
Petroleros de Santa Cruz paran por 16 despidos y crece la tensión en el sector de servicios
El SIPGER inició un paro total contra Crexell luego del despido de 16 trabajadores. La Secretaría de Trabajo provincial dictó la conciliación obligatoria y ordenó retrotraer las cesantías. Una audiencia buscará destrabar el conflicto, en un escenario marcado por la disputa por empleo local, actividad e inversiones.
El conflicto laboral volvió a instalarse en el centro de la escena petrolera de Santa Cruz. El Sindicato Petrolero, Gas Privado y Energías Renovables (SIPGER) inició durante la madrugada de este miércoles un paro total de actividades en rechazo al despido de 16 trabajadores de la empresa de servicios Crexell.
La medida fue anunciada por la conducción sindical encabezada por Rafael Güenchenen, que reclama la reincorporación de los trabajadores y una solución que garantice la continuidad de los puestos de trabajo.
La respuesta del Gobierno provincial llegó rápidamente. La Secretaría de Estado de Trabajo de Santa Cruz dictó la conciliación obligatoria e intimó a la empresa a retrotraer los despidos, abriendo una instancia formal de negociación entre las partes.
La primera audiencia fue convocada para este miércoles en Río Gallegos.
Un conflicto que excede a 16 trabajadores
Detrás de la disputa puntual entre el sindicato y Crexell aparece una discusión mucho más amplia sobre el futuro del empleo petrolero en Santa Cruz.
El sector de servicios es uno de los primeros eslabones que siente los cambios en los niveles de actividad. Cuando disminuyen las operaciones, se reducen equipos, contratos y horas de trabajo; cuando la actividad vuelve a crecer, la recuperación de puestos laborales no necesariamente ocurre al mismo ritmo.
Por eso, para el gremio, la defensa de los 16 puestos de trabajo representa también una señal hacia el conjunto de los trabajadores petroleros.
El Gobierno provincial, en tanto, dejó en claro que pretende utilizar las herramientas administrativas disponibles para evitar nuevas pérdidas de empleo dentro de una actividad estratégica para la economía santacruceña.
Crexell, en el centro de la disputa
Crexell es una empresa vinculada a la prestación de servicios para la industria hidrocarburífera, con operaciones que incluyen logística, equipos, grúas, camiones y otros servicios asociados al Oil & Gas.
Su situación refleja una problemática que atraviesa a buena parte de las empresas contratistas: la necesidad de sostener estructuras operativas en un escenario donde las inversiones y los niveles de actividad determinan directamente la cantidad de puestos de trabajo disponibles.
En este contexto, cada contrato perdido, equipo detenido o reducción de actividad puede trasladarse rápidamente al empleo.
La conciliación abre una ventana de negociación
La intervención de la autoridad laboral modifica ahora el escenario.
Durante la conciliación obligatoria, las partes deberán retrotraer la situación al momento previo al conflicto y sentarse a negociar.
El punto central será determinar si existe una alternativa que permita preservar los 16 puestos laborales sin poner en riesgo la continuidad operativa de la empresa.
Para el sindicato, la respuesta debería ser la reincorporación de los trabajadores.
Para la empresa, la discusión estará necesariamente vinculada con las condiciones económicas y operativas que dieron origen a los despidos.
Santa Cruz vuelve a discutir su modelo petrolero
El conflicto también se conecta con otra discusión que viene creciendo en la provincia: qué nivel de actividad necesita Santa Cruz para recuperar empleo, sostener a sus empresas de servicios y garantizar inversiones de largo plazo.
La tensión entre trabajadores, contratistas, operadoras y Gobierno no puede analizarse solamente desde el número de despidos de una empresa.
La pregunta de fondo es otra:
¿Hay suficiente actividad petrolera para sostener el empleo que Santa Cruz necesita?
Mientras Vaca Muerta avanza hacia nuevos récords de producción y acelera inversiones, en las cuencas maduras del sur del país la discusión pasa por cómo recuperar actividad, sostener equipos y evitar que la pérdida de puestos de trabajo termine profundizando el deterioro de las economías petroleras regionales.
La audiencia convocada para este miércoles será, en ese sentido, una primera prueba.
Si hay acuerdo, el conflicto podrá encauzarse.
Si no lo hay, el paro podría convertirse en un nuevo capítulo de una tensión que viene acumulando episodios en el sector petrolero santacruceño.
En Santa Cruz, la discusión ya no es solamente por 16 despidos. Es por quién paga el costo de una actividad que necesita volver a crecer.
Fuente: VMO