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Shell redobla su apuesta en Vaca Muerta

US$ 700 millones en 2026 y foco en Bajada de Añelo.

Shell redobla su apuesta en Vaca Muerta

US$ 700 millones en 2026 y foco en Bajada de Añelo.

Lejos de cualquier repliegue, Shell decidió pisar el acelerador en Vaca Muerta. La petrolera confirmó que durante 2026 destinará US$ 700 millones a sus operaciones en la cuenca neuquina, con el objetivo central de llenar su nueva planta de tratamiento de crudo y gas en Bajada de Añelo, una infraestructura clave para validar el potencial de una de las zonas más complejas —y prometedoras— de la formación.

La definición llega en un contexto marcado por versiones de mercado sobre una eventual venta de activos, que la propia compañía ya se encargó de desmentir. En los hechos, el presupuesto aprobado para este año y la puesta en marcha de una planta de última generación funcionan como un mensaje concreto: Shell no se va, invierte y profundiza su desarrollo en el shale argentino.

Una planta pensada para una geología desafiante

El bloque Bajada de Añelo se extiende sobre unas 200 km² y se ubica en la denominada ventana de transición de Vaca Muerta, una franja donde el subsuelo cambia su comportamiento en pocos kilómetros. Allí conviven zonas de crudo volátil con sectores dominados por gas rico con condensados, con variaciones significativas en la relación gas-petróleo.

Para abordar ese desafío, Shell y su socia YPF desarrollaron una Early Production Facility (EPF), concebida como una instalación modular y flexible, capaz de procesar distintos escenarios productivos y acelerar el aprendizaje geológico del área. La obra demandó más de tres años de trabajo y una inversión global cercana a los US$ 500 millones, atravesando pandemia, restricciones a las importaciones y el cepo cambiario.

La planta entró en operación hacia fines de 2025 y hoy tiene capacidad para procesar 15.000 barriles diarios de petróleo y 2 millones de m³ de gas, con un diseño que ya contempla su ampliación a 20.000 barriles y 2,5 millones de m³ diarios.

Arranque sin sobresaltos y foco en seguridad

Desde la compañía destacan que la puesta en marcha se realizó bajo el concepto de flawless start-up: un arranque sin incidentes operativos, ambientales ni de seguridad. La construcción involucró a más de 140 contratistas y generó empleo directo e indirecto para unas 1.500 personas, con picos de 300 trabajadores en simultáneo.

En términos operativos, la planta funciona actualmente al 50% de su capacidad, procesando alrededor de 8.000 barriles de crudo y 1,2 millones de m³ de gas por día. El objetivo es escalar gradualmente esos volúmenes a medida que se incorporen nuevos pozos.

Un dato que no pasa desapercibido en el campo es la ausencia de humo negro en la antorcha, producto de un sistema de combustión completa con sopladores de aire que reduce emisiones y el impacto visual. A eso se suma la recuperación de vapores, la automatización remota de pozos y un esquema de autogeneración eléctrica que utiliza el propio gas producido.

La hoja de ruta para llenar la planta

Hoy, 15 pozos alimentan el sistema de Bajada de Añelo. El plan de Shell prevé siete nuevas terminaciones durante 2026 y otros cuatro pozos adicionales en 2027, con el objetivo de completar la capacidad de la EPF y validar el desarrollo a escala del bloque.

La estrategia de perforación combina eficiencia y reducción de costos: un Spudder rig se ocupa de las secciones superficiales y verticales, mientras que un Walking Rig de alta especificación perfora las ramas laterales de hasta 3.000 metros. Este esquema permite acortar tiempos muertos y optimizar la logística en locación.

Una señal clara al mercado

Más allá de los números, la decisión de Shell de aumentar su inversión y poner en marcha infraestructura crítica en Bajada de Añelo envía una señal clara al sector. En un escenario donde las operadoras revisan carteras y priorizan eficiencia de capital, la angloholandesa apuesta a deriskear la ventana de transición y complementar sus posiciones consolidadas en áreas como Sierras Blancas, Cruz de Lorena y Coirón Amargo Sur Oeste.

Con el foco puesto en llenar su planta y monetizar reservas en un bloque técnicamente exigente, Shell reafirma su lugar en Vaca Muerta y se suma al grupo de compañías que buscan capturar valor en una ventana de oportunidad que no espera.

Fuente: vmo

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