
Proyecto Sea Lion
Navitas y Rockhopper aceleran planes en Malvinas para alcanzar los 180.000 barriles diarios.
Las operadoras británica e israelí firmaron un memorándum para sumar un segundo buque de producción y almacenamiento (FPSO), multiplicando la capacidad proyectada para 2028. El Gobierno argentino y las provincias ratificaron el rechazo absoluto y advirtieron sobre severas contingencias legales por la explotación ilegítima en la Cuenca Norte.
El escenario hidrocarburífero offshore en el Atlántico Sur sumó un nuevo capítulo de tensión corporativa y diplomática. Las compañías Navitas Petroleum (Israel) y Rockhopper Exploration (Reino Unido) anunciaron una fuerte agresividad en sus planes de expansión para el proyecto Sea Lion, ubicado en la Cuenca Norte de las Islas Malvinas, apuntando no solo a consolidar su primera ventana de producción en 2028, sino a incrementar exponencialmente el volumen de extracción proyectado.
De acuerdo con los últimos reportes corporativos emitidos por la firma británica, el plan original contemplaba el uso exclusivo de la unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO) Aoka Mizu, con una capacidad técnica instalada para procesar 55.000 barriles diarios durante sus dos primeras fases. Sin embargo, la operadora Navitas se encuentra estructurando una aceleración de las etapas subsiguientes, para lo cual selló un memorándum de entendimiento (MOU) con el fin de incorporar un segundo FPSO a la operación. De concretarse este acuerdo formal, se añadirían unos 125.000 barriles por día adicionales, elevando el potencial total del activo a 180.000 barriles diarios.
El cronograma logístico: Giro hacia Asia por el conflicto en Irán
El desarrollo logístico en las islas ya registra movimientos preliminares en tierra, concentrados en la adecuación del muelle, la base logística y la próxima construcción de los campamentos habitacionales para las dotaciones operativas, en paralelo a la compra de insumos críticos de largo plazo.
La hoja de ruta trazada por el consorcio internacional establece hitos operativos muy específicos:
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Año 2026 (Fase Actual): Finalización de las tareas de desconexión del FPSO Aoka Mizu de su locación previa (operación concluida en mayo de 2026). El buque será enviado a un astillero para sus reformas estructurales.
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Cambio de locación técnica: Ante la compleja situación de seguridad derivada del conflicto bélico con Irán, Navitas y Rockhopper tomaron la decisión de trasladar los trabajos de actualización del buque desde Medio Oriente hacia astilleros en Asia.
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Primer trimestre de 2027: Inicio formal de las campañas de perforación y completación de pozos en el bloque offshore.
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Primer semestre de 2028: Fecha estimada para el inicio de la producción comercial y el consecuente first oil del proyecto.
Ilegalidad y contingencias jurídicas: La postura de Argentina
El despliegue de las petroleras avanza en abierta colisión con el marco jurídico argentino y el derecho internacional. Los anuncios actuales operan como una extensión de la Decisión Final de Inversión (FID) comunicada por las firmas ante la Bolsa de Tel Aviv en diciembre de 2025, la cual comprometió un desembolso inicial de 1.170 millones de dólares para la Fase 1 de Sea Lion; hito que despertó un enérgico repudio de la Cancillería argentina y los ejecutivos provinciales.
El Palacio San Martín ratificó que cualquier actividad de exploración o explotación de recursos naturales que no cuente con la expresa autorización de la República Argentina en las áreas en disputa constituye un acto ilícito flagrante.
«Estas medidas constituyen acciones unilaterales e ilegítimas del Reino Unido, incompatibles con lo dispuesto por la Resolución 31/49 de la Asamblea General, que insta a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en la situación mientras las Islas se encuentran sujetas al proceso de negociación», señalaron de forma oficial desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, advirtiendo que el Estado se reserva el derecho de implementar todas las acciones legales, civiles y penales disponibles para salvaguardar los derechos soberanos.
A nivel regional, el secretario de Malvinas de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, sumó la voz de las provincias patagónicas al manifestar el rechazo absoluto a lo que catalogó como una intervención ilegítima del pretendido gobierno británico sobre la Cuenca Malvinas Norte. Para el mercado energético, la consolidación de un polo productivo de 180.000 barriles diarios a escasos kilómetros de la plataforma continental argentina se posiciona como uno de los focos de mayor conflicto geopolítico y legal para los próximos años.
Fuente: VMO