
Vaca Muerta demandará 240 mil empleos y 130 mil km de ductos hacia 2040
El desarrollo de Vaca Muerta en los próximos 15 años exigirá una transformación logística, industrial y laboral sin precedentes en Argentina.
Así lo proyecta un informe elaborado por la Comisión de Planeamiento y Análisis Económico del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), que dimensiona el impacto que tendrá la roca madre sobre el entramado económico nacional.
El documento, titulado “Cadena de Valor para el Desarrollo de Vaca Muerta: Análisis y Proyección de los Insumos y Servicios Requeridos”, señala que la magnitud del desafío obligará a una expansión masiva de infraestructura, la incorporación de cientos de miles de trabajadores calificados y la consolidación de una red de proveedores competitiva a nivel global.
Infraestructura de escala mundial
El informe detalla que, en un escenario de máxima expansión, entre 2025 y 2040 se deberán construir hasta 130 mil kilómetros de ductos, una cifra equivalente a dar tres veces la vuelta al planeta. Solo en el año de mayor actividad, la red alcanzaría entre 10 y 12 mil kilómetros, lo suficiente para unir Buenos Aires con Berlín.
La infraestructura también contemplará la construcción de 2.600 a 5.000 kilómetros de caminos de acceso a locaciones, plantas de tratamiento de crudo y gas, baterías de producción y obras civiles que demandarán entre 1,7 y 2,2 millones de metros cúbicos de hormigón.
El motor del empleo
En materia laboral, el estudio proyecta que Vaca Muerta movilizará entre 180 y 240 mil puestos de trabajo directos e indirectos hacia 2040, con un pico de entre 30 y 43 mil empleos directos en un solo año.
La especialización será clave: se requerirán ingenieros, técnicos y operarios capacitados en perforación, fractura, logística y construcción. El impacto multiplicador del sector es determinante: por cada trabajador directo se genera otro dentro de la industria y 5,1 empleos adicionales en actividades vinculadas.
Una logística monumental
El movimiento de insumos también marcará un récord histórico. Solo en el año de mayor actividad, circularán entre 9 y 11 mil camiones por la zona, el equivalente al 80% de los patentamientos anuales de vehículos pesados en Argentina.
En total, entre 2025 y 2040 se contabilizarán entre 7 y 9 millones de viajes, de los cuales hasta 6,4 millones estarán destinados exclusivamente al transporte de arena para fractura.
El consumo de combustibles acompañará esa dinámica: se estima un requerimiento de hasta 850 mil metros cúbicos de gasoil por año, con un acumulado cercano a 10 millones durante todo el período.
Tres escenarios posibles
El IAPG plantea tres escenarios de evolución para Vaca Muerta:
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Bajo (crisis): con menor nivel de inversión y actividad.
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Medio: considerado el escenario más probable, con una expansión sostenida en el tiempo.
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Alto: con desarrollo acelerado, inversiones récord y mayor integración con mercados externos.
En cualquiera de los casos, la magnitud de los requerimientos evidencia la necesidad de fortalecer la industria nacional de servicios, logística y metalmecánica, integrando a grandes operadoras internacionales con un entramado de pymes locales.
Una oportunidad de transformación
La Comisión del IAPG destaca que el desarrollo de Vaca Muerta no solo representa una apuesta clave para la seguridad energética y las exportaciones argentinas, sino también una oportunidad de transformación económica y social para el país.
El desafío será contar con la capacidad logística, la infraestructura de evacuación y el capital humano calificado que acompañe la demanda creciente.
Vaca Muerta, con sus recursos y su potencial de escala global, se reafirma como el proyecto energético más importante de la Argentina de las próximas décadas.
Fuente: vmo