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Reforma laboral: la CGT debate un paro de 36 horas mientras el Senado define la votación

La central obrera se reúne este miércoles para fijar postura ante la inminente sanción de la ley.

Reforma laboral: la CGT debate un paro de 36 horas mientras el Senado define la votación

La central obrera se reúne este miércoles para fijar postura ante la inminente sanción de la ley.

Los sectores más combativos exigen una medida de fuerza contundente, mientras el ala dialoguista evalúa judicializar los artículos más cuestionados.

El escenario político suma tensión en la antesala del tratamiento definitivo de la reforma laboral en el Senado. Tras las modificaciones introducidas en Diputados, el proyecto volvió a la Cámara Alta y activó un fuerte debate interno en el movimiento sindical sobre cómo responder frente a una norma que consideran regresiva en puntos sensibles.

La fecha clave es este viernes 27 de febrero, cuando el oficialismo buscará convertir en ley la denominada modernización laboral.


Qué cambió en Diputados

El texto original había ingresado por el Senado, pero en la Cámara Baja sufrió modificaciones relevantes. La más significativa fue la eliminación del artículo 44, que establecía el pago de entre el 50% y el 70% del salario durante licencias médicas.

Ese punto generó fuerte rechazo en el ámbito sindical y jurídico, al interpretarse como una afectación directa a la protección del trabajador ante situaciones de salud. Su supresión descomprimió parcialmente el conflicto, aunque no disipó las críticas a otros artículos vinculados al derecho de huelga y a cambios en el régimen indemnizatorio.


El dilema sindical: paro o tribunales

La conducción de la Confederación General del Trabajo convocó a su mesa chica para este miércoles con el objetivo de unificar postura.

El jueves pasado ya hubo un paro general que mostró capacidad de movilización y fuerte impacto en el transporte y la actividad urbana. Sin embargo, repetir una medida similar en menos de dos semanas genera dudas en sectores más moderados de la central.

Dentro de la CGT conviven dos miradas:

  • Sector dialoguista: propone evitar una escalada inmediata y trasladar la disputa al plano judicial mediante amparos e impugnaciones por presunta inconstitucionalidad.

  • Sector combativo: impulsa un paro de 36 horas que comience el jueves y se extienda hasta la votación del viernes.


La presión del ala dura

El Frente de Sindicatos Unidos (Fresu) elevó la presión interna y reclamó formalmente una medida de fuerza prolongada. Para estos gremios, la reforma implica un retroceso histórico en derechos laborales y requiere una respuesta contundente en la calle.

Sostienen que la movilización masiva frente al Congreso podría influir en la votación o, al menos, condicionar la implementación futura de la ley.

Por ahora, no hay confirmación oficial de paro general, aunque una movilización durante la sesión aparece como escenario probable.


El oficialismo confía en los votos

En paralelo, el Gobierno apuesta a que las modificaciones realizadas en Diputados —especialmente la eliminación del artículo sobre licencias médicas— permitan asegurar los apoyos necesarios en el Senado.

La estrategia oficial apunta a cerrar la semana con la sanción definitiva, evitando nuevas concesiones.


Un viernes decisivo

El desenlace marcará no solo el futuro de la reforma, sino también el tono de la relación entre el Gobierno y el movimiento obrero en los próximos meses.

Si la ley se aprueba, la disputa podría trasladarse rápidamente al ámbito judicial. Si el conflicto escala en la calle, el país podría enfrentar una nueva etapa de confrontación sindical.

La decisión que tome la CGT en las próximas horas será determinante para definir si el capítulo continúa en el Congreso, en los tribunales o en las calles.

Fuente: vmo

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