
Silencio de radio en Vaca Muerta: la incertidumbre golpea a los trabajadores petroleros
Hay trabajadores en peligro de su fuente de trabajo que hay con los nuevos récord de producción y anuncios de nuevos proyectos.
“Estoy en mi casa, esperando trabajar. La angustia está llegando a mi familia. Hay cuentas que pagar, y nos bajaron los sueldos. Nadie nos dice nada. Silencio de radio.”
Este testimonio crudo, directo, pertenece a un trabajador petrolero de Vaca Muerta. Es la voz de muchos que hoy, en medio de récords de producción y anuncios millonarios de inversión, sienten que el sistema los está dejando afuera.
Mientras se celebran estadísticas y acuerdos entre provincias y Nación, la realidad en los campamentos y en los hogares petroleros es otra: multiplicidad de tareas, sueldos congelados o reducidos, contratos que cambian sin previo aviso y empresas que trasladan sus conflictos a los trabajadores, generando incertidumbre y tensión.
El líder sindical Marcelo Rucci fue contundente:
“Cuando hay récords de producción, no nos aumentan los sueldos. Pero cuando hay recortes, despiden trabajadores y los que quedan tienen que hacer el trabajo de tres personas.”
Esta situación se agrava con los recientes cambios en los contratos de servicios de YPF. Empresas que ganaron licitaciones buscan subir con su propio personal, y las que pierden, lejos de absorber el impacto, dejan a trabajadores en stand by, muchos de ellos sin certezas ni explicaciones.
“El que se queja queda en la casa. Lo frizan. Entonces tenés que callarte si querés pagar tus cuentas”, dice otro operario con resignación.
El resultado de estas prácticas es un clima tenso, de miedo, de parálisis. Empresas que no dialogan entre sí, operadoras que priorizan sus números y trabajadores que terminan siendo las piezas descartables de un engranaje que no para de girar.
Desde Vacamuertaonline vamos a seguir dando voz a los que no la tienen en los comunicados oficiales. Porque no hay energía ni futuro si no hay dignidad para quienes sostienen día a día la producción.
Fuente: vmo