Vaca Muerta Escuchar artículo

Chevron se asegura más lugar en VMOS y sube al tercer lugar

Vaca Muerta ya tiene reservado todo el oleoducto.

Chevron se asegura más lugar en VMOS y sube al tercer lugar

Vaca Muerta ya tiene reservado todo el oleoducto.

La petrolera estadounidense sumó 16.000 barriles diarios de capacidad y elevó su participación en VMOS al 12%. El movimiento está directamente relacionado con su estrategia de crecimiento en El Trapial, donde presentó un proyecto de US$13.800 millones bajo el RIGI. La obra ya tiene contratados los 550.000 barriles diarios de su capacidad de diseño.

Chevron acaba de dar una nueva señal sobre la dimensión que pretende alcanzar en Vaca Muerta.

La petrolera estadounidense amplió su participación en Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y pasó a ocupar el tercer lugar entre los accionistas, detrás de YPF y Pluspetrol.

La modificación surge de la documentación presentada por VMOS ante la Comisión Nacional de Valores y difundida por Shale24. Chevron Argentina y su afiliada CDC ApS pasaron a controlar conjuntamente el 12% de VMOS, frente al 10,20% que tenían anteriormente.

Pero detrás del porcentaje existe un dato todavía más importante:

Chevron se aseguró 16.000 barriles diarios adicionales de capacidad de transporte.

Y con ese movimiento, el oleoducto que conectará Vaca Muerta con Punta Colorada quedó con sus 550.000 barriles diarios de capacidad de diseño completamente contratados.

Chevron compra capacidad antes de multiplicar su producción

La secuencia de los movimientos resulta particularmente significativa.

El 23 de abril, Chevron amplió su capacidad contratada en VMOS.

El 3 de junio presentó ante el Gobierno argentino su proyecto para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con un plan de US$13.800 millones para desarrollar El Trapial.

Y el 23 de junio aceptó el nuevo compromiso de aportes de capital para financiar VMOS.

Es decir, la compañía está tomando posiciones simultáneamente en dos eslabones de la misma cadena:

más producción en Vaca Muerta y más capacidad para sacar ese petróleo hacia el mercado internacional.

El proyecto de El Trapial todavía requiere aprobación dentro del RIGI, pero la capacidad de transporte ya está reservada.

La inversión proyectada de Chevron para El Trapial fue presentada oficialmente como una iniciativa de US$13.800 millones sujeta a aprobación del Gobierno argentino.

El nuevo mapa accionario de VMOS

Con la ampliación, la estructura de VMOS quedó vinculada a los volúmenes firmes contratados sobre una capacidad total de 550.000 barriles diarios.

La distribución informada es:

  • YPF: 164.000 barriles diarios — 29,82%.
  • Pluspetrol: 80.000 — 14,55%.
  • Chevron Argentina + CDC ApS: 66.000 — 12%.
  • Pan American Energy: 55.000 — 10%.
  • Vista Energy: 50.000 — 9,09%.
  • Pampa Energía: 50.000 — 9,09%.
  • Shell: 40.000 — 7,27%.
  • Tecpetrol: 40.000 — 7,27%.
  • GyP: 5.000 — 0,91%, mediante acciones Clase B sin voto.

La participación accionaria está asociada a la capacidad de transporte contratada.

El dato modifica la foto que existía un año atrás.

Chevron pasó de estar en torno al 10,20% a alcanzar el 12%, mientras que Pan American quedó por debajo con el 10%.

No es solamente una modificación societaria.

Es una señal de cuánto espacio necesita cada productor para evacuar su petróleo futuro.

US$35,2 millones para terminar el oleoducto

El compromiso financiero de Chevron también aumentó.

Para el período junio-diciembre de 2026, la petrolera comprometió aproximadamente US$35,2 millones en aportes a VMOS.

La cifra representa un aumento de alrededor del 54,5% respecto de los US$22,8 millones comprometidos en la primera etapa del año.

YPF también incrementó fuertemente su aporte: pasó de unos US$54,6 millones a US$87,3 millones en el segundo acuerdo.

En términos de participación sobre esa segunda ronda de aportes, Chevron representa alrededor del 12,44%, mientras YPF concentra el 30,91%.

El mensaje financiero es concreto:

los dos socios que aumentaron su capacidad de transporte también están colocando más capital para que la infraestructura esté disponible.

El oleoducto ya no espera producción: la producción espera al oleoducto

Acá aparece uno de los datos centrales para entender el momento que atraviesa Vaca Muerta.

