
Quintana acelera y busca perforar antes de lo previsto
El desarrollo del no convencional empieza a mostrar un nuevo mapa en la Argentina.
Mientras Neuquén consolida su liderazgo, Mendoza comienza a meterse en la conversación grande del shale. La señal más clara llegó de la mano de Quintana Energy, que evalúa adelantar su primer programa de perforación en el bloque Cañadón Amarillo, en Malargüe.
La compañía terminó una etapa clave: la sísmica 3D sobre más de 200 km². Este tipo de estudios no solo reduce la incertidumbre geológica, sino que define con precisión dónde perforar. En otras palabras, es el paso que separa la exploración del desarrollo real.
Y lo que encontraron cambió el ritmo del proyecto.
Un plan que se acelera
El cronograma original hablaba de perforar recién en 2027. Hoy ese horizonte quedó viejo. La empresa ya analiza iniciar en 2026 o incluso antes de fin de año, si logra cerrar dos variables críticas: financiamiento y costos operativos.
Ahí entra un jugador clave: YPF.
Quintana abrió բանակցaciones para compartir infraestructura, especialmente equipos de perforación y sets de fractura. En el shale, este punto es determinante: bajar costos logísticos puede ser la diferencia entre un proyecto viable o inviable.
Además, YPF ya corrió el riesgo exploratorio en la zona. Los pozos Paso Bardas Norte y CN VII marcaron un antecedente positivo que hoy funciona como respaldo técnico para avanzar.
Mendoza empieza a jugar en la “liga shale”
El bloque Cañadón Amarillo forma parte del Clúster Mendoza Sur, un activo que supera los 100.000 acres sobre la formación Vaca Muerta. La concesión fue transferida en 2025 a una UTE integrada por Quintana y TSB, con un compromiso inicial de inversión de USD 44 millones.
Pero más allá del número, lo importante es el cambio de escala.
Pasar del convencional al no convencional no es un paso más: es cambiar completamente la lógica operativa. Requiere mayor capital, tecnología, logística y eficiencia. Como se dice en el sector, es “pasar a jugar en primera”.
Trabajo previo: ambiente, superficie y licencia social
Antes de perforar, la empresa avanzó con estudios ambientales, arqueológicos y de superficie en la zona de Sierra de Reyes. Esto no es menor: en Mendoza, el desarrollo hidrocarburífero tiene un nivel de exigencia social y regulatoria más alto que en otras provincias.
La licencia social va a ser tan importante como la geología.
Producción actual y transición
Mientras define el salto al shale, Quintana sigue operando producción convencional en el área, con mejoras enfocadas en recuperación secundaria. Entre ellas, la inyección de gas en pozos maduros, una técnica que permite sostener niveles productivos y generar caja mientras se prepara el desarrollo no convencional.
Lo que está en juego
Si el plan se adelanta, Mendoza podría empezar a integrarse en el corto plazo al mapa real de Vaca Muerta. Y eso abre varias lecturas estratégicas:
- Expansión territorial del shale argentino
- Nuevas oportunidades para pymes de servicios
- Mayor competencia por equipos y logística
- Diversificación productiva fuera de Neuquén
Pero también implica desafíos: costos, infraestructura y eficiencia. Porque el shale no perdona improvisaciones.
La clave: timing
Hoy el contexto internacional —con precios del crudo altos y alta demanda energética— juega a favor. Pero esto puede cambiar rápido. Por eso, adelantar la perforación no es solo una decisión técnica: es una jugada estratégica.
El mensaje de fondo es claro:
Vaca Muerta ya no es solo Neuquén. Empieza a expandirse. Y Mendoza quiere subirse a tiempo a esa ola.
Fuente: vmo