
Vaca Muerta acelera, pero sus pymes necesitan financiamiento
El reclamo de los proveedores neuquinos en la AOG.
Crédito, costos, competencia internacional y participación local marcaron el debate entre las cámaras empresariales y los referentes de la industria. El desafío es que el crecimiento de la producción se traduzca también en más capacidad industrial, empleo e inversiones dentro de Neuquén.
La expansión de Vaca Muerta abre una oportunidad histórica para la Argentina, pero también plantea una pregunta incómoda para su cadena de valor: ¿las empresas proveedoras tienen las herramientas financieras y productivas necesarias para responder al ritmo que demanda la industria?
Ese fue uno de los ejes del tercer Encuentro con los CEOs de la AOG Patagonia 2026, realizado el jueves 22 de octubre en el Espacio DUAM de Neuquén. Frente a los representantes de las principales compañías del sector, las cámaras empresariales pusieron sobre la mesa problemas que no se resuelven únicamente con más pozos, inversiones o producción: el acceso al crédito, los costos operativos, la competencia importadora y las condiciones para que las firmas locales puedan participar de los grandes contratos.
Participaron Mauricio Uribe, presidente de la Federación de Cámaras del Sector Energético de Neuquén (FECENE); Daniel Horacio González, vicepresidente del Centro PyME-ADENEU; y Leonardo Brkusic, director ejecutivo del Grupo Argentino de Proveedores Petroleros (GAPP). La moderación estuvo a cargo de Ernesto López Anadón, presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG).
El diagnóstico compartido fue claro: la próxima etapa de Vaca Muerta exigirá proveedores con mayor escala, estructuras de costos competitivas y financiamiento suficiente para invertir antes de cobrar.
El crédito, uno de los principales límites para crecer
Para las pymes que trabajan con operadoras y grandes contratistas, conseguir una orden de compra puede ser apenas el comienzo del problema. Comprar equipos, incorporar personal, adquirir insumos y sostener los plazos de ejecución requiere capital de trabajo, incluso cuando el contrato ya está adjudicado.
Uribe señaló que FECENE reúne cinco cámaras y alrededor de 640 empresas neuquinas, mientras que el universo de firmas certificadas alcanza las 1.058.
Desde esa representación, puso el foco en las limitaciones que encuentran las pequeñas y medianas empresas para acceder a financiamiento. Uno de los obstáculos mencionados es el límite crediticio asociado al patrimonio neto, que puede resultar insuficiente frente al volumen de contratos que exige una industria en expansión.
Durante el encuentro, Uribe mencionó conversaciones entre el gobernador Rolando Figueroa, el presidente de YPF, Horacio Marín, y el titular del Banco Central, Santiago Bausili, para explorar mecanismos que permitan utilizar órdenes de compra y certificaciones de obra como respaldo para financiar capital de trabajo.
La propuesta apunta a facilitar que las empresas proveedoras puedan anticipar ingresos vinculados con trabajos realizados o contratados, sin depender exclusivamente de su patrimonio como garantía.
Por ahora, se trata de una alternativa en estudio. Según la información expuesta, todavía deben definirse sus montos, tasas y plazos de implementación.
También se anticipó una línea del Banco Provincia del Neuquén (BPN) para la adquisición de equipos y maquinaria, condicionada a la contratación de personal neuquino. A esto se sumó la firma de un acuerdo comercial entre FECENE y Santander Argentina.
La cuestión de fondo es concreta: sin financiamiento adecuado, una pyme puede tener capacidad técnica y oportunidades comerciales, pero no contar con los recursos necesarios para ejecutar un contrato de mayor escala.
Compre Neuquino: preferencia local, pero también competitividad
Otro de los puntos centrales fue el alcance de la Ley 3338, conocida habitualmente como Compre Neuquino y denominada formalmente Ley de Fortalecimiento y Desarrollo de la Cadena de Valor.
González explicó que la normativa no implica cerrar el mercado provincial a las empresas de otras jurisdicciones. El mecanismo contempla la invitación a cotizar a proveedores locales y una preferencia para las firmas neuquinas certificadas que cumplan las condiciones previstas.
Según lo expuesto durante el panel, cuando la diferencia de precio se encuentra dentro de determinados márgenes —hasta el 9% para proveedores tipo A y el 6% para tipo B—, la empresa neuquina tiene la posibilidad de igualar la oferta.
La ley también establece una preferencia de al menos el 60% del monto total contratado en cada rubro cuando existen proveedores neuquinos certificados en condiciones de ofertar, de acuerdo con lo señalado en la información presentada.
Para el sector empresario, el desafío no pasa solamente por la existencia de una norma. También depende de que las compañías locales puedan competir en precio, calidad, cumplimiento, certificaciones y capacidad de respuesta.
Desde el Centro PyME-ADENEU se vienen desarrollando encuentros entre operadoras y proveedores para mejorar el vínculo comercial. González contó que estas reuniones crecieron en convocatoria y que el formato fue adaptándose para dar más espacio a la presentación directa de las pymes y sus servicios.
Además, destacó la necesidad de fortalecer la formación en costos. Muchas empresas, explicó, vienen de años de inflación elevada y necesitan mejorar sus herramientas para calcular gastos, márgenes y precios de manera consistente.
