Petroleo Escuchar artículo

Reactivar el Golfo San Jorge

Las nuevas operadoras podrían elevar la producción un 25% en 18 meses.

Reactivar el Golfo San Jorge

Las nuevas operadoras podrían elevar la producción un 25% en 18 meses.

La adjudicación de diez áreas a una UTE de siete empresas busca frenar el declino y recuperar unos 220 mil barriles mensuales.

El proceso de licitación de las áreas que YPF transfirió a Fomicruz en la Cuenca del Golfo San Jorge entra en su etapa final y marca un punto de inflexión para la producción hidrocarburífera del flanco norte santacruceño. Si el cronograma se cumple, la nueva Unión Transitoria de Empresas (UTE) asumirá formalmente la operación a partir del 1 de diciembre, con un plan de inversiones que apunta a recuperar la producción y estabilizar los yacimientos maduros.

Según estimaciones oficiales y datos técnicos de la licitación, la recuperación de pozos inactivos podría incrementar la producción en un 25% dentro de los próximos 18 meses, lo que equivale a unos 220 mil barriles adicionales al mes.


 Recuperar lo que está, antes de perforar más

El plan inicial de inversión —que supera los 1.250 millones de dólares— estará enfocado en la reactivación y mantenimiento de pozos existentes. La estrategia replica modelos exitosos implementados en otras cuencas, como los programas de workover de CGC en la Cuenca Austral o los de Sinopec en el propio Golfo San Jorge, donde se logró revertir el declino sin grandes perforaciones nuevas.

La lógica es sencilla: muchos pozos fueron paralizados no por falta de petróleo, sino por falta de inversión. Con tareas de limpieza, reparación y optimización de equipos, esos pozos pueden volver a producir rápidamente sin requerir grandes desembolsos.

De acuerdo a los registros de la Secretaría de Energía, las diez áreas involucradas extrajeron en septiembre 139.942 m³ de crudo y 29.102 miles de m³ de gas, aunque casi el 80% del petróleo proviene de solo tres bloques:

  • Las Heras–Cañadón de la Escondida: 39.351 m³/mes

  • Los Perales–Las Mesetas: 34.297 m³/mes

  • Cañadón León–Meseta Espinoza: 28.522 m³/mes

En 2023, YPF realizó cerca de un centenar de intervenciones de workover en esas áreas, con un 24% de éxito productivo, un dato que respalda las proyecciones actuales de recuperación.


 La nueva etapa: siete operadoras, un mismo objetivo

La UTE adjudicataria está integrada por siete compañías, que se repartirán la operación de las diez áreas hasta 2031. Según trascendió, la distribución interna será la siguiente:

  • Patagonia Resources S.A.: Los Perales–Las Mesetas, Los Monos y Barranca Yankowsky.

  • Clear Petroleum S.A.: Las Heras–Cañadón de la Escondida.

  • Quintana E&P Argentina S.R.L. y Quintana Energy Investments S.A.: Cañadón León–Meseta Espinoza.

  • Roch Proyectos S.A.U.: Cerro Piedra–Cerro Guadal Norte, El Guadal–Loma del Cuy y Cañadón Yatel.

  • Brest S.A.: Pico Truncado–El Cordón.

  • Azruge S.A.: Cañadón Vasco.

Algunas de las áreas, como Barranca Yankowsky, hoy no producen ni un barril al mes, mientras que otras, como Los Perales–Las Mesetas, son de las más activas de toda la licitación.


Innovación y tecnología: el nuevo modelo

El representante de la UTE, Gustavo Salerno, destacó que el desafío es “enorme” y que el objetivo es instalar un nuevo modelo operativo, más sustentable y tecnológicamente eficiente.

“El modelo anterior ya no está vigente. La recuperación tiene que ser rentable, con innovación, eficiencia y nuevas tecnologías”, afirmó.

La incorporación de técnicas de recuperación terciaria, como el uso de polímeros en pozos maduros, podría ser una de las claves del futuro. Estas metodologías ya mostraron buenos resultados en campos como Diadema (Chubut), donde lograron extender la vida útil de yacimientos históricos.


 Impacto regional y expectativas

La recuperación de producción estimada —equivalente a unos 7.300 barriles diarios adicionales— podría reactivar la economía regional y generar nueva demanda de servicios petroleros, transporte, mantenimiento y empleo local.

El desafío será sostener la inversión y avanzar hacia una segunda fase de perforación exploratoria, que permita no solo frenar el declino sino también incrementar el volumen total de producción provincial en el mediano plazo.

La transición de operadores, sumada al compromiso de Fomicruz y la articulación con el gobierno provincial, podría marcar el inicio de una nueva etapa para el Golfo San Jorge: una etapa donde el mantenimiento, la innovación y la gestión eficiente sean tan importantes como el barril que se extrae.

Fuente: vmo

Comentarios
Volver arriba