
Alerta en el sector nuclear
Denuncian más de 60 despidos en la CNEA y advierten por un "vaciamiento" tecnológico.
Trabajadores del Centro Atómico Bariloche alertan que la desvinculación de personal altamente calificado frena proyectos estratégicos y empuja a los profesionales a migrar al exterior, poniendo en riesgo la soberanía energética de la Argentina.
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) se encuentra en el centro de un profundo conflicto gremial y científico tras confirmarse una nueva tanda de cesantías que afecta a técnicos e investigadores en distintos puntos del país.
El alcance de las desvinculaciones
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) denunció un plan de achicamiento dentro del organismo estratégico:
- Impacto nacional: Se confirmaron más de 60 bajas de trabajadores en todo el territorio argentino dentro de la CNEA.
- Foco en Bariloche: En el Centro Atómico Bariloche se notificó formalmente la no renovación de 16 contratos.
- Conflicto sindical: Entre los despedidos se encuentra el propio secretario adjunto de ATE Bariloche, Luis Urra, quien denunció que su desvinculación (efectivizada el 1° de abril) respondió estrictamente a su condición de dirigente gremial. Debido a esto, el sindicato presentó un amparo judicial argumentando la violación de la tutela sindical, el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y convenios internacionales de la OIT.
Cruce por los motivos oficiales y la antigüedad del personal
La conducción de la CNEA, encabezada por el ingeniero Martín Porro, justificó las medidas señalando que las bajas correspondían a ingresos de carácter político ("ñoquis") efectuados durante el último año de la gestión gubernamental anterior.
Desde el arco gremial rechazaron categóricamente esta versión, catalogándola como una "absoluta falacia". Aseguran que las medidas de fuerza y los telegramas alcanzaron a personal especializado y operativo con trayectorias de 10, 14 y hasta 16 años de antigüedad dentro de la institución, lo que despertó la preocupación de los distintos gerentes de área.
Fuga de cerebros y el contexto geopolítico
Más allá del conflicto estrictamente laboral, los técnicos advierten consecuencias críticas a largo plazo para el desarrollo científico del país:
- Migración de profesionales: La combinación de despidos y el deterioro de los salarios estatales está provocando que los cuadros altamente capacitados en el Instituto Balseiro, el Centro Atómico Bariloche y el Instituto Sábato abandonen el sector público para migrar hacia empresas extranjeras que ofrecen mejores condiciones.
- Pérdida de soberanía: Los trabajadores denuncian que se está resignando soberanía tecnológica y energética en un momento de auge nuclear a nivel mundial.
- Liderazgo regional en juego: Argentina y Brasil son actualmente las únicas dos naciones de todo el hemisferio sur que poseen capacidades tecnológicas independientes en el área nuclear.
Incertidumbre sobre el Reactor CAREM
El recorte de personal se inscribe en un marco de parálisis y dudas sobre los proyectos insignia de la CNEA. El caso más emblemático es el del reactor modular CAREM, un prototipo de generación eléctrica diseñado 100% en el país con el objetivo de posicionar a la Argentina en el mercado tecnológico internacional.
En los últimos meses, debido a las restricciones presupuestarias y a los cambios en las prioridades de la gestión del organismo, las obras de este reactor sufrieron una fuerte desaceleración y se encuentran prácticamente paralizadas, lo que profundiza el debate sobre el rumbo de la política científica nacional.
Fuente: VMO