VMOS fue diseñado para transportar hasta 550.000 barriles diarios, con posibilidad de futuras ampliaciones. El proyecto contempla un trazado de casi 600 kilómetros entre la zona productiva neuquina y la terminal de exportación de Punta Colorada, en Río Negro.

Y ahora esa capacidad ya está contratada.

Eso significa que las petroleras están tomando compromisos de largo plazo para garantizar la evacuación de su producción.

Los contratos son bajo modalidad ship-or-pay: las compañías pagan por la capacidad reservada independientemente de cuánto utilicen efectivamente en determinado momento.

El modelo cambia la lógica del desarrollo.

Las empresas ya no pueden pensar solamente:

“¿Cuánto puedo producir?”

También tienen que responder:

“¿Cómo saco ese petróleo de Vaca Muerta?”

El Trapial es la otra mitad de la historia

La ampliación de Chevron en VMOS cobra todavía más relevancia cuando se la cruza con su proyecto para El Trapial.

El bloque está ubicado en el norte de Neuquén y constituye uno de los principales activos de crecimiento de la compañía en Argentina.

La petrolera presentó en junio una solicitud para ingresar al RIGI con un proyecto estimado en US$13.800 millones.

El objetivo de Chevron es llevar su producción argentina a una escala considerablemente mayor durante los próximos años.

En ese contexto, reservar otros 16.000 barriles diarios en VMOS permite observar una conexión directa entre el desarrollo upstream y la infraestructura midstream.

No sirve de mucho multiplicar la producción si el sistema de transporte queda chico.

Y eso es precisamente lo que Argentina intenta evitar con VMOS.

La obra entra en una etapa decisiva

VMOS no es solamente un caño.

El proyecto contempla una infraestructura integrada para sacar el crudo de Vaca Muerta hasta la costa rionegrina y cargarlo en buques mediante una terminal de exportación.

La compañía informa una inversión inicial del orden de US$3.000 millones y una capacidad inicial de transporte que puede escalar hasta 550.000 barriles diarios, con posibilidades de ampliación posteriores.

El financiamiento también muestra la dimensión del proyecto.

VMOS cuenta con un préstamo sindicado por alrededor de US$2.000 millones, mientras que la sociedad continúa recurriendo a aportes de los accionistas y al mercado de capitales para completar el esquema financiero.

En las últimas semanas, además, VMOS avanzó con una nueva emisión de deuda local por US$300 millones destinada a completar el financiamiento de la obra.

¿Qué significa para Vaca Muerta?

La decisión de Chevron deja una señal clara sobre la transformación que está viviendo la Cuenca Neuquina.

Durante años, el principal desafío fue demostrar que Vaca Muerta podía producir petróleo y gas de manera competitiva.

Ahora aparece otro problema:

la capacidad de evacuación.

Más producción exige más ductos.

Más ductos exigen terminales.

Las terminales necesitan almacenamiento.

Y todo el sistema requiere capital de largo plazo.

VMOS representa justamente ese salto.

La compañía informa que el diseño puede llegar a 550.000 barriles diarios, con futuras ampliaciones posibles en función del crecimiento de la producción.

Una apuesta que va más allá del petróleo actual

El movimiento de Chevron también puede leerse como una apuesta por el petróleo que todavía no está produciendo.

Los 16.000 barriles diarios adicionales de capacidad no necesariamente representan barriles que hoy estén saliendo de El Trapial.

Representan capacidad reservada para una producción futura.

Y eso es lo interesante.

Una empresa internacional está comprometiendo capital en la infraestructura de exportación mientras espera la aprobación de un proyecto de US$13.800 millones.

Es una apuesta simultánea por el subsuelo y por la salida al mercado.

Vaca Muerta se prepara para exportar a otra escala

La historia de VMOS es, en definitiva, la historia de la segunda etapa de Vaca Muerta.

La primera fue demostrar producción.

La segunda es construir la infraestructura necesaria para que ese petróleo pueda salir de la Argentina a escala internacional.

Chevron acaba de reforzar su posición en ambos lados de esa ecuación.

Más capacidad de producción proyectada.

Más capacidad de transporte contratada.

Más capital aportado.

Más infraestructura de exportación.

Con los 550.000 barriles diarios ya comprometidos, VMOS deja de ser solamente una obra que Argentina necesita para el futuro.

Se convierte en una infraestructura cuya capacidad ya está siendo disputada y reservada por las principales petroleras de Vaca Muerta.

Y Chevron acaba de dejar claro que quiere tener un lugar cada vez más grande en esa salida.

Vaca Muerta no solamente está produciendo más petróleo. Está construyendo el camino para venderlo al mundo.

Fuente: VMO

Comentarios
Volver arriba