
Burgwardt se va del Golfo San Jorge
180 trabajadores quedan ante un nuevo mapa de contratistas.
La empresa de servicios dejará la cuenca durante la última parte de 2026. El Sindicato Petrolero de Chubut negoció con Pan American Energy el traspaso de la mayoría de los trabajadores a nuevas contratistas, mientras se contemplan jubilaciones y retiros voluntarios. PAE ya avanza con la licitación de cinco servicios.
La salida de Burgwardt (BWT) del Golfo San Jorge marca otro capítulo de la profunda reestructuración que atraviesa la actividad petrolera convencional en Chubut.
La empresa dejará la región durante la última parte del año, pero el foco de la transición no estará solamente en quién reemplazará sus servicios.
La discusión central pasa por qué ocurrirá con los trabajadores que durante años sostuvieron esas operaciones.
Según precisó el secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut, Jorge Ávila, Burgwardt cuenta con alrededor de 180 trabajadores y la transición contempla el traspaso de la mayoría hacia las nuevas contratistas, además de jubilaciones y retiros voluntarios.
El proceso se desarrolla en conversaciones entre el gremio y Pan American Energy, operadora de Cerro Dragón, mientras la compañía avanza con la licitación de los servicios que dejará Burgwardt.
No se pierde solamente una empresa: cambia el contratista
Burgwardt todavía continúa trabajando en Cerro Dragón, porque sus contratos tienen algunas semanas por delante.
Mientras tanto, PAE lleva adelante la licitación de cinco servicios que actualmente presta la compañía.
Eso significa que la salida de Burgwardt no implica necesariamente que desaparezcan esas tareas del yacimiento.
Lo que cambia es quién las ejecutará.
Y allí aparece el desafío laboral.
El Sindicato Petrolero de Chubut informó que las negociaciones buscaron evitar que el retiro de la empresa se transforme en una pérdida masiva de puestos de trabajo y garantizar alternativas para los trabajadores que continúen vinculados a la actividad.
El esquema contempla tres caminos:
traspaso a nuevas contratistas, retiros voluntarios y jubilaciones.
La cantidad definitiva de trabajadores que continuará en actividad dependerá de cómo finalicen las licitaciones y de cuántas personas opten por los retiros o estén en condiciones de jubilarse.
El antecedente Pecom
Ávila recordó durante sus declaraciones el proceso ocurrido cuando Pecom dejó de prestar servicios en Dragón.
Según el dirigente, en aquella oportunidad se logró el traspaso de aproximadamente 250 trabajadores hacia otras empresas contratistas, experiencia que el gremio toma como antecedente para la actual transición.
La comparación no es menor.
La Cuenca del Golfo San Jorge está atravesando una etapa en la que las operadoras revisan costos, contratos y estructuras de servicios, mientras distintas empresas contratistas salen de determinados negocios o buscan nuevos espacios de actividad.
En ese escenario, el traspaso de personal se convirtió en una herramienta para evitar que una modificación empresarial termine directamente en pérdida de empleo.
Burgwardt ya había estado en el centro del conflicto laboral
La salida de la empresa tampoco ocurre en un vacío.
En mayo, el Sindicato Petrolero de Chubut había llevado adelante una retención de servicios contra Burgwardt por reclamos vinculados al pago de incrementos salariales, recibos de sueldo y condiciones de seguridad, en tareas de cargas líquidas, cargas sólidas y movimiento de suelo en Cerro Dragón.
Ahora, desde el ámbito gremial también se señalaron cuestionamientos relacionados con categorías laborales, transporte de personal y provisión de elementos de protección personal (EPP) durante el último período. Esos planteos aparecen en la comunicación sindical difundida sobre la salida de la compañía.
La transición, por lo tanto, no es únicamente una cuestión de contratos comerciales.
También arrastra una discusión sobre cómo se prestarán los servicios y bajo qué condiciones laborales.
“Hay mucha gente que se quiere retirar”
Uno de los puntos planteados por Ávila es que no todos los trabajadores necesariamente buscarán continuar bajo una nueva contratista.