La preferencia local puede abrir puertas, pero sostener los contratos requiere empresas preparadas para responder a las exigencias técnicas y económicas de la industria.
La apertura importadora y el desafío de competir con China
Desde una perspectiva nacional, Brkusic describió un escenario de mayor presión competitiva para los fabricantes argentinos.
El GAPP agrupa a cerca de 300 empresas, con una participación importante de fabricantes y firmas de servicios, presencia productiva en 15 provincias y alrededor de 47.000 puestos de trabajo, según los datos expuestos en el encuentro.
El dirigente calificó como desafiante el escenario de apertura importadora y planteó la necesidad de revisar las condiciones en las que compite la industria local.
Su observación sobre China apuntó a una diferencia que excede el precio de un producto: mientras las empresas argentinas deben financiar sus inversiones y competir con sus propios recursos, algunos fabricantes extranjeros operan dentro de estrategias industriales respaldadas por políticas estatales.
El planteo no fue cerrar la competencia internacional, sino discutir condiciones que permitan a los fabricantes argentinos sostener su actividad y ampliar sus mercados.
Brkusic también consideró que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) representa una oportunidad para atraer capitales, aunque sostuvo que existe margen para mejorar la participación de los proveedores nacionales en los proyectos asociados con ese régimen.
En materia exportadora, destacó que más de 100 empresas vinculadas al grupo venden a más de 50 mercados. La propuesta consiste en aprovechar esa capacidad industrial y técnica para desarrollar nichos especializados, en lugar de competir exclusivamente en productos de gran volumen.
El desafío para la industria argentina es transformar su experiencia en una oferta competitiva, capaz de abastecer proyectos nacionales y, al mismo tiempo, ampliar sus ventas al exterior.
La escala que viene también exige más trabajadores y equipos
La velocidad proyectada para el desarrollo de Vaca Muerta introduce otra preocupación: la capacidad de respuesta de toda la cadena de valor.
Uribe advirtió sobre la posibilidad de que la expansión de la infraestructura de transporte y evacuación de hidrocarburos avance a un ritmo superior al que pueden acompañar los proveedores y la disponibilidad de trabajadores.
En ese contexto, recordó la formación de 500 personas en perforación y fractura a través del Instituto Vaca Muerta y señaló que las necesidades futuras de personal deben analizarse en relación con los equipos que las operadoras planean incorporar.
La formación profesional es una parte de la respuesta, pero no la única. Para acompañar una expansión sostenida también se necesitan empresas capaces de incorporar tecnología, ampliar instalaciones, adquirir maquinaria y contratar trabajadores sin quedar financieramente desbordadas.
El crecimiento de la producción puede generar oportunidades para cientos de proveedores, aunque esos beneficios no se distribuyen automáticamente. Dependen de la capacidad de las empresas para ingresar a las licitaciones, financiar sus operaciones y sostener los estándares exigidos.
Los compromisos que ahora deberán convertirse en resultados
El debate empresarial de la AOG Patagonia estuvo acompañado por anuncios oficiales y compromisos que deberán seguirse en los próximos meses.
El gobernador Rolando Figueroa anunció que, a partir de 2028, las empresas que contraten proveedores y trabajadores radicados en Neuquén dejarán de pagar Ingresos Brutos, según lo informado durante las actividades vinculadas con la exposición.
Por su parte, Horacio Marín se comprometió a mantener reuniones trimestrales con las cámaras neuquinas para revisar las licitaciones realizadas y la participación de las pymes locales. Durante el encuentro se informó que YPF tiene 525 pymes neuquinas contratadas.
A esos compromisos se suman la definición del eventual esquema de financiamiento asociado con el Banco Central y la puesta en marcha de la línea del BPN para equipamiento.
Son medidas diferentes, pero vinculadas por una misma necesidad: que las empresas proveedoras puedan invertir, contratar personal y ampliar su capacidad al ritmo que requiere la industria.
Vaca Muerta también se juega en sus proveedores
El desarrollo hidrocarburífero tiene un límite si la expansión productiva no viene acompañada por una cadena industrial capaz de responder. Por eso, el debate sobre financiamiento, competencia y compras locales excede los intereses particulares de las cámaras empresariales.
Una red de proveedores más sólida puede contribuir a generar empleo, incorporar tecnología, ampliar la base industrial de Neuquén y retener una mayor proporción del valor económico dentro de la región.
González también recordó que las empresas locales vienen diversificando sus inversiones hacia actividades como la producción agropecuaria, las bodegas, el turismo, la cría de truchas y los desarrollos inmobiliarios. Esa búsqueda responde, en parte, a la necesidad de construir alternativas para cuando cambien los ciclos de los hidrocarburos.
Vaca Muerta tiene recursos, inversiones y una demanda creciente de servicios. El próximo paso es asegurar que las empresas argentinas —y particularmente las neuquinas— tengan condiciones para participar de esa expansión.
El verdadero desafío no es solamente cuánto petróleo y gas puede producir la cuenca, sino cuánta capacidad industrial, empleo y desarrollo económico puede construir alrededor de esa producción.
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Fuente: VMO