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Vaca Muerta

El espejismo de Sturzenegger y la cruda realidad de una provincia saturada por el costo de vida.

Vaca Muerta

El espejismo de Sturzenegger y la cruda realidad de una provincia saturada por el costo de vida.

El desarrollo de Vaca Muerta se ha convertido en el pilar discursivo del Gobierno nacional para proyectar un futuro de abundancia energética e inversiones millonarias. En esa línea, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, vaticinó recientemente que Neuquén multiplicará su población hasta alcanzar el 1,5 millones de habitantes en los próximos 30 años, impulsada por un boom productivo comparable al del shale en Texas.

Sin embargo, el diagnóstico del ministro peca de un optimismo que colisiona frontalmente con la realidad que se vive diariamente en Añelo y el resto de la provincia. Sturzenegger omite en su relato que el crecimiento poblacional no es solo una cifra macroeconómica, sino una presión social concreta que la infraestructura y los servicios neuquinos ya no pueden sostener bajo los esquemas actuales. Su "revancha del interior" ignora que, mientras Nación define el potencial, el costo operativo de la saturación y la decisión de quién lo paga ha quedado, por ahora, del lado neuquino.

La trampa del domicilio y el colapso habitacional de Añelo

La proyección de 1,5 millones de habitantes choca con un sistema habitacional ya rebasado. En Añelo, cabecera del shale, se vive una paradoja: la localidad cuenta con cerca de 10.000 residentes permanentes, pero por ella transitan diariamente más de 50.000 personas. Esta marea humana colapsa una infraestructura urbana originalmente diseñada para solo 6.000 habitantes.

Lejos de ser un imán que invita a radicarse de forma planificada, Vaca Muerta funciona para muchos como una trampa burocrática y habitacional. Existe una masa invisible de trabajadores que se ven forzados a registrar su domicilio en Añelo porque, de lo contrario, las empresas contratistas no los toman. Esta "población golondrina" con domicilio fijo pero sin arraigo real, debe convivir en condiciones precarias, a menudo residiendo en tráileres provistos por las mismas empresas que les descuentan alquileres usurarios de entre $500.000 y $600.000 mensuales.

Con una ocupación inmobiliaria que oscila entre el 96% y el 100% y más de 1.700 inscripciones para vivienda sin respuesta, el mercado formal de alquileres está completamente distorsionado, ubicándose entre los más altos del país. El Estado provincial informó que alquila 621 tráileres, usados en su mayoría como aulas, con un costo cercano a los 447 millones de pesos por mes. Al inicio de la gestión del gobernador Rolando Figueroa, había más de 700 aulas tráiler en uso, una cifra que apenas se ha logrado reducir a la mitad.

La brecha salarial y el impacto en la economía regional

La presión hidrocarburífera reparte sus beneficios de forma profundamente despareja. Aproximadamente solo un 12% de los asalariados de la provincia depende directamente de la actividad hidrocarburífera. Este segmento, con sueldos altos, marca el ritmo del costo de vida de una región donde el 88% restante afronta la inflación con salarios promedio, o como se dice comúnmente en la zona, están "en el horno". En Neuquén, la comida, los alquileres, los impuestos provinciales y la educación privada —una necesidad ante el colapso de la pública— tienen precios "petroleros" que pulverizan el poder adquisitivo de cualquier otra rama de actividad.

Infraestructura educativa y salud bajo máxima presión

La llegada de miles de personas requiere servicios que Nación no financia. Figueroa condiciona el arraigo al empleo real y cuantifica la presión: cerca de 22.000 personas se radicaron entre 2025 y 2026, una masa migratoria que demanda unas 150 aulas nuevas por año, una infraestructura sanitaria acorde y una red de saneamiento que hoy no existe. El sistema es tan hostil para el arraigo que incluso los profesionales de sectores críticos, como los maestros y profesores, en su mayoría no viven en Añelo debido a la imposibilidad de establecerse por los altos costos, viéndose forzados a largos y peligrosos viajes diarios desde ciudades aledañas o desde Neuquén capital.

Rutas de la muerte: El Estado nacional se retira mientras el tráfico colapsa

El escenario del transporte es el otro frente que el pronóstico de Sturzenegger ignora. Las rutas neuquinas son hoy de las más peligrosas para transitar del país. Las empresas de larga distancia viajan siempre llenas debido al flujo incesante de trabajadores que van y vienen de las ciudades aledañas donde están las bases operativas, ante la imposibilidad de vivir en el yacimiento.

Mientras la demanda crece, el mismo Gobierno nacional del que Sturzenegger es ministro decidió recortar la obra pública vial estratégica para Vaca Muerta, con ajustes superiores a los 21.672 millones de pesos. El caso testigo es la duplicación de calzada de las rutas provinciales 7 y 51, una obra paralizada por decisión nacional que perdió su financiamiento y debió ser renegociada por la provincia. En Añelo, la Ruta Provincial 7 soporta más de 25.000 vehículos diarios, un tráfico de pesadilla para una calzada simple que Nación se niega a ampliar.

Ante el repliegue nacional formalizado en abril, Neuquén se vio forzada a implementar un plan vial propio de 600 kilómetros en cuatro años para intentar reducir un déficit de infraestructura heredado estimado en 4.000 millones de dólares. Mientras tanto, muchos trabajadores petroleros, que salen "echos pagos" por la voracidad impositiva y de costos, se quedan sin nada tras jornadas de trabajo extenuantes que no son para cualquiera, en un entorno político y macroeconómico que mira a Vaca Muerta como una vaca lechera pero se niega a alimentarla con la inversión social necesaria.

Fuente: vmo

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