Generales Escuchar artículo

Presupuesto 2027

El gas de Vaca Muerta gana valor mientras el usuario empieza a pagar más por la energía.

Presupuesto 2027

El gas de Vaca Muerta gana valor mientras el usuario empieza a pagar más por la energía.

El Gobierno proyecta que la tarifa eléctrica cubra el 99,75% del costo mayorista durante 2027, aunque mantendrá subsidios focalizados. En paralelo, el Presupuesto contempla asistencia para el gas, las garrafas y la Zona Fría, mientras sostiene estímulos a la producción de gas. El cambio tarifario también redefine el lugar de Vaca Muerta dentro de la economía energética argentina.

El Presupuesto 2027 deja una señal que va mucho más allá de las facturas de luz y gas.

El Gobierno proyecta avanzar hacia un sistema en el que los usuarios cubran una proporción cada vez mayor del costo real de la energía, mientras el Estado concentra los subsidios en determinados sectores y mantiene estímulos específicos para la producción de hidrocarburos.

La meta más contundente aparece en electricidad: el 99,75% del costo mayorista debería quedar cubierto por las tarifas durante 2027.

Pero el esquema no será uniforme.

Para los usuarios residenciales sin subsidio, el Presupuesto proyecta una cobertura del 94,62% del costo de generación, mientras que para los hogares alcanzados por el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados —SEF— la cobertura prevista es del 64,27%.

La diferencia muestra el cambio de modelo.

Menos subsidio generalizado.

Más tarifa asociada al costo.

Y una asistencia concentrada en determinados hogares.

El gas de Vaca Muerta entra en una nueva ecuación

La discusión tarifaria tiene una conexión directa con Vaca Muerta.

Argentina está intentando transformar su enorme disponibilidad de gas neuquino en una herramienta para sustituir importaciones, abastecer la demanda interna y generar excedentes exportables.

Pero para que esa transformación sea sostenible, también debe cambiar la relación entre el costo de producir y transportar energía y el precio que paga la demanda.

El Presupuesto 2027 muestra justamente esa transición.

El Estado continuará destinando recursos importantes al sistema energético, pero intenta reducir progresivamente la diferencia entre el costo mayorista y lo que pagan los usuarios.

Eso modifica la economía del gas.

Si el gas producido localmente reemplaza combustibles importados y, al mismo tiempo, una mayor proporción de su costo termina reflejándose en las tarifas, el impacto de Vaca Muerta deja de medirse solamente en barriles, metros cúbicos y exportaciones.

También empieza a sentirse en la estructura de precios de la economía.

CAMMESA seguirá necesitando recursos

La transición, sin embargo, está lejos de ser completa.

El programa de Formulación y Ejecución de la Política de Energía Eléctrica contempla $3.177.949 millones, de los cuales $3.079.314 millones corresponden a la sustentabilidad del Mercado Eléctrico Mayorista.

Esos recursos están destinados a cubrir costos que no sean absorbidos por las tarifas.

Además, el Presupuesto fija una meta de 118.165.250 MWh subsidiados durante 2027.

Es decir, el Estado no desaparece del mercado energético.

Cambia la forma en la que interviene.

La lógica que surge del proyecto es pasar de un esquema de subsidios amplios hacia uno donde la tarifa se acerque progresivamente al costo y la asistencia quede focalizada.

El gas mantiene una red de subsidios

En gas, la transición es diferente.

El Presupuesto contempla $955.802 millones para subsidios a la demanda, incluyendo $791.553 millones destinados al Subsidio Energético Focalizado de garrafas y $163.793 millones para la Compensación Tarifaria de Zona Fría.

También prevé $1.014.893,2 millones en transferencias corrientes del Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas.

La garrafa continúa teniendo un peso relevante porque concentra parte de la asistencia destinada a hogares que no tienen acceso a la red de gas natural.

La Zona Fría también mantiene presencia dentro del esquema.

Por lo tanto, la transformación tarifaria no significa eliminar los subsidios.