El dirigente sostuvo que existe un grupo de trabajadores que ya está en condiciones de jubilarse o que manifestó su intención de retirarse.
“Hay mucha gente que se quiere ya retirar y está en edad para retirarse”, señaló, según las declaraciones difundidas por el gremio.
Por eso, la reducción de la estructura laboral de Burgwardt no debe interpretarse automáticamente como una cantidad equivalente de despidos.
Una parte será absorbida por nuevas empresas y otra parte podría salir de la actividad mediante jubilaciones o retiros voluntarios.
La cifra final todavía no está definida públicamente.
Cinco servicios entran en una nueva licitación
Mientras se discute el futuro laboral, existe otra pregunta importante:
¿quiénes serán las empresas que tomen los servicios de Burgwardt?
PAE está llevando adelante la licitación de los cinco servicios que actualmente presta la contratista.
El resultado de ese proceso puede modificar nuevamente el mapa de proveedores de Cerro Dragón.
Y esa es una de las características de la actual etapa del Golfo San Jorge: la producción puede mantenerse, pero la estructura empresarial que está detrás de cada operación está cambiando.
Empresas históricas dejan determinadas áreas.
Otras toman esos contratos.
Algunas reducen estructuras.
Y otras buscan trasladar capacidades hacia Vaca Muerta.
El Golfo San Jorge está cambiando de modelo
La salida de Burgwardt debe leerse dentro de un proceso mayor.
El convencional argentino enfrenta una presión creciente sobre sus costos y necesita sostener la producción en campos maduros con una infraestructura que requiere mantenimiento permanente.
Eso obliga a las operadoras a revisar cada contrato de servicios.
Movimiento de suelos.
Transporte.
Cargas líquidas.
Cargas sólidas.
Mantenimiento.
Equipos.
Tratamiento.
Servicios especiales.
Cada uno representa un costo dentro de la estructura de producción.
La búsqueda de eficiencia puede generar oportunidades para nuevas contratistas, pero también genera incertidumbre para las empresas históricas y sus trabajadores.
El gran desafío: que la eficiencia no se transforme en pérdida de empleo
La discusión que atraviesa al Golfo San Jorge tiene dos dimensiones que deben convivir.
Por un lado, las operadoras necesitan reducir costos para mantener económicamente viables los campos maduros.
Por otro, existe una estructura laboral construida durante décadas alrededor de esos yacimientos.
Cuando una empresa deja un contrato, la pregunta no debería ser solamente quién gana la licitación siguiente.
También importa qué sucede con los trabajadores que conocen los equipos, las instalaciones, los procedimientos y las particularidades de cada yacimiento.
La experiencia acumulada en un campo petrolero no se reemplaza simplemente cambiando el nombre de una contratista.
La salida de Burgwardt vuelve a poner el empleo en el centro
El caso Burgwardt vuelve a mostrar la tensión que atraviesa la industria convencional.
La producción necesita ser competitiva.
Las operadoras necesitan bajar costos.
Las contratistas necesitan sostener sus negocios.
Y los trabajadores necesitan continuidad laboral.
En ese equilibrio se definirá buena parte del futuro del Golfo San Jorge.
Por ahora, el dato concreto es que Burgwardt dejará la cuenca, alrededor de 180 trabajadores están involucrados en la transición y PAE ya licita cinco servicios que cambiarán de proveedor.
La mayoría de los trabajadores, según aseguró el sindicato, tendrá una alternativa de continuidad.
Pero el número definitivo todavía dependerá de las nuevas contrataciones, de los retiros voluntarios y de las jubilaciones.
El petróleo cambia de manos, pero el trabajo queda
El Golfo San Jorge está atravesando una transformación profunda.
No solamente cambian las operadoras.
También cambian las contratistas, los contratos, los servicios y la forma de organizar el trabajo.
Burgwardt es otro nombre que sale del mapa.
Ahora comienza otra etapa para sus trabajadores.
Y allí estará la verdadera medida de esta transición: si el cambio de empresas consigue mantener la actividad y preservar el conocimiento y el empleo de quienes durante años hicieron funcionar los yacimientos.
Fuente: VMO