
Récord histórico en producción de petróleo y gas
Vaca Muerta impulsa el auge energético argentino
Por Redacción | Junio 2025
La industria energética argentina atraviesa uno de sus momentos más destacados en los últimos 15 años. Según datos oficiales de la Secretaría de Energía de la Nación, la producción de petróleo crudo durante el primer cuatrimestre de 2025 alcanzó los 14,22 millones de metros cúbicos, marcando un nuevo récord desde al menos 2010. Este volumen representa un crecimiento interanual del 9,6% y un salto acumulado del 47,3% respecto al mismo período de 2020, en plena pandemia.
El motor detrás de este impulso ha sido, sin lugar a dudas, el desarrollo de Vaca Muerta. La formación no convencional, ubicada en la cuenca neuquina, se consolidó como el epicentro de la nueva etapa energética del país. Gracias a mejoras en las técnicas de perforación y fractura hidráulica, las operadoras han logrado optimizar tiempos y costos, aumentando de manera sostenida la productividad.
Además del petróleo, el gas natural también registró cifras históricas. En los primeros cuatro meses del año, se produjeron 16.596 millones de metros cúbicos, el mayor volumen desde al menos 2010 y un 3,4% más que en igual período de 2024. Esta tendencia ascendente, que comenzó a evidenciarse en 2021, refleja el impacto positivo de las inversiones en infraestructura, las políticas públicas de estímulo al sector y el potencial de los recursos no convencionales.
En comparación con los mejores años previos —como 2010 o 2019, cuando la producción rondaba los 15.000 millones de metros cúbicos—, el avance actual es aún más contundente: en solo dos años, el país sumó más de 1.000 millones de metros cúbicos a su producción cuatrimestral.
El repunte energético no solo tiene impacto a nivel local, donde se busca reducir la dependencia de las importaciones, sino que también proyecta a la Argentina como un jugador relevante en el escenario internacional. Con la curva de producción en ascenso y un contexto de precios internacionales favorables, el país podría generar ingresos adicionales por exportaciones energéticas, reforzando sus reservas y su balanza comercial.
De sostenerse las condiciones actuales —técnicas, económicas y políticas—, el desarrollo de Vaca Muerta y el crecimiento de la producción hidrocarburífera podrían transformar estructuralmente el perfil energético nacional. El desafío, ahora, pasa por consolidar esta oportunidad histórica y garantizar que el boom energético se traduzca en desarrollo sostenible y generación de divisas para el país.
Fuente: VMO