Significa reordenarlos.

El Estado también subsidia la oferta de gas

Hay otro dato particularmente importante para la industria hidrocarburífera.

El Presupuesto contempla $245.914 millones en subsidios a la oferta de hidrocarburos, dentro de los estímulos destinados a la producción de gas natural.

También prevé la continuidad del Plan de Reaseguro y Potenciación de la Producción Federal de Hidrocarburos, vinculado al autoabastecimiento, la sustitución de importaciones, las exportaciones y la expansión del transporte.

Para 2027 se proyectan 7.425,4 millones de metros cúbicos subsidiados bajo ese esquema.

La señal es significativa.

Por un lado, el Gobierno busca que el usuario pague una proporción mayor del costo energético.

Por otro, mantiene instrumentos para estimular la producción de gas.

Es decir, el objetivo no es solamente bajar el gasto público: también es aumentar la oferta local para reducir el costo energético que Argentina enfrenta cuando necesita importar.

Vaca Muerta puede cambiar la factura energética argentina

Durante décadas, Argentina tuvo un problema recurrente: producir menos gas del necesario y recurrir a importaciones para cubrir los picos de demanda.

Vaca Muerta modificó esa ecuación.

El crecimiento de la producción permite pensar en un sistema donde el gas nacional tenga un peso mucho mayor en el abastecimiento.

Pero ese proceso necesita infraestructura.

Gasoductos.

Plantas compresoras.

Redes de distribución.

Almacenamiento.

Capacidad de procesamiento.

Y también demanda capaz de absorber los nuevos volúmenes.

Por eso, los anuncios de infraestructura vinculados con Vaca Muerta adquieren una relevancia adicional.

El desarrollo de nuevos gasoductos no solamente permite transportar más moléculas.

También permite que el gas neuquino llegue a mercados que antes dependían de combustibles más caros o de importaciones.

El desafío: que el costo baje sin trasladar todo al usuario

Acá aparece la discusión más sensible.

Una mayor producción nacional puede reducir la necesidad de importar energía y mejorar la balanza comercial.

Pero eso no significa automáticamente que las facturas bajen.

La política tarifaria determina cuánto del costo paga el usuario, cuánto absorbe el Estado y cuánto se destina a sostener la oferta.

El Presupuesto 2027 parece buscar una combinación de tres elementos:

más producción local + menos subsidio generalizado + asistencia focalizada.

El problema es encontrar el equilibrio.

Si las tarifas se acercan demasiado rápido al costo pleno, el impacto sobre los hogares y las empresas puede ser significativo.

Si se mantienen artificialmente bajas, vuelve a crecer la necesidad de subsidios y se deterioran las cuentas públicas.

Vaca Muerta puede aportar una tercera variable a esa ecuación: más oferta energética doméstica.

La paradoja energética de 2027

Argentina puede estar frente a una situación inédita.

Mientras Vaca Muerta aumenta su capacidad para producir gas y petróleo, el Estado intenta reducir progresivamente el peso de los subsidios energéticos.

Esto significa que el éxito productivo de la formación neuquina no necesariamente se traducirá en tarifas automáticamente más bajas.

Puede traducirse, en cambio, en algo diferente:

menos importaciones, más disponibilidad de gas, mayor seguridad energética y eventualmente mayores exportaciones.

La distribución de ese beneficio dependerá de cómo se configure el sistema tarifario, de la evolución de los costos y de la política de subsidios.

El Presupuesto 2027 deja planteada esa nueva etapa.

El desafío para Argentina ya no es solamente producir el gas que necesita.

Es construir un sistema capaz de producirlo, transportarlo, venderlo a un precio competitivo, reducir importaciones y generar excedentes para exportar, mientras se define cuánto de ese costo termina pagando cada usuario.

Vaca Muerta está aportando la molécula.

Ahora comienza otra discusión:

quién paga por convertir esa molécula en energía y cuánto termina valiendo para la sociedad argentina.

Fuente: VMO

Comentarios
Volver arriba