
CGC vuelve a perforar en Santa Cruz
Incorpora un equipo propio y proyecta 31 nuevos pozos.
La compañía puso en marcha un perforador de 1.000 HP en el yacimiento Tres Picos de Cañadón León. El programa contempla nueve pozos durante 2026 y otros 22 en 2027. La estrategia busca extender la vida productiva de campos maduros y sostener empleo, proveedores y producción en una cuenca que enfrenta el desafío de competir con Vaca Muerta.
La industria hidrocarburífera de Santa Cruz busca recuperar ritmo después de varios años de dificultades para sostener la inversión y la producción convencional. En ese escenario, la Compañía General de Combustibles (CGC) puso en marcha un nuevo equipo de perforación propio y anunció un programa de 31 nuevos pozos entre 2026 y 2027.
El denominado CGC-001 comenzó a operar en el yacimiento Tres Picos de Cañadón León, en el flanco norte de la provincia, dentro de la Cuenca del Golfo San Jorge.
La incorporación representa una apuesta de largo plazo por los campos maduros santacruceños. La compañía prevé perforar nueve pozos durante lo que resta de 2026 y otros 22 durante 2027, en el marco de los compromisos de inversión asumidos para el segundo subperíodo 2025-2027 de las concesiones hidrocarburíferas.
El equipo es un Helmerich & Payne Flex Rig 4M de 1.000 HP, equipado con tecnología VFD, Top Drive, bombas de 1.150 HP y un sistema BOP de 11 pulgadas y 3.000 psi.
Su capacidad permite alcanzar aproximadamente 3.050 metros de profundidad, mientras que su diseño facilita la movilización entre locaciones. Según la información difundida durante la puesta en marcha, el equipo requiere unas 36 cargas para su traslado y no necesita grúa para el montaje.
La apuesta por el convencional
La decisión de CGC adquiere mayor dimensión si se observa el contexto en el que se encuentra la industria petrolera argentina.
Mientras Vaca Muerta concentra buena parte del crecimiento de la producción, las inversiones y las nuevas perforaciones del país, las cuencas maduras enfrentan el desafío de sostener su competitividad mediante mayor eficiencia y recuperación de reservas.
El propio gobernador santacruceño, Claudio Vidal, reconoció durante la recorrida que competir con Vaca Muerta es uno de los principales desafíos para la actividad provincial.
“Es muy difícil hoy competir contra Vaca Muerta, que es el no convencional más importante del país”, sostuvo.
En ese contexto, la incorporación de un equipo propio puede leerse como una señal de continuidad. No se trata solamente de volver a perforar un pozo, sino de contar con capacidad para sostener un programa de perforación durante los próximos años.
El presidente y CEO de CGC, Hugo Eurnekian, destacó precisamente ese aspecto.
La decisión de incorporar el equipo, explicó, implica apostar a “perforar de manera continua, al menos con este equipo” y refleja la confianza de la compañía en el potencial de Santa Cruz.
Más que una torre: el impacto sobre la cadena petrolera
El impacto de la perforación no se limita al personal que trabaja directamente sobre el equipo.
La puesta en marcha del CGC-001 generaría alrededor de 100 puestos de trabajo directos e indirectos, pero alrededor de cada nuevo pozo se moviliza una cadena de servicios mucho más amplia.
Transporte de cañerías, provisión de materiales, servicios especiales, mantenimiento, logística y empresas vinculadas a las operaciones forman parte del entramado que vuelve a activarse cuando una compañía retoma un programa sostenido de perforación.
El secretario general del Sindicato del Personal Jerárquico y Profesional del Petróleo y Gas Privado de la Patagonia Austral, José Llugdar, puso el foco precisamente en ese efecto multiplicador.
La perforación, señaló, no solamente involucra a quienes trabajan sobre la torre, sino también a empresas de servicios, transportistas y proveedores de materiales.
La disponibilidad de los materiales necesarios para avanzar con la entubación de los pozos constituye, además, una señal de que el programa busca tener continuidad operativa.
El desafío de los campos maduros
Para Santa Cruz, el objetivo excede la incorporación de nuevos equipos.
La provincia necesita encontrar una ecuación económica que permita mantener activos y rentables yacimientos que llevan décadas de explotación.
El ministro de Energía y Minería santacruceño, Jaime Álvarez, planteó que las nuevas perforaciones permitirán extender la vida productiva de los campos, aunque advirtió que posteriormente será necesario avanzar con técnicas de recuperación secundaria y terciaria.
La estrategia, por lo tanto, combina tres etapas: perforar nuevos pozos, aumentar la eficiencia de los yacimientos y aplicar tecnologías capaces de recuperar petróleo que actualmente permanece en el subsuelo.
El objetivo final es transformar reservas remanentes en producción económicamente viable.
Una señal para Santa Cruz
La puesta en funcionamiento del CGC-001 llega además en el marco de los compromisos asumidos por CGC tras la adquisición de activos que pertenecían a Sinopec y de la prórroga de las concesiones hidrocarburíferas provinciales.
Las áreas involucradas incluyen Cañadón León, Meseta Espinosa, Tres Picos, Las Heras, Piedra Clavada, Cañadón Seco, Cerro Wenceslao, El Cordón, Sur Piedra Clavada y El Huemul-Koluel Kaike.
Los plazos de explotación fueron extendidos hasta vencimientos escalonados entre 2035 y 2037, acompañados por compromisos de inversión.
Por eso, la llegada del perforador propio puede interpretarse como algo más que una inversión puntual.
Es una apuesta a sostener la actividad durante los próximos años.
Santa Cruz no puede replicar el modelo de Vaca Muerta porque sus yacimientos, costos, infraestructura y características geológicas son diferentes. Pero sí puede intentar construir una estrategia propia para sus campos maduros.
La pregunta que queda planteada es si esa estrategia será suficiente para recuperar producción, generar empleo y sostener una cadena de proveedores que durante décadas tuvo al petróleo como uno de los principales motores de la economía provincial.
Por ahora, la respuesta de CGC es concreta: volver a perforar, hacerlo con un equipo propio y comprometer 31 nuevos pozos.
¿Puede Santa Cruz competir con Vaca Muerta?
No necesariamente en volumen. La batalla del convencional es otra: eficiencia, recuperación secundaria y terciaria, costos, continuidad de inversión y aprovechamiento de reservas maduras.
Fuente: VMO