
Petróleo en la cuerda floja: proyectan un barril a US$50 en 2026 y Vaca Muerta prende alarmas
El análisis de la consultora internacional FGE NexantECA anticipa un barril en torno a los US$50 en el primer trimestre del año próximo.
La decisión de la OPEP+ de aumentar la oferta global genera un escenario desafiante para el shale y para proyectos de alta inversión, como el GNL argentino.
El mercado petrolero internacional entró en una zona de alta volatilidad. La decisión de la OPEP+ de sumar 137.000 barriles diarios desde el mes próximo fue interpretada como un gesto de cautela frente a un posible exceso de crudo en circulación. Sin embargo, las señales que llegan desde los analistas son mucho más duras: la consultora FGE NexantECA advirtió que el barril podría caer por debajo de los US$60 hacia finales de este año y que en el primer trimestre de 2026 no se descarta un promedio de US$50.
Un piso que golpea al shale
De cumplirse este pronóstico, la primera gran afectada sería la industria de shale en Estados Unidos, que necesita un umbral de US$55 para sostener su rentabilidad. Según Fereidun Fesharaki, presidente emérito de FGE NexantECA, “un promedio de US$50 es definitivamente posible, y eso tendrá un gran impacto en la producción de esquisto de Estados Unidos. Así que el lado de la oferta bajará, lo que también dará un impulso a los precios”.
La advertencia es clara: precios demasiado bajos forzarían una ralentización de las perforaciones y un freno en los proyectos de expansión.
Riesgo directo para Vaca Muerta
El escenario también representa un desafío para Vaca Muerta, donde las operadoras han estructurado sus planes de inversión sobre la base de un barril en torno a los US$65–70. Una caída sostenida por debajo de los US$60 pondría en revisión los proyectos de mediano plazo, especialmente aquellos vinculados a la construcción de infraestructura para exportación.
El caso más sensible es el del gas natural licuado (GNL): iniciativas multimillonarias que requieren estabilidad de precios y horizonte de rentabilidad a largo plazo. Con un petróleo en torno a los US$50, el fondeo internacional se vuelve más esquivo y los plazos de recuperación más inciertos.
Reacciones del mercado
Tras el anuncio de la OPEP+, el Brent subió a US$66, aunque la semana previa había tocado mínimos preocupantes. Para los analistas, la organización podría incluso “doblar o triplicar” el ritmo de aumentos si el mercado logra absorber el nuevo crudo sin acumulación de inventarios.
La pregunta central es cuánto margen existe antes de que el exceso de oferta impacte en la confianza de los inversores y en los precios de referencia.
Fuente: vmo