Renovables Escuchar artículo

Represas del Comahue: el Gobierno destraba la licitación tras acordar con Neuquén y Río Negro

El Gobierno nacional destraba finalmente el futuro de cinco represas clave en los ríos Limay y Neuquén, al acordar con las provincias un esquema de canon hídrico que abre paso a su reprivatización.

Represas del Comahue: el Gobierno destraba la licitación tras acordar con Neuquén y Río Negro

El Gobierno nacional destraba finalmente el futuro de cinco represas clave en los ríos Limay y Neuquén, al acordar con las provincias un esquema de canon hídrico que abre paso a su reprivatización.

Se trata de El Chocón-Arroyito, Alicurá, Piedra del Águila y Planicie Banderita, centrales que aportan cerca del 25% de la energía hidroeléctrica del país.

Después de meses de tensión, la Secretaría de Energía avanza en la publicación de los pliegos para licitar el paquete accionario de las concesionarias, que operaban con contratos vencidos desde 2023. La llave del acuerdo fue el reconocimiento de un canon conjunto del 2% sobre el uso del agua: 1% para Neuquén y 1% para Río Negro, sin participación accionaria.

🧾 El trasfondo del conflicto

Tanto Neuquén como Río Negro, respaldadas por el artículo 124 de la Constitución Nacional, exigían un rol activo en el nuevo esquema de concesiones. Frente al decreto 718/24 del presidente Javier Milei —que ordena reprivatizar las represas y deja fuera a las provincias como accionistas—, ambas jurisdicciones respondieron con legislación propia para establecer un canon por el uso del recurso hídrico.

Neuquén fijó un valor de 0,005 dólares por metro cúbico, mientras que Río Negro planteó una retribución del 5% sobre la facturación en el mercado mayorista eléctrico. Aunque estas leyes no fueron reglamentadas, funcionaron como herramienta de presión política y negociación.

 ¿Cómo será la nueva concesión?

El esquema de licitación contempla una cláusula clave: durante los primeros dos años, las empresas adjudicatarias deberán destinar el 95% de la energía generada a la demanda prioritaria, es decir, a los usuarios residenciales. Este suministro se hará a un precio regulado por el Estado, que rondará entre 15 y 20 dólares por MWh, muy por debajo del costo promedio actual (unos 68 dólares).

Solo el 5% restante podrá venderse a precio libre en el Mercado a Término (MAT), ampliándose progresivamente en los años siguientes. La medida busca evitar saltos tarifarios o un aumento de subsidios durante la transición.

 Regalías y energía para el desarrollo local

Pese al avance del acuerdo, el gobernador Rolando Figueroa confirma que Neuquén continuará reclamando la actualización del cálculo de regalías hidroeléctricas. Según denunció, el Gobierno nacional eliminó años atrás la base imponible que tomaba el 100% del valor de la energía generada, lo que recortó los ingresos provinciales.

Además, Figueroa busca que parte del pago pueda hacerse en especie, es decir, con energía que sirva para abastecer parques industriales o brindar tarifas más competitivas a sectores productivos.

“No peleamos por pelear; peleamos por lo que le corresponde a Neuquén”, subrayó el mandatario al reafirmar el rol estratégico de la provincia como generadora tanto de hidrocarburos como de energía limpia.

Un nuevo modelo en marcha

La reprivatización de las represas marca un cambio profundo en el modelo energético argentino. A diferencia del esquema mixto de los 90, esta vez el Estado nacional se retira de la gestión y se enfoca en regular segmentos clave, como los precios para el consumo domiciliario. Las provincias, por su parte, perciben canon y regalías, pero quedan fuera del control accionario.

La licitación en marcha pondrá a prueba esta nueva lógica. El resultado marcará el futuro de uno de los recursos energéticos más estratégicos del país y definirá si la gestión privada puede garantizar eficiencia, precios estables y beneficios para las economías regionales.

Fuente: vmo

Comentarios
Volver arriba