
YPF vende activos y se blinda ante un petróleo más barato para sostener su apuesta en Vaca Muerta
La petrolera reordena su portafolio, acelera la salida del convencional y utilizará los fondos obtenidos por desinversiones clave para garantizar un plan de inversiones de hasta US$ 6.000 millones .
La caída del precio internacional del petróleo empieza a reconfigurar las estrategias de las grandes operadoras, y YPF no es la excepción. Frente a un mercado que anticipa valores más cercanos a los 50 dólares que a los 60 para 2026, la petrolera de mayoría estatal decidió reforzar su posición financiera mediante la venta de activos estratégicos para sostener su ambicioso plan de inversiones en Vaca Muerta.
El presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, dejó en claro que la salida de los campos maduros y la monetización de participaciones no estratégicas serán una pieza central del esquema financiero que permitirá mantener un nivel de inversión proyectado en torno a los 6.000 millones de dólares para 2026, con foco casi exclusivo en el no convencional.
Desinversiones para sostener el ritmo inversor
Si bien evitó dar precisiones formales por tratarse de operaciones sujetas a comunicación ante la Comisión Nacional de Valores, Marín admitió que la venta del último yacimiento convencional que YPF conservaba en Chubut —Manantiales Behr— y la posible transferencia del 50% de Profertil constituyen un respaldo clave frente a un contexto de precios más ajustados.
Según trascendió en el sector, la operación por Manantiales Behr podría aportarle a YPF alrededor de 500 millones de dólares, mientras que la oferta no solicitada por la participación en Profertil rondaría los 600 millones de dólares. En conjunto, esos fondos funcionarían como un “colchón financiero” para amortiguar eventuales bajas del crudo y evitar recortes en el programa de inversiones.
La referencia al precio no fue casual: en los últimos días el Brent se ubicó cerca de los 59 dólares y el WTI en torno a los 55, reforzando las proyecciones que anticipan un escenario de mayor presión sobre los márgenes durante el próximo año.
Salida definitiva del convencional
El reordenamiento de activos forma parte del plan estratégico “4×4” que impulsa la actual conducción de YPF, orientado a transformar a la compañía en una operadora shale de clase mundial. La decisión implica abandonar definitivamente los campos maduros —como los de la Cuenca del Golfo San Jorge— para concentrar recursos, tecnología y capital en Vaca Muerta.
Desde la formación neuquina, YPF ya produce cerca de 170.000 barriles diarios, sobre un total corporativo de 240.000, y proyecta un fuerte salto exportador a partir de la puesta en marcha del sistema de evacuación desde Punta Colorada.
Objetivo 2026: exportar 180.000 barriles por día
Dentro de ese esquema, la compañía se fijó como primer gran hito alcanzar exportaciones de 180.000 barriles diarios en 2026, con la expectativa de duplicar ese volumen hacia fines de ese mismo año y llegar a 500.000 barriles diarios a partir de 2027.
El crecimiento productivo viene acompañado por una fuerte incorporación tecnológica. YPF opera actualmente decenas de pozos de más de 6.000 metros de profundidad bajo esquemas de control remoto, gestionados desde su sala de operaciones en Puerto Madero, lo que le permite optimizar tiempos, reducir costos y mejorar la eficiencia operativa.
GNL, la gran apuesta de largo plazo
En paralelo al ajuste del portafolio petrolero, YPF avanza con su proyecto más ambicioso de largo plazo: la exportación de Gas Natural Licuado. La iniciativa, basada en la producción de gas de Vaca Muerta, apunta a convertirse en uno de los principales generadores de divisas del país a partir de la próxima década.
El plan prevé, en una primera etapa, la instalación de dos barcos de licuefacción frente a la costa de Río Negro, con una capacidad conjunta de 12 millones de toneladas anuales, y un esquema de financiamiento estructurado que cubriría cerca del 70% del costo del proyecto.
La petrolera ya cuenta con la italiana ENI como socia y trabaja para cerrar el ingreso de XRG, el brazo inversor internacional de ADNOC. La decisión final de inversión está prevista para el primer semestre de 2026, con la posibilidad de escalar a un tercer buque si se suman nuevos socios estratégicos.
Un mensaje al mercado
Con esta estrategia, YPF busca enviar una señal clara: aun en un escenario de petróleo más barato, la compañía apunta a sostener el ritmo inversor, reforzar su perfil exportador y consolidar a Vaca Muerta como el corazón de su negocio, utilizando las desinversiones no como un repliegue, sino como una herramienta para financiar crecimiento.
Fuente: vmo