
Petroleros del sur acuerdan bono de $500.000 y suma fija, con la paz social como condición
Los trabajadores petroleros de Chubut y Santa Cruz cerraron un acuerdo salarial con las cámaras empresarias del sector.
Los trabajadores petroleros de Chubut y Santa Cruz cerraron un acuerdo salarial con las cámaras empresarias del sector que incluye el pago de un bono extraordinario de $500.000 y una asignación mensual no remunerativa de $380.000, en un contexto de fuerte atraso salarial frente a la inflación y caída de la actividad en las cuencas convencionales.
El entendimiento fue rubricado por los sindicatos petroleros de ambas provincias y establece como condición central para acceder a los beneficios que los trabajadores se encuentren en actividad y no exista conflictividad, ratificando explícitamente el compromiso de “paz social” como eje para sostener la producción.
El bono será abonado en dos cuotas, con los haberes de abril y julio, bajo el concepto de “Gratificación Única y Extraordinaria por eficiencia operativa” para las cuencas del Golfo San Jorge y Austral. En paralelo, desde febrero los trabajadores percibirán una suma fija mensual de $380.000 no remunerativa, que las partes esperan incorporar al salario básico en la próxima negociación paritaria.
Un acuerdo que intenta compensar el atraso salarial
El entendimiento busca amortiguar la pérdida del poder adquisitivo acumulada durante el último año. Mientras la paritaria petrolera del período abril 2025 – marzo 2026 fue del 12%, la inflación interanual superó ampliamente ese nivel, ubicándose en torno al 31%, lo que dejó a los salarios del sector muy por detrás del costo de vida.
En ese marco, la suma fija aparece como un parche transitorio más que como una recomposición estructural, ya que no impacta en adicionales, aguinaldo ni aportes, y queda atada a futuras discusiones.
El espejo de Neuquén y el peso de Vaca Muerta
El acuerdo del sur se dio bajo la atenta mirada de lo ocurrido en Neuquén, donde los petroleros confirmaron días atrás el cobro de un bono de $500.000 en una sola cuota, junto con el reconocimiento de un 3% adicional pendiente de la paritaria anterior y una equiparación del adicional por zona desfavorable al 5%.
La posibilidad de que en Chubut y Santa Cruz el bono fuera menor o fraccionado había generado malestar y advertencias de posibles medidas de fuerza. Finalmente, el monto se igualó al de Neuquén, aunque con una diferencia clave: el pago será en dos tramos, reflejando el contraste entre el dinamismo de Vaca Muerta y la fragilidad de las cuencas convencionales.
Paz social, producción y un equilibrio cada vez más frágil
El acta firmada vuelve a dejar en claro un punto que se repite en todos los acuerdos recientes del sector: la paz social como moneda de cambio. “Ambas partes ratifican su compromiso de mantener la actividad en un marco imprescindible de ausencia de conflictos”, señala el documento, alineándose con una lógica que prioriza la continuidad operativa en un escenario de ajuste, caída de inversiones y reconfiguración del mapa petrolero.
Tras la firma, el secretario general del sindicato petrolero de Chubut, Jorge “Loma” Ávila, sostuvo que el acuerdo fue producto de la unidad de los trabajadores y afirmó que “la dignidad de nuestros compañeros no es negociable”, destacando el incremento como un paso necesario para sostener los ingresos.
Sin embargo, puertas adentro del sector, persiste la discusión de fondo: bonos y sumas fijas no reemplazan una política salarial de largo plazo, y la brecha entre las cuencas tradicionales y Vaca Muerta continúa ampliándose. Mientras el shale marca el ritmo y fija la referencia, el sur pelea por no quedar definitivamente relegado.
Fuente: vmo