requiere conocer previamente qué recibió la provincia durante la concesión vigente y qué propone la empresa para la siguiente etapa.

El gremio también pretende incorporar a la discusión los aspectos ambientales, incluyendo auditorías, declaraciones de impacto ambiental, estado de pozos e instalaciones, pasivos y eventuales tareas de remediación.

El futuro de Cerro Dragón también está sobre la mesa

La discusión alcanza además a áreas de enorme importancia histórica para la producción santacruceña, entre ellas Anticlinal Grande-Cerro Dragón y Chulengo.

El sindicato reclama conocer cuáles son las condiciones que se están negociando para la continuidad de PAE y qué instrumento administrativo utilizará la Provincia.

La conducción gremial sostiene que cualquier eventual nueva prórroga que corresponda deberá seguir el procedimiento institucional establecido por la legislación provincial y pasar por la Legislatura de Santa Cruz cuando corresponda.

Por eso, el sindicato anticipó que buscará reunirse con los distintos bloques legislativos para exponer su posición.

Una negociación que excede a PAE y al sindicato

El conflicto comienza a adquirir una dimensión política.

Para el Gobierno de Santa Cruz, la continuidad de inversiones hidrocarburíferas resulta estratégica en una provincia cuya economía mantiene una fuerte relación con la actividad petrolera.

Para PAE, la discusión implica definir las condiciones económicas y operativas bajo las cuales puede continuar desarrollando sus activos.

Y para el sindicato, el eje pasa por evitar que la continuidad de la producción se traduzca en una menor participación de los trabajadores locales.

Son tres intereses que deberán encontrar un punto de equilibrio.

Porque la discusión ya no es solamente “si PAE continúa”, sino bajo qué condiciones continuará, cuánto invertirá, cuánto producirá y cuánto empleo generará para los santacruceños.

La advertencia del sindicato

Güenchenen adelantó que el gremio profundizará las medidas de fuerza si la reunión del miércoles no arroja una respuesta satisfactoria.

La organización sindical mantiene el estado de alerta y movilización y no descarta una movilización hacia Río Gallegos.

La próxima reunión será, por lo tanto, una instancia clave para determinar si las partes consiguen encauzar el conflicto mediante una negociación o si Santa Cruz ingresa en una nueva etapa de tensión laboral alrededor de sus concesiones petroleras.

El dato que habrá que seguir

Más allá de las declaraciones, el punto central será qué pone PAE sobre la mesa.

Un acuerdo que incluya únicamente continuidad administrativa difícilmente alcance para desactivar el conflicto.

El sindicato ya marcó sus condiciones: empleo santacruceño, inversión, actividad y nuevas reservas.

Ahora la discusión deberá traducirse en números, equipos, puestos de trabajo, cronogramas y compromisos verificables.

Santa Cruz tiene petróleo. La pregunta que vuelve a instalarse es quiénes participan del valor que genera ese petróleo y bajo qué condiciones se seguirá produciendo.

 

 

Fuente: VMO

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